Un Plan Provincial de Escuela Rural debe garantizar su calidad y viabilidad

Los niños participaron en diferentes actividades y juegos, mientras que los padres llevaron a cabo dos mesas de trabajo antes de juntarse para comer. /MARJÉS
Los niños participaron en diferentes actividades y juegos, mientras que los padres llevaron a cabo dos mesas de trabajo antes de juntarse para comer. / MARJÉS
SAN MIGUEL DE VALERO

La II Jornada en Defensa de la Escuela Rural da los primeros pasos para dicho plan

M.J. GUTIÉRREZ / WORDSAN MIGUEL DE VALERO

Casi un centenar de personas, exactamente 87 (39 niños y 48 adultos) respondieron ayer a la convocatoria del II Encuentro en Defensa de la Escuela Rural, en San Miguel de Valero, organizado por la Asociación de Familias Los Jarales con la colaboración de la Federación de Ampas de Centros Públicos (Fedampa) ; y cuyo objetivo, en esta segunda edición, era dar los primeros pasos para la elaboración de un Plan Provincial de Escuela Rural.

El programa de esta jornada, que se desarrolló de 10:00 a 18:30 horas, incluía actividades para niños, con el fin de que pudieran acudir las familias completas, de ahí que se desarrollara en diferentes espacios; uno para los más pequeños, donde disfrutaron de una jornada lúdica que comenzó con la actuación de Arturo y Laura de Mayalde, que realizaron con los niños un taller de panaderas y ritmos populares; y que continuó con diversos juegos en el centro multiusos del municipio.

El otro espacio, destinado a los mayores, acogió dos mesas de trabajo. Una en la que se trataron los temas de infraestructuras y contexto; ambiente escolar; TICs y escuela; familia y comunidad; y necesidad del entorno en la educación; y otra mesa que versó sobre pedagógica, académica y docencia; fortalecimiento de la formación docente específica; y administración, desburocratización y descentralización de la educación.

Estas actividades ocuparon toda la mañana, dando paso a la comida, formada por la aportación en común de diferentes productos llevados por todos los participantes; para continuar con una narración con personajes reales, de escuelas de Perú, a cargo de Inés Hernández y Daniel del Amo, voluntarios de Ayuda en Acción en Perú. Finalizando con la actuación de Títeres Cia Cycling Touring Theatre.

Pero tras esta intensa jornada de análisis, debates, puestas en común y actividades lúdicas, también hubo tiempo para sacar una serie de conclusiones; siendo la primera de ellas que estas jornadas deben marcar el inicio de la movilidad para dejar de ser una escuela estatal y diseñada a ‘capricho’ de la Administración, para avanzar hacia una escuela pública, hecha por «el público y en público», en la que todos los agentes educativos y sociales (niños, familias, docentes, administraciones locales, Diputación, Dirección Provincial de Educación, Facultad de Educación...) puedan participar y vincularse en el diseño y desarrollo del proyecto educativo de su escuela.

Por otro lado, «el Plan Provincial de Escuela Rural debe garantizar la calidad y viabilidad de la escuela rural, con normativas que fomenten, por ejemplo, que los maestros reciban una formación específica en escuela rural; que se fomente su permanencia en la misma escuela por periodos de 4-6 años, lo que garantizará la implicación de los profesionales y contribuirá además a fijar población; que la normativa sea flexible para adaptarse a lo particular de cada pueblo; que se le dé prioridad en los concursos de traslados a maestros que hayan estado en la escuela rural; que exista una financiación fija a proyectos en los que las escuelas puedan participar; que se apoyen proyectos educativos de varios años; que las administraciones locales se impliquen en el proyecto educativo rural apoyando con medidas que favorezcan la estabilidad del equipo docente, como ayudas en el alquiler de viviendas a maestros que quieran vivir en el pueblo en que tienen plaza temporal; que las familias tengan mayor participación en el proyecto educativo, ya que han ido perdiendo en cada reforma educativa las posibilidades de participación», señala otra de las conclusiones.

La palabra clave para continuar el trabajo, como afirman los organizadores, «debe ser desarrollo rural, no limitarnos a la defensa de la escuela rural, sino implicar a todos los grupos rurales, es decir, tratar desde la escuela rural de revitalizar todo el entorno rural». Por ello, los asistentes consideran necesario crear un foro implicando a docentes, familias, ayuntamientos, profesionales del entorno sanitario, Dirección Provincial de Educación y Diputación, y en ello se centrará el III Encuentro, ya definido para mayo de 2019.

Es necesario que «reconozcamos las particularidades y potencialidades de la escuela rural para que las administraciones públicas de todos los contextos la apoyen como centro de innovación, desarrollo formativo de toda la Comunidad, refuerzo para el asentamiento de familias en el entorno rural y garantía de educación renovada e inclusiva», añaden, a la vez que recuerdan que «la escuela rural nunca debe ser leída desde términos rentables únicamente económicos, ya que su inversión es vital».

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