Psiquiatría apuesta por un tratamiento ambulatorio e integrado en la sociedad

Parte del equipo del servicio de Psiquiatría, en el Clínico. La plantilla total está formada por unas 140 personas de diferentes especialidades. /MANUEL LAYA
Parte del equipo del servicio de Psiquiatría, en el Clínico. La plantilla total está formada por unas 140 personas de diferentes especialidades. / MANUEL LAYA

El porcentaje actual de ocupación de las diferentes unidades de hospitalización del Clínico y Los Montalvos roza el 90%

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Desde hace poco más de dos meses Carlos Roncero, que procede del hospital Vall d’Hebron de Barcelona, está al frente del servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Salamanca. En su anterior cargo era el responsable de la sección de Adicciones y Patología Dual, de la que es especialista.

Para Roncero, esta nueva etapa de su carrera profesional supone volver a su tierra (nació en Palencia y ha vivido en Valladolid), y a la vez afrontar el reto «apasionante», según lo define, de vivir el traslado a un nuevo hospital. Según confirma este psiquiatra, el cambio de edificio supondrá una modernización, «no solo de las instalaciones sino también de mentalidad y de organización». De hecho, la intención en su servicio es conseguir «una Psiquiatría del siglo XXI», matiza.

Bajo su punto de vista, el servicio de Psiquiatría es grande, potente, «y tiene muchas posibilidades para hacer líneas y equipos punteros tanto en el aspecto clínico como de investigación». De hecho, ya existen algunos, y para Carlos Roncero, ir de la mano de la Universidad de Salamanca, «es un plus».

El actual servicio de Psiquiatría está disperso, ya que cuenta con unidades tanto en el edificio del Clínico, en el Virgen de la Vega, en Los Montalvos, en el antiguo hospital provincial y en Atención Primaria.

El jefe de servicio también destaca la atención dentro del hospital, «a otros servicios y especialidades como consultores, atendiendo a pacientes que están hospitalizados y que necesitan ayuda, soporte o tratamiento desde el punto de vista psiquiátrico».

La capital cuenta con cinco equipos de salud mental de Atención Primaria

Roncero define su servicio como enfocado en dos direcciones. Por un lado, dirigido a la comunidad, en la que cuentan con equipos de salud mental en los centros de salud, en concreto, en cuatro: Miguel Armijo, Garrido Norte, Capuchinos y La Alamedilla. Asimismo, una quinta zona de la ciudad se atiende en el Clínico. En los equipos de salud mental de AtenciónPrimaria trabajan psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, personal de enfermería o auxiliares, entre otros, y atienden una media de 20 personas nuevas cada semana.

Asimismo, a nivel de comunidad disponen de la Unidad de Alcoholismo y un hospital de día psiquiátrico en el edificio del antiguo hospital provincial, propiedad de la Diputación. Estas siete unidades se enmarcan en la denominada atención extrahospitalaria.

En el futuro hospital, alguno de estos equipos estarán en el edificio ambulatorio que se construirá cuando se derribe el actual Clínico. Otro de los dispositivos que también se pueden denominar en parte como extrahospitalario es el centro de Rehabilitación Psicosocial, «que en un futuro se podrá colocar en un sitio más urbano y cercano a la ciudad». Además, para la atención de los niños y los adolescentes existe una unidad infanto-juvenil en el Clínico.

«Cuando una persona tiene un problema de salud mental, habitualmente es estrés, ansiedad o adicciones como el alcohol, acuden al médico de AtenciónPrimaria, que en algunos casos asumen los tratamientos, pero si sin pacientes complicados, o que no responden al tratamiento, o tienen antecedentes de riesgo familiar, nos los remiten a los equipos de salud mental para valorarlos», argumenta.

Este es el circuito más habitual de casi todos pacientes del servicio, aunque a veces, algunos necesitan un abordaje más intensivo, como el hospital de día, el centro de rehabilitación psicosocial o en cosas más graves, la hospitalización.

En este tipo de área cuentan con la Unidad de Agudos, donde se realiza una hospitalización breve, «que es donde pasa la mayor parte de los pacientes», ubicada en la séptima planta del Clínico, y en el caso de que alguno sea resistente o que necesite más tratamientos pasa a la Unidad de Convalecencia o de Rehabilitación, «donde pueden estar desde semanas a meses en hospitalización, o en semihospitalización, que durante los fines de semana se van a casa, pero que son tratamientos más intensivos». En el caso de la Unidad de Convalecencia y de Rehabilitación están ubicadas en el Hospital de Los Montalvos.

Y otra actividad destacada es la intrahospitalaria, cuando atienden a pacientes ingresados en otras especialidades o servicios y que requieren de asistencia psiquiátrica. «En ocasiones tener una enfermedad grave puede producir estrés, ansiedad o una descompensación de otra patología mental de base», aclara Carlos Roncero.

Dentro del hospital también está la unidad de trastornos de alimentación. En cuanto al porcentaje de ocupación de las unidades de hospitalización, varía entre el 80 y el 90% en la Unidad de Agudos del hospital Clínico, que tiene 18 camas; el 80% en la de Convalecencia de Los Montavos (con unas 12 camas), y casi del 100% en las 14 camas de la Unidad dePatología Dual y de Desintoxicación, «de referencia para toda la Comunidad». El responsable del servicio apuesta a corto plazo por una Psiquiatría ambulatoria, «abordar y tratar a los pacientes en la sociedad, con consultas y terapias de ese tipo». Porque para este especialista, el ingreso es un accidente en la vida del paciente, «y debe durar lo menos posible, lo importante es que se integre en el contexto social».

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