Retorno tras un siglo de ausencia

El retrato hallado y restaurado y la foto de Gombau que sirvió de modelo para el cuadro. /LAYA
El retrato hallado y restaurado y la foto de Gombau que sirvió de modelo para el cuadro. / LAYA

La Casa Lis recibe la donación de un retrato de su creador y la foto empleada como modelo

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Un pintor desconocido del que se ignora tanto su trayectoria vital como su producción artística, que respondía al escueto nombre de Mateos, pintó en el año 1905 a Miguel de Lis, quedando guardado aquel retrato en el emblemático inmueble modernista que glorifica su memoria. El rastro del paradero del cuadro se difuminó con el paso inexorable del tiempo y hace unos pocos meses fue descubierto por descendientes de Miguel de Lis, mientras hacían limpieza en el trastero de una vivienda suya en Madrid.

La sede del Museo Art Nouveau y Art Déco recibió ayer oficialmente la donación de este retrato, perteneciente a su familia, legado donado al Museo por las bisnietas de Miguel de Lis, María Dolores López Alonso de Nora y Lourdes López y Alonso de Nora. La pintura realizada por el desconocido pintor Mateos en 1905 toma como modelo la fotografía encargada por Miguel de Lis a Venancio Gombau el mismo año, imagen que también ha sido donada al museo junto al marco del retrato y su caballete. Gracias a la generosidad de las bisnietas y de la Asociación de Amigos del Museo, que ha sufragado los costes de la restauración del óleo, su marco y caballete por un importe total de 1.633 euros, las obras pudieron regresar ayer a la Casa Lis, justo un siglo después de su salida, donde él las disfrutó mientras la habitaba con su mujer, Dolores Primo, y sus hijos. Así, el óleo y la fotografía con los retratos de Miguel de Lis se conservarán y exhibirán en el Museo Art Nouveau y Art Déco como parte de su colección permanente.

La presentación de estas donaciones fue realizada ayer por el alcalde y presidente de la Fundación Manuel Ramos Andrade, Alfonso Fernando Mañueco; el director del Museo, Pedro Pérez Castro; los tataranietos de Miguel de Lis e hijos de María Dolores López Alonso de Nora, Fernando y Diego Castillo López; el bisnieto Miguel de Lis García y el presidente de la Asociación de Amigos y Amigas del Museo Casa Lis, Juan Manuel García Paíno.

El óleo fue pintado en 1905, salió del edificio en 1917 y se ha localizado en un trastero en Madrid

Corría el año 1905 cuando, mientras se construía la fachada norte de la Casa Lis, su propietario, Miguel de Lis encargó a Venancio Gombau un retrato fotográfico. La imagen serviría después como modelo para el pintor Mateos, quien realizó una pintura con óleo sobre lienzo de 60 por 60 centímetros. Un año más tarde, se inauguró la Casa Lis cuyas estancias y dependencias también fueron fotografiadas por Gombau una vez amuebladas y equipadas para la vida de la familia Lis. En una de las imágenes de este reportaje fotográfico, ya se encuentra el retrato de Miguel de Lis pintado por Mateos y colocado en un caballete dorado, color que también poseía el marco del retrato.

Aunque Miguel de Lis sólo habitó su casa hasta 1909, fecha de su fallecimiento, la familia Lis la conservó hasta 1917, cuando cambió de propietarios. Fue entonces cuando el fuera rector de la Usal, Enrique Esperabé de Arteaga, y su familia se mudaron a la casa. Posteriormente, esta fue habitada por diversos inquilinos hasta que en los años 70, cerrada y sin uso, comenzó un periodo de decadencia y degradación. En 1981, el Ayuntamiento, consciente del valor del inmueble, inició un expediente de expropiación que logró salvarla de la ruina y en 1995 se inauguró en ella el Museo Art Nouveau y Art Déco al que ahora han regresado las obras donada

La fotografía y el óleo, así como el marco y su caballete, permanecieron en manos de la familia Lis durante cien largos años.

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