Hematología quiere iniciar el proyecto de trasplante ambulatorio a partir de 2018

Parte del equipo médico y de enfermería de la unidad de Trasplante del servicio de Hematología. /VÍCTOR ANTORAZ
Parte del equipo médico y de enfermería de la unidad de Trasplante del servicio de Hematología. / VÍCTOR ANTORAZ

Tras la primera fase de implantación en el hospital, los pacientes tienen más beneficios si siguen el proceso en su domicilio o piso

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Desde el 1 de enero de 2016 al 31 de julio de 2017, en el servicio de Hematología del Complejo Asistencial de Salamanca se han realizado un total de 112 trasplantes de médula de donantes sanos (alogénicos), que según destaca la jefa de la unidad clínica y de trasplante de esta especialidad, la doctora Dolores Caballero, «nos sitúa a la cabecera de las unidades de trasplante de España».

Cabe recordar que Salamanca es la referencia para toda Castilla y León para todo aquel paciente que necesita un trasplante de un donante no idéntico ni emparentado, así como pacientes de Extremadura que vienen a recibir un trasplante alogénico.

A ellos hay que sumar los que llegan a este centro un trasplante de tipo autólogo, es decir, de sus propias células, que como detalla la doctora Caballero,«hay otras dos unidades en la Comunidad que las realizan pero nosotros hacemos más de la mitad, y en el caso de los alogénicos, más del 80%».

Y el número se va incrementado, porque como apunta esta hematóloga, existen diversas causas, como la ampliación de la edad para poder realizarse un trasplante de médula, «cada vez a pacientes más mayores», y además, han empezado a realizar trasplantes de donantes que son familiares pero no absolutamente idénticos, solo la mitad, y que se denominan haploidénticos.

De esta iniciativa se podían beneficiar entre el 20 y el 40% de los pacientes trasplantados

Otro factor que ha elevado el número de trasplantes de este tipo ha sido el aumento progresivo de personas en el registro de donantes no emparentados, hasta los 30 millones en el mundo. «Todo eso hace que cada vez se hagan más procedimientos y que tengan más posibilidades de trasplantarse», subraya la doctora Caballero.

En esta misma línea relacionada con el trasplante de médula, el servicio de Hematología cuenta con un importante proyecto que quiere poner en marcha el próximo año, en 2018, en concreto, sacar el trasplante fuera del hospital, para tratar al paciente de forma ambulatoria.

Como detalla la responsable del área clínica, ya se hace en otros hospitales de España, como el Clinic de Barcelona o el Clínico de Granada. «Psicológicamente es mejor para los pacientes porque está en su casa, si es de Salamanca o de un radio cercano, o pueden optar por un piso en la ciudad de los que ofrecen las asociaciones», describe, como es el caso de Ascol o la AECC.

La primera fase del trasplante, cuando recibe los progenitores, se realiza en el hospital, y si después está en condiciones recibirá el alta, «y una enfermera irá a diario al domicilio para llevar un control y si fuese necesario darle antibióticos».

De esta manera, el manejo postrasplante se haría de forma ambulatoria, siempre que la vivienda esté próxima al hospital, como insiste la doctora Dolores Caballero, en su domicilio o en un piso cedido por alguna asociación de pacientes.

Para poner en marcha este proyecto novedoso sería necesario disponer de personal de enfermería que saliese del hospital al domicilio, y un médico que esté en el hospital para controlar todo lo que está pasando con ese paciente, «y que ese enfermo entienda el procedimiento muy bien y que tenga un familiar que le acompañe y le cuide, un cuidador principal».

Desde el servicio de Hematología la idea es que se ponga en marcha en 2018, de lo que denominan «un gran proyecto», porque como argumenta esta especialista, «se sabe que los enfermos no se someten a mayor riesgo, ni tienen más infecciones, aunque tiene que haber una cama reservada en el hospital por si tuviesen que venir, y siempre estar conectados por teléfono móvil».

Pero como también aclara, la experiencia del tratamiento ambulatorio tanto en otras comunidades como en países europeos, se desprende que los pacientes están«más contentos».

En la actualidad, en la planta de Hematología tienen a 15 pacientes ingresados que están recibiendo un trasplante, y de ellos, como precisa Dolores Caballero, al menos cinco podrían estar pasando ese proceso en casa. Y aunque el proyecto ambulatorio comience poco a poco, la idea de este servicio es que entre el 20 y el 40% de los enfermos sometidos a un trasplante, «puedan hacer el postrasplante fuera del hospital, y eso sería mejor para los enfermos, lo primero, y lo segundo, que optimizaría los recursos limitados de camas que hay en el hospital», advierte esta hematóloga.

Por otra parte, de la unidad de trasplante del servicio, la doctora Caballero quiere resaltar que cuentan con unas características que son «muy importantes para nuestros pacientes», porque bajo su punto de vista es fundamental para la persona trasplantada, «tener el apoyo y todos los avances con los que contamos, como la fotoaféresis de nuestro servicio de Transfusión, en el Banco de Sangre, o si necesitan células mesenquimales, se producen en la unidad de Terapia Celular de nuestro laboratorio, etc.». La ocupación en su planta suele ser de 30 a 35 pacientes.

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