Un grupo de 17 jóvenes voluntarios nacionales y extranjeros participan en los campos de trabajo

El grupo de jóvenes que participa en esta iniciativa. / Word
Monleras

Los participantes del primer turno aprenden diferentes técnicas de bioconstrucción en este municipio

REDACCIÓN / WORDMonleras

La localidad de Monleras, situada en el noroeste salmantino, vuelve a acoger un año más a diferentes grupos de voluntarios interesados en aprender diferentes técnicas de bioconstrucción que verán su resultado en la construcción de una fragua.

Éste será un edificio adyacente al cernidero construido durante los dos últimos años y que alberga un horno en su interior. Para esta tarea se han reunido un total de 17 jóvenes de entre 18 y 27 años procedentes de países extranjeros, como Francia, Bélgica, República Checa o Rusia, pero también de distintos puntos de la geografía nacional por medio de voluntarios de Salamanca, Palencia, Cantabria, Valencia, Alicante, Madrid, Cádiz, Zaragoza y Las Palmas. El primero de los turnos se prolonga del 10 al 24 de julio, y el segundo, del 25 de julio al 8 de agosto, con una media de 22 jóvenes en cada uno de ellos.

Respecto a la construcción del cobertizo para fragua y taller, se utilizarán técnicas como muros de piedra del lugar y termoarcilla; recercos de cantería en puerta y ventanas, cubierta con estructura de vigas de madera y teja árabe; chimenea construida con ladrillos macizos y revoco de barro; solados de cemento y piedra; carpintería de madera; revocados interiores y exteriores de cal. En cuanto a los acabados en el horno de pan y el obrador, se instalará una encimera con fregadero en el interior. Otro de los trabajos consistirá en la reposición de la cubierta vegetal en la cabaña de balas de paja, el laberinto y el wc seco. «Se utilizará la técnica tradicional en la zona de cubiertas vegetales con escobas», apuntan desde este proyecto. Otra labor será la reconstrucción de las anteriores plazas de juego. En concreto, se reconstruirán elementos dañados por la intemperie y el paso del tiempo de diferentes plazas de juego, como la oca o el laberinto. Se aplicarán distintas técnicas: pintura, mosaicos, cal y barro.

Los jóvenes voluntarios adquirirán competencias en autoconstrucción, bioconstrucción y sostenibilidad; aprenderán técnicas de trabajo de la piedra, el barro, la cal, la madera, cubiertas vegetales y artes decorativas; aprenderán a usar materiales locales y reciclados, etc.

Vinculación al pueblo

Los jóvenes voluntarios colaborarán en diversas actividades de animación socio-cultural y de dinamización rural, apoyando a las diversas asociaciones del municipio y aprovechando las oportunidades que ofrece el pueblo. Entre otras, colaborarán en actividades de animación y tiempo libre dirigidas a niños, adolescentes y jóvenes, dinamización intergeneracional o una convivencia de un día en familias.

En cuanto al perfil de los participantes, se trata de jóvenes con inquietudes sociales que quieran conocer mejor el mundo rural implicándose en un proyecto comunitario en un pueblo pequeño.

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