Una investigación salmantina de Hematología recibe una Beca Gilead

La doctora Dolores Caballero, tras recibir el galardón. /WORD
La doctora Dolores Caballero, tras recibir el galardón. / WORD

El proyecto está liderado por la doctora Dolores Caballero a través del Ibsal sobre un tipo de linfoma no hodgkin y en el que participan pacientes

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Una investigación del Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (Ibsal), liderada por la hematóloga Dolores Caballero, ha sido uno de las ganadores de la V edición de las Becas Gilead a la investigación Biomédica 2017, dotada con 50.000 euros.

Según detalló ayer la doctora Caballero antes de recibir el premio, es un proyecto de investigación sobre una enfermedad hematológica, uno de los tipos de linfoma no hodgkin, el folicular, «que su evolución clínica es indolente y lenta», pero que en un porcentaje de los casos, de entre el 6 y el 15%, evoluciona a un linfoma de una forma más agresiva, denominado transformado.

La investigación busca predecir al diagnóstico qué pacientes van a tener riesgo de sufrir esa transformación del linfoma. Y según precisa Dolores Caballero, que recogió ayer la beca,«llevamos años con el proyecto, dentro del GrupoLinfoma, con la hematóloga Sara Alonso y Miguel Alcoceba Sánchez, de Biología Molecular». Cabe destacar que este proyecto se ha presentado junto a datos de otros grupos en el congreso más importante de linfomas en el mundo, en Lugano, el pasado mes de junio. «Para continuar y hacer colaboraciones con otros grupos europeos, necesitamos fondos para hacer investigaciones biológicas en el Laboratorio de Biología Molecular de Salamanca, con la colaboración de otros centros», sentenció la esta hematóloga.

Esta línea se presentó en el congreso de linfomas más importante del mundo

Para obtener la Beca Gilead, esta investigación salmantina ha pasado antes por la evaluación del Instituto Carlos III, a través de expertos internacionales, que finalmente se decantaron por ellos para la obtención del galardón.

La idea de los investigadores del proyecto, como precisó Dolores Caballero, es «aumentar el conocimiento de esto tipo de linfomas, para ser capaces de identificar qué pacientes tienen más riesgo de transformación», y añadió que, ojalá en el futuro, «alguna de las nuevas moléculas y dianas, puedan ser eficaces en estos pacientes»- En concreto, se basa en conocer, evitar la transformación y cuando aparezca, «ofrecer mejores posibilidades».

El linfoma es una enfermedad hematológica frecuente, y dentro de ellas, el segundo en frecuencia es el linfoma folicular, y un porcentaje de ellos son los que sufren la transformación. «Cuando es indolente, la esperanza de vida es superior a los 20 años, de este tipo de linfoma no hodgkin, y se convierte en una enfermedad crónica, pero que si se hace esa transformación, se reduce la supervivencia, y baja muchísimo», insistió Dolores Caballero.

Y como cada investigación del Complejo Asistencial de Salamanca, forma parte del Ibsal, del que además de ser coordinado por esta hematóloga del hospital, forma parte del mismo Ramón García, como responsable de Biología Molecular. Esta línea de investigación también cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Hematología.

En cuanto a los pacientes que participan en este proyecto, no solo serán de Salamanca. Cada estudio tiene un coste cercano a los 1.000 euros, por lo que con los 50.000 euros que reciben de la Beca Gilead, estiman poder estudiar a unos 25, «con la muestra de la transformación y al diagnóstico». Pero como añadía la doctora, el objetivo de este grupo de investigación es llegar a más pacientes, y aunque se coordine desde España, convertirse en un macroproyecto.

En España han identificado a 106 pacientes, dentro de 1.800, y seis han hecho la transformación, «y queremos hacer el estudio, y cuantas más muestras mejor, tanto al diagnóstico como a la transformación».

Dolores Caballero señala que el objetivo es estudiar por lo menos a cien pacientes, «es un paso fundamental». Por último, esta hematóloga recordó que la traslación de cara al futuro es intentar identificar qué paciente necesita nuevos tratamientos «y cuáles son de utilidad en estos pacientes». Esta investigadora, según define, es un proyecto cercano a la clínica, que con los apoyos suficientes puede obtener importantes resultados.

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