Los recortes del profesorado y el 2018 marcan el debate entre los candidatos

María Ángeles Serrano, Ricardo Rivero, Juan Manuel Corchado y Francisco Giner Abati. /MANUEL LAYA
María Ángeles Serrano, Ricardo Rivero, Juan Manuel Corchado y Francisco Giner Abati. / MANUEL LAYA

La gestión rectoral de Ruipérez genera división de opiniones en el duelo dialéctico protagonizado por Corchado, Rivero, Serrano y Giner Abati

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Los cuatro candidatos que compiten en las elecciones rectorales del próximo lunes –Juan Manuel Corchado, Rivero Rivero, María Ángeles Serrano y Francisco Giner Abati– lograron arrancar en diferentes momentos los aplausos del público que asistió ayer al debate electoral celebrado en el Auditorio Fonseca. El debate fue presentado por el jefe de prensa de la Usal, José Francisco Merino, y estuvo moderado por la periodista de Usal TV, Ana Hernández, y el subdirector de Informativos de Mediaset España, José Luis Fuentecilla.

El vicerrector de Investigación y catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Juan Manuel Corchado, definió la opción que encabeza como «la candidatura del compromiso» y defendió especialmente los logros obtenidos por el Parque Científico, del que es director gerente y cuenta ya con más de 1.100 personas trabajando en sus diferentes empresas. También resaltó que la Usal es una universidad líder en el ámbito del emprendimiento. Consideró fundamental acometer un profundo cambio del modelo de gestión con el fin de «transformar la Universidad», se mostró partidario de nombrar un nuevo gerente, así como impulsar la investigación, en estrecha colaboración con el sector empresarial, a la hora de facilitar la inserción laboral de los estudiantes. Además, explicó que su programa incorpora relevantes novedades para fomentar la representación del alumnado.

Ricardo Rivero centró buena parte de sus intervenciones en censurar la gestión rectoral de Daniel Hernández Ruipérez. Criticó «la descapitalización» que han sufrido las plantillas del profesorado y del personal de administración y servicios y lamentó que los recursos presupuestarios no se hayan destinado «al arreglo de las facultades». También puso en tela de juicio la gestión de Corchado al frente del Parque Científico, dado que «se han gastado millones de euros» para intentar mitigar la deuda que venía arrastrando.

Con respecto al VIII Centenario, el catedrático de Derecho Administrativo enfatizó que la Usal debe contar con un «estatus singular» , ya que Salamanca «no es una universidad más y debe ser la primera universidad española».Ahondó también en la idea de que el Estudio salmantino debe ser «el puente natural» en la colaboración entre Europa e Iberoamérica, además de denunciar «el desequilibrio» registrado en las inversiones, que han perjudicado especialmente a las carreras humanísticas.

María Ángeles Serrano respondió a los ataques de Rivero recordando que la disminución de las plantillas obedeció, fundamentalmente, a la crisis económica, que golpeó intensamente a las universidades. Avanzó que sus propuestas académicas permitirán a los estudiantes tener «un diálogo directo» con el equipo rectoral y proclamó que «una universidad atractiva debe ser una universidad con proyección global».

En relación a la conmemoración del VIII Centenario, la catedrática de Bioquímica y Biología Molecular incidió en la importancia de aproximar la efeméride a la sociedad salmantina, bejarana, abulense y zamorana, donde están implantados los diferentes campus universitarios. También consideró que el magno acontecimiento del 2018 constituye «una oportunidad para dar un abrazo histórico a la ciudad de Salamanca». Y sacó a colación la experiencia adquirida durante sus dos mandatos como vicerrectora como una garantía para desarrollar una buena gestión al frente del Rectorado.

Francisco Giner Abati lamentó la desmoralización que se palpa en los diferentes estamentos universitarios, reivindicó el humanismo y estimó que «hay que recuperar la relevancia de la docencia bien hecha». También recordó el deterioro que ha sufrido el profesorado, que se ha plasmado en que «haya profesores asociados que estén cobrando solo 600 euros y eso no se puede consentir». Y lanzó una llamativa propuesta, como es que la Universidad cuente con una oficina de representación en Bruselas.

La candidatura de Serrano presentó una queja previa por el acceso de miembros del equipo de Rivero al plató de televisión. La Junta Electoral negó el presunto trato de favor.

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