El paso de la crisis económica deja un nuevo perfil de trabajador pobre

Responsables de Cáritas, en la presentación de la campaña. /WORD
Responsables de Cáritas, en la presentación de la campaña. / WORD

Algunas familias necesitan el apoyo de Cáritas porque pese a tener un empleo, no pueden mantener su vivienda cada mes

E.C. / WORDSALAMANCA

Durante la presentación de la última campaña de ‘Operación Vivienda’ de Cáritas, algunos de los responsables de esta organización diocesana advirtieron de la situación delicada de muchas familias que pese a tener un trabajo no pueden afrontar los gastos que genera una vivienda, en especial, aquellos que tienen hijos a su cargo.

El lema que han elegido este año para pedir la solidaridad de la sociedad salmantina es ‘Salamanca puede ser azar, pero también ayuda’, y recordaron que durante el último año han apoyado en materia de vivienda a 1.409 familias, 111 más que el ejercicio anterior, mediante 2.613 ayudas con un importe de 527.479 euros, para el pago de alquiler y suministros (el gas, la luz o el agua). La cuantía destinada a estos apoyos también ha sufrido un incremento, de 38.296 euros.

Esta organización ofrece ayuda a través del recurso del acogida y atención primaria, donde se realizan ayudas de alquiler y suministros, además de un acompañamiento, y sobre todo, como destacan desde Cáritas, «asegurar que dentro de la vivienda no se pierdan las condiciones mínimas de habitabilidad».

En cuanto al perfil de las personas que ayuda, se trata de aquellas familias que no pueden hacer frente al pago de la hipoteca o del alquiler, que comparten vivienda porque no pueden acceder a una individual dados los requisitos que se exigen (nóminas, mensualidades por adelantado, etc.), así como personas cuyos ingresos por trabajo no son suficientes para cubrir sus necesidades básicas, dado que la calidad del empleo que se genera, no permite un nivel de ingresos suficientes para el mantenimiento de la vivienda.

El habitual Círculo de Silencio que organiza Cáritas el último jueves de cada mes lo dedicó ayer a la campaña de ‘Operación Vivienda’, con el objetivo de reclamar el derecho fundamental a una vivienda digna. En este acto leyeron un manifiesto donde puntualizaron que tener acceso a una vivienda, en propiedad o en alquiler, «es un factor determinante para evitar la exclusión social», e insistieron en que tener vivienda, «no se puede dejar al azar». Al respecto, desde esta organización diocesana lamentaron también que la vivienda se haya convertido «en un producto de consumo y de especulación, sometido a los vaivenes del mercado, más que un derecho fundamental». Asimismo, subrayaron que la recuperación económica, «no ha llegado a los más pobres».

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