El olvido momentáneo de la enfermedad

El ocio es fundamental para los niños que permanecen hospitalizados

Los payasos de SalamanClown, a las puertas de una de las habitaciones de la planta. /Antoraz
Los payasos de SalamanClown, a las puertas de una de las habitaciones de la planta. / Antoraz
EVA CAÑASSalamanca

Durante los meses estivales y a lo largo de todo el año, Pyfano, Cruz Roja, Piratas, AECC y SalmanClown se organizan para llenar el tiempo libre de los pequeños hospitalizado. Cuando su estado lo permite, acuden a la sala de actividades, y si no, son los voluntarios los que entran en las habitaciones. Cabe destacar que realizar un voluntariado en el hospital requiere de una formación y sobre todo, de mucha empatía y tener claro el objetivo de que durante un rato se olvide de la enfermedad.

En el caso de Cruz Roja Juventud, en verano acuden a la planta de Pediatría los lunes, miércoles y viernes, una media de seis voluntarios, que el resto del año suele llegar hasta los 18, de 10:00 a 12:30 horas: «Organizamos actividades lúdico-educativas», precisa Rubén González, voluntario. Pero con los niños también hacen talleres de manualidades, cuentacuentos, animación a la lectura, entre otras cosas.

Otra de las asociaciones veteranas es Pyfano, que se centra en el apoyo a los niños y adolescentes oncológicos. Cynthia Castilla es psicóloga y la coordinadora de su voluntariado. En la actualidad, cuenta con 25 personas que acuden a esta planta de 10:00 a 12:30 y de 17:00 a 20:00 horas. La primera parte del día, su labor se centra en el hospital de día, «donde el objetivo es acompañar y entretener a los niños mientras esperan a pasar consulta o recibir un tratamiento, que al final son tiempos largos», argumenta la psicóloga de Pyfano.

Ahora en verano, esta asociación se ha coordinado con Cruz Roja y durante dos mañanas a la semana hacen actividades para toda la planta. «Hacemos una ronda por las habitaciones avisando de que se realizarán talleres y según las edades y las circunstancias de los pequeños, se adapta todo», señala Cynthia Castilla. Por las tardes, Pyfano se vuelca en los niños y adolescentes oncológicos en sus habitaciones, «ya que en la mayoría de las ocasiones están en condiciones de aislamiento».

El tercer lunes de cada mes, los payasos del hospital acuden a animar a los niños ingresados

Como aclara la psicóloga, es importante la desinfección y la preparación del material, «porque hay que tener cuidado con la higiene y el protocolo de limpieza, todo el material que metemos en las habitaciones se desinfecta y prepara antes». Otra de sus herramientas es el juego terapéutico, que sirve para trabajar distintas estrategias, como el fomento de la autoestima o de la identidad personal. Los voluntarios aseguran que esta experiencia les cambia la vida, «y aprenden a valorar las cosas de una manera totalmente diferente, porque a veces nos preocupamos por tonterías y cosas sin importancia». Otra de las organizaciones que acuden a Pediatría es Piratas, de la Red Ignaciana de Solidaridad. Raquel Cabo es una de las voluntarias y su cometido es cubrir la atención a los niños hospitalizados los sábados por la mañana y los domingos todo el día, además de fechas clave como Navidad o Carnavales. Esta entidad cuenta con 25 voluntarios y en cada turno acuden cuatro, dos en la sala de actividades y otros tantos van por las habitaciones. «Recibimos muchos más de lo que damos, sus sonrisas son un regalo», sentencia.

Desde diciembre, otra pieza importante del puzzle del voluntariado son los integrantes de SalamanClow, los payasos del hospital. Chincheta, Cantamañanas, Toloko, Rufita y Rita son sus nombres de ‘guerra’ el tercer lunes de cada mes. Su idea es conseguir financiación para poder ir al hospital una vez a la semana. «Seguimos un protocolo antes de entrar en las habitaciones, como por ejemplo, no entrar primero en las de infecciones». Respecto a su papel con los niños, depende mucho de cada situación: «Un payaso de hospital tiene que controlar mucho la energía», concreta Raquel Urquía (Cantamañanas). Además, estos payasos son muy útiles para ayudar al personal de enfermería en procesos como el cambio de un gotero o la medicación. En su espectáculo no falta la música o la magia.

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