El hospital inicia medidas preventivas en Maternidad frente a la bronquiolitis

La doctora Ana Remesal, junto a un cartel sobre la lactancia materna, una de las medidas preventivas frente a la bronquiolitis./Manuel Laya
La doctora Ana Remesal, junto a un cartel sobre la lactancia materna, una de las medidas preventivas frente a la bronquiolitis. / Manuel Laya

Los recién nacidos son más vulnerables y en diciembre suele registrase el mayor pico epidémico

EVA CAÑAS / WORDSalamanca

La bronquiolitis es una infección respiratoria provocada la mayoría de las veces por el virus VRS (virus respiratorio sincitial) y que en los recién nacidos o menores de tres meses puede llegar a complicarse y ser motivo de ingreso hospitalario. El mayor pico epidémico se produjo en diciembre del año pasado, en concreto, en Navidad, y supuso más de la mitad del total de ingresos por esta causa entre octubre de 2016 y marzo de 2017, que son los meses con más prevalencia debido a que es un virus de la etapa de invierno, al igual que la gripe.

Según los datos de esa anterior época epidémica se incremento en un 120% los ingresos hospitalarios por bronquiolitis, con un total de 182, con respecto a los 83 del ejercicio anterior a 2016-2017.

Este es uno de los motivos por los que desde el servicio de Pediatría se han puesto en marcha una serie de medidas, en formato de recomendación, para aplicar en la planta de Maternidad, con los recién nacidos, que tienen mayor riesgo de contagio y a su vez de complicaciones. Así lo detalla la responsable de la Unidad de Neonatología del Complejo Asistencial de Salamanca,Ana Remesal, quien destaca la prevención como medida clave para evitar el contagio.

Cabe recordar que el virus VRS que causa la bronquiolitis es muy contagioso y se transmite a través de las secreciones respiratorias por vía área (tos, estornudos, etc.) así como por superficies contaminadas. Por este motivo, en el hospital quieren evitar los hacinamientos en las habitaciones de Maternidad y la recomendación es restringir las visitas a un máximo de dos personas además de la unidad familiar de cada niño (progenitores). «No podemos hacer prohibiciones estrictas, es una recomendación en la que buscamos proteger al recién nacido a la familia», subraya la doctora Remesal. Esta limitación, sobre todo en estos meses de invierno, es evitar que en una habitación puedan estar un gran número de personas al mismo tiempo visitando a recién nacido, con el riesgo de contagio que supone del virus VRS que provoca la bronquiolitis.

De hecho, otra de las medidas es evitar la visita de niños, salvo los hermanos del bebé, salvo que tenga un proceso catarral, «para evitar no solo el contagio a su hermano sino también al otro recién nacido con el que comparta habitación la familia». Y en la misma línea, los pediatras aconsejan restringir la visita de personas con síntomas catarrales y/o fiebre, «no deberían de ir». Estas y otras medidas serán explicadas de forma verbal a los padres y además, se colocarán carteles informativas en la planta. Otro aspecto que van a reforzar es el uso de soluciones alcohólicas para el lavado de manos, para lo que tienen colocados dispensadores en el pasillo y las habitaciones de Maternidad.

«Todo es beneficio de su hijo, del recién nacido, porque es una etapa sensible, y ponemos especial interés ahora porque estamos en la época del año con mayor riesgo de contagio», aclara Ana Remesal. Pero estas medidas deberían de mantenerse siempre, según esta especialista en Neonatología, «para conseguir intimidad para la familia y el respeto al recién nacido».

En este sentido, quiere dejar claro que la bronquiolitis es algo serio, porque puede provocar complicaciones respiratorias, como pausas (apneas), y que puede suponer para un niño de corta edad, ya no solo el ingreso en planta sino también en la UCI Pediátrica.

Otro de los síntomas de la bronquiolitis que deben de poner en alerta a los padres y llevar a su hijo al pediatra o a Urgencias si se trata de un día festivo, es que su hijo tenga una forma diferente de respirar, por ejemplo, «si respira más rápido, las costillas se retraen, tiene signos de dificultad o rechazan las tomas», enumera esta especialista. Pero de entre todos los síntomas, el que tiene mayor riesgo es el de la pausa respiratoria, resalta.

En el caso de los niños en edad escolar, a partir de los tres años, pueden tener también síntomas catarrales, «pero si son de vías altas y no condiciona mayor dificultad respiratoria, pueden manejarlo en casa como un catarro sin más». A veces lo que sucede es que se acude a Urgencias en masa con los niños escolares, «con cuadros catarrales que no requieren de dicha asistencia». Pero en relación a la bronquiolitis, lo que más preocupa a los especialistas del hospital son los lactantes (en especial los primeros tres meses de vida), «se pueden poner más malitos y pueden necesitar oxígeno». La bronquiolitis lo que produce es una inflamación de la vía aérea, que es lo condiciona los diferentes síntomas en estos niños. «Ante los lactantes hay que estar más alerta y acudir pronto para ir valorando esos riesgos», sentencia Remesal. En el hospital, el tratamiento habitual es la oxigenoterapia, y depende de su afectación, se emplearán medidas más avanzadas como la de alto flujo, ventilación no invasiva (la CPAP), o invasiva en los casos más graves, con intubación, que pasarán a la UCI. Y durante los ingresos, Ana Remesal insiste en que es importante que en los lactantes sigan con sus tomas de lactancia materna.

Y tan importante son las medidas de prevención en el hospital como las de fuera de este ambiente para los bebés en sus primeros meses de vida. Porque como resalta esta neonatóloga, ante la bronquiolitis, «lo importante es poder evitarla, aunque no es sencillo ya que es un virus que se mantiene mucho más tiempo en superficies y se transmite por contacto, de mano a mano».

Una de las medidas más eficaces es el lavado de manos y el empleo de soluciones alcohólicas, de desinfección, que se pueden adquirir en cualquier supermercado, como aclara la doctora Remesal. «Con especial interés para alguien que ya tenga catarro, para utilizarlo antes de tocar al bebé, para protegerlo», añade. En días festivos como los de Navidad, suelen tener reuniones familiares donde quizás es importante un contacto muy directo con el bebé, para evitar que se contagie del virus. «Lo ideal es que se mantenga solo el contacto directo con sus padres, sobre todo en el primer mes de vida, y con la lactancia materna, que es la mejor prevención, el niño alimentado con lactancia materna es el que mejor defensas va a tener y menos riesgo de infección», sentencia. Algo a evitar es que estén de brazo en brazo, o las múltiples visitas al domicilio, así como lugares como los espacios comerciales, con mucha gente alrededor.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos