Más de medio millón de donaciones de sangre en los 50 años de la Hermandad

Dos de los veteranos, Luis González y Fernando Casquero./Word
Dos de los veteranos, Luis González y Fernando Casquero. / Word

Esta entidad comenzó con 1.600 donantes y en la actualidad son más de 50.000 personas

EVA CAÑAS / WORD Salamanca

Con la puesta en marcha de la Hermandad de Donantes de Sangre hace 50 años se terminó con el pago a los estudiantes o limpiabotas por una donación, o tener que recurrir a los familiares más cercanos muchas veces sin éxito al no ser compatibles. Fue un gran paso para normalizar uno de los gestos más altruistas y más afectivos, porque donar durante 15 minutos puede salvar muchas vidas.

Medio siglo merece un repaso con dos de los salmantinos que donaron en el año de su fundación, en 1967. Es el caso de Luis González Marcos, que por aquel entonces tenía 35 años, y Fernando Casquero García, con 23. Ambos eran empleados de banca y recibieron la llamada de Mercedes desde la Hermandad de Donantes, recién creada. Ellos no lo dudaron y se fueron a donar a la ubicación actual de la unidad, en el Hospital Virgen de la Vega.

En ese momento, el edificio era nuevo y el mobiliario nada tenía que ver con el que de ahora. «No existías las balanzas y las bolsas de sangre estaban en el suelo durante la donación», recuerdan. Según se recoge en la primera de las actas que conservan, de noviembre de 1968, la Hermandad quedó constituida a lo largo del mes de julio de 1967, y según consta en el documento (escrito a máquina de escribir), fue autorizada por el Gobierno Civil el 22 de septiembre de ese año.

Diferentes imágenes que han marcado la historia de la Hermandad, desde la primera donación de sangre en 1967 (centro), la unidad móvil en la Plaza Mayor, o la inauguración de la Hermandad, (arriba). / Word

El primer presidente de la entidad fue Andrés Rodríguez Hernández, y como también reflejan en el acta, la Hermandad aportó al Banco de Sangre de la entonces Seguridad Social toda la demanda necesaria, y a mayores, una reserva permanente «de diez a doce litros».

En 1968 contaban con 2.151 socios y de ellos, 1.505 los denominaban hemodonantes. Además, según sus datos, habían tipado a 4.031 personas, y contabilizaban 526.980 centímetros cúbicos de sangre extraída, y 500.000 la transfundida.

El presidente actual de la Hermandad de Donantes de Sangre de Salamanca, RogelioCarrasco, resume algunas cifras destacadas tras 50 años de trayectoria de esta entidad, con la suma de más de 500.000 donaciones en este medio siglo, y de pasar de cerca de 2.000 donantes en esos primeros años, a los más de 50.000 de la actualidad (15.661 activos, es decir, que han donado al menos una vez en los últimos tres años).

Los veteranos de la hermandad, Luis y Fernando, también admiten que nada tiene que ver las necesidades actuales de sangre de las de hace 50 años, porque no se realizaban tantos procesos médicos como ahora.

Y no es lo único que ha cambiado en todos estos años, como también confirman, se ha producido un gran avance en la seguridad transfusional. De hecho, la sangre ahora no se transfunde de la donación a un paciente como por aquel entonces podía ocurrir, sino que se separa por elementos de la misma y se administra según las necesidades de cada persona.

Sin embargo, tanto Luis como Fernando han vivido en los inicios de la Hermandad la donación de sangre directa (en ambos casos a niños), en la misma habitación del hospital, «fue una transfusión directa de mi sangre al niño», relata Luis.

Otro dato que sale a la luz del primer año de actividad de la Hermandad fue el total de donaciones, 405, mientras que hasta el mes de septiembre de 2017 ya se contabilizaban más de 9.000.

Lo habitual en los primeros años como donantes era ir a donar una vez al año y cuando les llamaban por teléfono(de aquellas no contaban con la facilidad actual del correo electrónico o el teléfono móvil), «y teníamos que tirar de listado y llamar al fijo», relata el actual presidente.

Luis González donó a lo largo de su vida de donante en 24 ocasiones y a los 60 años ya no se le permitió donar más. Sin embargo, ha seguido colaborando de forma activa en varios cargos de la junta directiva, «lo de donar era algo innato en uno, no te lo pensabas, sabías que ayudabas a más gente con ello».

En el caso de Fernando Casquero pudo donar hasta los 72 años(con la ampliación de la edad), y ha sumado un total de 67 donaciones hasta el año 2014. Al igual que Luis, quiso seguir colaborando en la Hermandad desde la junta directiva, en este caso como el actual tesorero.

En su caso reconoce que a medida que tenía más edad y contaba con más tiempo libre pasó a donar más veces cada año, «hasta al menos tres veces». Fernando Casquero anima a la población a hacerse donante de sangre y apuesta por sensibilidad desde los colegios, aunque no puedan donar hasta los 18 años, pero considera que se crea conciencia de la importancia.

«Antes el pinchazo dolía bastante más ahora, nada tienen que ver las agujas que tenemos con las de antes», coinciden ambos veteranos. En esas primeras donaciones después recibían un bocadillo, y en otra época, un vale para una cafetería.

Y con la mirada y experiencia que da pertenecer a una Hermandad durante cincuenta años, Fernando insiste en que es importante donar de forma habitual, y no solo cuando se realiza un llamamiento, «de esta forma siempre tendríamos sangre suficiente en los bancos, sin necesidad de alertas y peticiones».

En sus inicios, como se recoge en el acta, confirmaban un plan económica anual de 150.000 pesetas en el año 1968 o de 200.000 un año después. Otra de las normas que resaltan de ese primer años es la cantidad de personas tipadas de rutina al estar ingresados en la residencia sanitaria, que en noviembre de 1969 eran un total de 1.560 desde la implantación de dicha norma.

En esa acta también enumeran una serie de sugerencias para iniciar en la Hermandad, como por ejemplo, la creación del Día Nacional del Donante de Sangre o la organización de un acto anual, a escala nacional, «que reúna a los donantes de sangre de la Seguridad Social, para mantener su colaboración y espíritu altruista, el primero de los cuales a celebrar en Salamanca», subrayaban.

De la historia de la donación de sangre en Salamanca desde la Hermandad cabe destacar también que en un época se facilitaba por Ley la posibilidad de pedir permiso en el trabajo para poder realizar este gesto altruista. De hecho, contaban con un cartel informativo para ello que decía:«La donación de sangre, cumplimiento de un deber social de carácter público. Así lo establece la legislación vigente. Los trabajadores tienen derecho a la concesión de permiso dentro de su jornada laboral».

Y más en detalle, precisaban que la Legislación Laboral española recoge este derecho en el punto 2 del artículo 67 de la por entonces vigente Ley de Contrato de Trabajo (artículo 10 de la Orden del Ministerio de Trabajo de 29-10-71 (BOE del 8/11/71).

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