La USAL es la sexta universidad española con el profesorado más envejecido

Profesores de la USAL asisten en el Paraninfo del Edificio Histórico a una sesión ordinaria del Claustro universitario. /WORD
Profesores de la USAL asisten en el Paraninfo del Edificio Histórico a una sesión ordinaria del Claustro universitario. / WORD

La edad media de los docentes se sitúa en los 51 años y únicamente el 6% tiene menos de 35

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

El Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) acaba de hacer público un nuevo informe, especialmente jugoso y repleto de datos absolutamente sustanciales, que traza una certera radiografía sobre la situación y el estado de salud de la educación superior en España. Se trata del anuario estadístico de indicadores universitarios, que se viene publicando cada ejercicio y que recoge los datos y tendencias más relevantes del ámbito universitario, como son el rendimiento académico, las becas y las ayudas económicas destinadas a los estudiantes, el personal que tiene cada universidad, el estado económico de cada institución académica y el proceso de internacionalización de las diferentes universidades.

El anuario desvela, entre otros aspectos dignos de mención, el preocupante grado de envejecimiento que han venido experimentado las plantilla docentes de buena parte de las universidades a lo largo de los últimos años, un declive que obedeció, como consecuencia directa de la severa crisis económica, a la estricta aplicación de la asfixiante tasa de reposición del profesorado universitario, que dificultaba gravemente la convocatoria de nuevas plazas de catedráticos y profesores titulares.

El nuevo anuario ministerial detalla de forma pormenorizada, por ejemplo, la edad media de los profesores que imparten clases en las diferentes universidades. En concreto, en el informe se ahonda en la edad media de las plantillas de las 79 universidades que integran el sistema de la educación superior en España, un bloque que engloba a las universidades públicas y las privadas, así como las que son presenciales y semipresenciales. En el anuario se apunta que la edad media de los profesores universitarios españoles se sitúa en los 49 años, todo ello teniendo en cuenta la ponderación de datos correspondiente al curso académico 2015-2016, periodo lectivo que centra los contenidos y los porcentajes del nuevo anuario de indicadores universitarios.

La Universidad de Salamanca irrumpe en la tabla estadística dentro del bloque de universidades con las plantillas más envejecidas. En concreto, se ubica en el sexto lugar, compartiendo posición con otras cuatro instituciones académicas más, como son los casos de las universidades de Alcalá de Henares, Córdoba, Granada y Las Palmas de Gran Canaria. Las cinco coinciden en tener una edad media en sus plantillas docentes que se coloca en los 51 años, dos años más que la media nacional.

Por encima de la USAL y de estas cuatro universidades se vislumbra la común problemática de las universidades de Santiago de Compostela, La Laguna y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, que encabezan este singular ‘ranking’, con una media de edad de 53 años cada una de ellas. A continuación emergen otras dos universidades más, como son la Universidad Politécnica de Madrid y la Complutense, con una media de 52 años. La otra universidad salmantina –la UPSA– se desmarca de todas ellas, con una edad media de 48 años entre su profesorado.

En el otro extremo de la balanza se aposenta la Universidad Internacional Isabel I de Castilla, con una plantilla netamente joven –apenas 38 años de media–, seguida de las universidades Europea de Valencia y San Jorge, ambas de titularidad privada, con una promedio de 39 años en las plantillas docentes de ambas.

Si se ahonda en el elenco estadístico confeccionado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, se comprueba que la edad media de las profesoras es inferior a la de los profesores en la Universidad de Salamanca (49 frente a 52).

Al margen de las oscilaciones estadísticas derivadas de la diferenciación entre hombres o mujeres, el informe ministerial detecta, en el caso específico del Estudio salmantino, que la plantilla joven, es decir, la que tiene menos de 35 años, se reduce únicamente al 6,3% del total. En cambio, los docentes en proceso de jubilación representaban en el año objeto de este estudio nada más y nada menos que el 17,8%. Eso sí, la franja de docentes con más de 67 años apenas suponía el 3,8% en el curso universitario que fue analizado.

La disección estadística del profesorado de la UPSA arroja variables bien diferentes. Los profesores con menos de 35 años suman el 9,1% de la plantilla docente, los que están etiquetados dentro del proceso de jubilación aglutinan al 10,2% y, en cambio, los que sobrepasan los 67 años apenas suponen el 1,1%.

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