El hospital iniciará un programa de detección de infección oculta del virus de hepatitis C

Parte del equipo de enfermería, en la quinta planta del Clínico, una de las zonas de hospitalización del servicio de Aparato Digestivo./MANUEL LAYA
Parte del equipo de enfermería, en la quinta planta del Clínico, una de las zonas de hospitalización del servicio de Aparato Digestivo. / MANUEL LAYA

La estrategia, que comenzará en enero o febrero, es detectar a población de riesgo junto con Atención Primaria e Infecciosos

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Dentro de las patologías que atienden en las consultas del servicio de Aparato Digestivo del Complejo Asistencial de Salamanca ha destacado este último año la del virus de la hepatitis C. Desde hace unos meses, todos los que están diagnosticados (no importa el grado de fibrosis), ya pueden recibir el tratamiento que cura la enfermedad. Como apunta el jefe de esta especialidad, Antonio Rodríguez, «con más de 98% de eficacia y con escasos efectos secundarios». Además, insiste en que los precios han bajado y son asumibles por el sistema sanitario público.

Pero ahora darán un paso más, en concreto, a partir de enero o febrero, según calcula este responsable: «Hay que desarrollar una estrategia para hacer el test de la hepatitis C a todas las personas que pertenezcan a población de riesgo, desde Atención Primaria», relata. De hecho, a nivel nacional ya existe un programa específico con esa finalidad, y en apenas dos meses se sumará también el hospital de Salamanca.

Antonio Rodríguez apunta a población de riesgo a aquellas personas que tienen tatuajes, las que han tenido contacto con adicciones intravenosas, las vacunaciones en el servicio militar, entre otras, que en determinados años no se cumplían las medidas de higiene precisas como en la actualidad. «Es algo que vamos a desarrollar de forma conjunta con Atención Primaria y el servicio de Infecciosos del hospital, subraya el responsable de Digestivo.

Hace unos días, este servicio fue distinguido en los premios nacionales TOP20

Hace unos días, esta especialidad del Complejo Asistencial era reconocida con el premio TOP20 a la mejor trayectoria en los seis últimos años entre más de un centenar de hospitales españoles. Como apunta su jefe de servicio, «han evaluado desde la complejidad de la patología que se asiste, la mortalidad, las infecciones intrahospitalarias, la estancia media o el gasto por paciente, entre otros parámetros».

El servicio de Aparato Digestivo se divide en tres grandes áreas de actividad: la hospitalización, las consultas y la unidad de endoscopias. La primera de ellas está repartida entre dos plantas del Clínico Universitario (la segunda y la quinta), donde tienen asignadas 38 camas. Como confirma el doctor Rodríguez, «el índice de rotación de pacientes es muy elevado, con una estancia media de 6,8 días a lo largo de 201, lo que ha supuesto 1.466 altas, que a finales de año llegarán a unas 1.750».

Cada año registran un incremento de pacientes, entre otras cuestiones, porque el servicio de Aparato Digestivo va asumiendo a más enfermos que antes eran del área de Medicina Interna. Y por motivo de ingreso hospitalario, la patología más frecuente es la biliopancréatica, seguida de las hemorragias digestivas, «como los dos grandes grupos de pacientes», a las que también se suman las enfermedades hepáticas, como la cirrosis descompensada, etc. En la planta de hospitalización cuentan con una media de cuatro facultativos, apoyados por residentes y el equipo de enfermería.

Respecto al área de consultas, como precisa su responsable, por un lado tienen las generales de Digestivo (tres diarias), y después, las específicas, como por ejemplo, la de la enfermedad inflamatoria intestinal (crohn y colitis ulcerosa), con 16 días de consulta al mes; la de patología de hígado (otras 16), o la de alto riesgo de cánceres, «donde se atiende a la población que pertenece a grupos de alto riesgo o en seguimiento después de extirpaciones de lesiones preneoplásicas, etc.». A estas consultas hay que añadir las de motilidad (cuatro al mes), con dos facultativos específicos.

Además, dentro de su cartera de servicios hay consultas de alta resolución, que suelen ser pacientes derivados de Urgencias, o de Atención Primaria, «a los que se les hace estudios analíticos, endoscópicos o de ecografía lo más rápido posible, a veces en el mismo día, como una especie de UCAI de Digestivo, «aunque en la medida de lo posible intentamos trabajar en todas las consultas como si fueran de alta resolución». Los casos más frecuentes de alta resolución suelen ser «por alta sospecha de neoplasias». Y las consultas de la capital se suman las de Ciudad Rodrigo (dos o tres días cada semana», y las de Béjar.

Más de 18.000 consultas

Por volumen de consultas, las cifras, a 30 de octubre de 2017, son de 5.000 nuevas y unas 13.300 revisiones, lo que hace un total de más de 18.000. «Hay un problema en las consultas que es la inexistencia del paciente, piden cita con este especialista y luego no acuden, y a veces supone hasta un 10% del total», lamenta Antonio Rodríguez.

Del servicio de Aparato Digestivo también resalta el vínculo con cirugía, que también está organizado por áreas, y de forma conjunto acuden a comisiones, «donde se discute el tratamiento de los pacientes y se consensúan», y es uno de los motivos por los que el jefe de servicio considera que el premio TOP20 también va por la labor del área quirúrgica. En el área de consultas desempeñan su labor ocho facultativos entre Salamanca, Ciudad Rodrigo y Béjar, cuatro en la planta de hospitalización y otros tantos en endoscopias.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos