El hospital aplica técnicas pioneras, como la cirugía de cerebro con el paciente despierto

Parte de la plantilla médica y de enfermería del servicio de Neurocirugía, ubicada en el edificio del Virgen de la Vega./MANUEL LAYA
Parte de la plantilla médica y de enfermería del servicio de Neurocirugía, ubicada en el edificio del Virgen de la Vega. / MANUEL LAYA

De cara al nuevo hospital, este servicio ampliará sus áreas, como la Pediatría programada o la del dolor

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

El servicio de Neurocirugía de Salamanca es el más antiguo de Castilla y León, con 46 años de actividad y la aplicación actual de las últimas técnicas de esta especialidad. Como apunta su actual jefe de servicio, Álvaro Otero Rodríguez, de cara al nuevo hospital tienen previsto ampliar su actividad y de esta manera llegar a parte de la población que ahora no hace, como por ejemplo, la cirugía de Pediatría programada (sí hacen la urgente), o la del dolor. Asimismo, esperan contar con un microscopio de última generación, con unas técnicas especiales «que nos tiñan los tumores y aumentar la posibilidad de mayor grado de recesión».

Otro aspecto que destaca de cara al futuro este responsable es la aplicación en sus servicio de la gestión por procesos, «que es algo que debemos aprender de la industria del automóvil, de tal manera que cuando el paciente entre con una determinada patología, todo este engranado para hacerlo más rápido». Porque la idea al respecto de Álvaro Otero es que todo lo que necesite el paciente, desde las pruebas o consultas, «se gestione desde el propio servicio». De hecho, en la actualidad ya se gestionan las consultas, y cuando un enfermo recibe el alta ya sabe cuándo tiene que volver a la cita con el especialista.

Neurocirugía es un servicio de referencia para un total de 655.000 habitantes, que abarcan las provincias de Salamanca, Ávila y Zamora, y que supone el mayor volumen de Castilla y León. Este servicio del Complejo Asistencial está dividido en el área quirúrgica (con una media de 740 cirugías anuales para las que disponen de siete quirófanos semanales), la de consultas y el de hospitalización, donde cuenta con 23 camas y un índice de ocupación que ronda el 100%.

La plantilla actual consta de ocho médicos y uno contratado, además de cuatro MIR. Resaltar que tres de los profesionales son profesores asociados adscritos al departamento de Cirugía de la Universidad de Salamanca.

El servicio es de referencia regional para la cirugía de pacientes con parkinson

Dentro de la patología que intervienen, por frecuencia destacan la patología degenerativa espinal: hernias discales o estenosis de canal, y por otro lado, la patología traumática de la cabeza como de la columna vertebral, tumores craneales como vertebrales, etc. Otras patologías que tratan son las hidrocefalias y los trastornos del líquido cefalorraquídeo. Desde hace un año también realizan radiocirugía, junto a Oncología Radioterápica.

La especialidad está divida por unidades. Por un lado, la de Columna, que se dedica a la cirugía instrumental y la patología traumática de la columna. «La unidad de Base de Cráneo es lo que hacemos tanto a través del cráneo como de las fosas nasales, con la colaboración de los otorrinos, con la cirugía endoscópica endonasal», detalla el jefe de servicio.

Por otro lado está la unidad de Vascular, que se dedica al manejo de aneurismas, malformaciones arteriovenosas, etc. Y la unidad Funcional de Neurocirugía, volcada en el parkinson. Cabe resaltar que es de referencia regional para la cirugía de los trastornos del movimiento funcionales de esta enfermedad desde el año 2004. Hasta este servicio acuden cualquier enfermo que necesite un tratamiento quirúrgico, donde operan una media de entre 5 y 6 anuales. En este área del servicio también aplican las técnicas de mapping cerebral (cirugía con el paciente despierto), que hacen en Salamanca desde hace seis o siete años, «que suelen ser tumores que están cerca de las áreas del lenguaje y necesitamos que el paciente esté despierto». Porque como argumenta, hay determinadas zonas del lenguaje que a veces no se pueden tocar aunque haya tumor «porque le vamos a dejar secuelas».

La cirugía a los pacientes de parkinson también se hace con ellos despiertos, «porque el neurólogo lo que está haciendo es controlar cómo va el temblor y la rigidez, y para eso, el paciente tiene que estar despierto». En este caso, se opera a los enfermos en los que fracasa el tratamiento médico o da efectos secundarios. La estimulación de parkinson consiste en dar corriente para que determinados núcleos del cerebro se lesionen y ver que funciona realmente.

Respecto a las intervenciones más complejas dentro de Neurocirugía, las de patología de base de cráneo y la vascular, para las que cuentan a profesionales especializadas en ellas. «Tienen una complejidad técnica y requieren de mucha experiencia y colaboración entre servicios, y se pueden prolongar en algunos casos su duración hasta en 12 o 14 horas», detalla.

Otros pacientes habituales del servicio son aquellos que sufren un traumatismo cranoencefálico, bien por accidente de tráfico, laboral, casero o como ha ocurrido este verano, en piscinas. De hecho, destaca un incremento de estos últimos, con cuatro en el mes de agosto y una en julio:«Traumatismos cervicales», sentencia.

Álvaro Otero Rodríguez asegura que desde la apertura de las autovías ha descendido bastante el número de pacientes intervenidos por accidentes de tráfico, así como la mejora de la seguridad vial.

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