Más de 100 pacientes se han tratado con terapias celulares en el hospital

El responsable del área de Terapia Celular, Fermín Sánchez-Guijo. /IBSAL
El responsable del área de Terapia Celular, Fermín Sánchez-Guijo. / IBSAL

El Instituto Carlos III acaba de conceder a la unidad un nuevo proyecto para tratar a los pacientes con artrosis desde primeros de 2019

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

En sus diez años de trayectoria en el Complejo Asistencial de Salamanca, la Unidad de Terapia Génica y Celular ya ha tratado a más de cien pacientes con células mesenquimales, un tipo de células madre que se extraen de la médula ósea adulta, según apuntaba ayer el responsable del área, Fermín Sánchez-Guijo, minutos antes de iniciarse la reunión anual del Consorcio Europeo de investigación de células mesenquimales, denominado bajo las siglas de RETHRIM. Entre sus miembros se encuentra el IBSAL, y durante las dos jornadas que dura este encuentro repasarán cada uno de los proyectos que tienen activos en terapia celular en enfermedad injerto contra receptor, «con una parte biológica y otra de los aspectos más clínicos de este proyecto que ha empezado en 2015 y que acabará en 2021», detalló Sánchez-Guijo.

En cuanto al papel que desempeñan en este consorcio europeo desde Salamanca, el responsable del Área de Terapia Celular confirmaba que lo hacen tanto en la producción celular como en el reclutamiento de enfermos, «y somos uno de los tres centros en Europa que producen células mesenquimales para los centros del consorcio, donde participan ciudades como Holanda, Alemania, Suecia, Bélgica o Italia».

Cabe destacar que Salamanca es la única ciudad de España que participa en el consorcio. En cuanto a la utilidad de estas células, se utilizan en distintos programas de terapia celular y en este proyecto concreto, «las están utilizando para las complicaciones inmunes del trasplante hematopoyético, la enfermedad injerto contra receptor, pero tenemos programas en el hospital del tratamiento de la artrosis, que vamos a empezar con un proyecto nacional, o la fusión espinal (también reparación ósea), y también las hemos utilizado en la curación y el tratamiento de úlcera en la enfermedad inflamatoria intestinal, en fístulas, y algunos problemas de reparación quirúrgica en Cirugía Torácica», enumeró el doctor Sánchez-Guijo.

Las células se extraen de la médula ósea de un donante voluntario sano y adulto

En el Complejo Asistencial de Salamanca ya ha tratado a más de 100 enfermos en terapia celular, y el proyecto europeo del consorcio, que está arrancando, ya suman 20 enfermos incluidos en Europa y tres en Salamanca ya tratados.

«Estas células se extraen de la médula ósea, de un donante sano, y en la unidad de producción celular que tenemos en el hospital, que está aprobada por la Agencia del Medicamento, esas células llevan un proceso de expansión durante aproximadamente dos o tres semanas, y al final de ese tiempo, el producto celular, que se considera como un medicamento, tiene que ser evaluado por unos criterios de calidad, y una vez obtenidos, se valida el lote celular y se puede emplear en los enfermos que lo requieran», describe el responsable del área.

Esos lotes celulares los emplean tanto en los ensayos clínicos en los que están participando como en algunas ocasiones para un uso compasivo en algunos enfermos fuera de ensayo, «que han recibido celúlas en el hospital». En cuanto a los donantes, son voluntarios, «e intentamos reclutarlos en nuestro programa de terapia celular y trasplante con voluntarios sanos entre los enfermos que reciben las células». En este sentido, destacar que con un único donante tienen suficientes células para varios pacientes. En cuanto a los proyectos próximos, Fermín Sánchez-Guijo confirmaba que les acaban de conceder uno de artrosis el Instituto de Salud Carlos III, «y comenzará a principios del año que viene, y todo este primer año será de avances en calidad de la producción celular, uniformar la producción en distintos centros españoles y tener los permisos del Ministerio de Sanidad y de la Agencia Española del Medicamento para arrancar». Asimismo, cuentan con financiación para cuatro años «y empieza el año que viene, como ensayo clínico, aunque ya hemos participado en otro ensayo clínico de artrosis, por lo que enfermos con artrosis de rodilla en el hospital ya han recibido también tratamiento con terapia celular en los años anteriores». La Unidad de Reproducción Celular se aprobó en el año 2009, pero se construyó en 2007, «y en estos diez años han atendido a más de 100 enfermos»

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