El Gobierno deja a Matacán fuera de los 35 aeropuertos españoles avalados por la UE

Los pasajeros suben al avión del primer vuelo internacional que partió del aeropuerto de Matacán en diciembre de 2008 y que tuvo París como destino. /ICAL
Los pasajeros suben al avión del primer vuelo internacional que partió del aeropuerto de Matacán en diciembre de 2008 y que tuvo París como destino. / ICAL

Elche, Almería, La Palma y Lleida logran entrar en la lista europea con certificados de seguridad

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Los vientos no soplan nada favorables para el aeropuerto de Matacán. La polémica eliminación de vuelos y la inevitable y constante disminución del número de pasajeros que han surcado el alarmante declive que se viene oteando en el horizonte del aeródromo salmantino a lo largo de los últimos años acaban de verse agravados por un nuevo indicador, que resulta especialmente preocupante, sobre todo si se tiene en cuenta que en su gestación participan el Gobierno de España, a través de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), y el nuevo contexto normativo regulado por la Unión Europea. Precisamente, AESA acaba de finalizar el programa de certificación europea de seguridad operacional en todos los aeropuertos españoles dedicados al transporte comercial de pasajeros y carga. San Sebastián, Alicante-Elche, Almería, La Palma y Lleida-Alguaire han sido los cinco últimos en obtenerlo, tal y como estaba programado. Sin embargo, Matacán no figura en la lista de los 35 aeropuertos españoles reconocidos con esta certificación europea de seguridad, tal como se desprende del pormenorizado listado que acaba de hacer pública la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, organismo perteneciente a la estructura del Ministerio de Fomento.

En todos los Estados miembros de la Unión Europea, justo a partir de este pasado lunes, 1 de enero de 2018, los aeropuertos comerciales que superen unos valores mínimos de transporte de pasajeros o de carga y que dispongan de procedimientos instrumentales, deben disponer de un certificado de aeródromo conforme a lo establecido en el Reglamento Europeo número 139 del año 2014.

Esta normativa, según resaltó la Agencia Estatal de Seguridad Aérea a través de un comunicado oficial, establece los requisitos que deben cumplir tanto la infraestructura y el equipamiento de los aeropuertos, como el personal y los procedimientos operativos definidos para cada uno de ellos. La norma uniformiza los criterios de cumplimiento y la estructura de la documentación a nivel europeo, y amplía los requisitos exigidos a las organizaciones que gestionen los aeródromos en ámbitos como la competencia del personal, la adecuación de recursos y las garantías de solvencia técnica y financiera.

Desde 2009

AESA comenzó los trabajos de certificación de los aeropuertos en el año 2009, certificando a 17 de ellos en un primera fase conforme a la normativa nacional de aplicación, tal como se estipula en el real decreto número 862 promulgado en el año 2009. A partir del año 2014, AESA ha venido certificando a los 18 restantes conforme a la normativa europea y ha adaptado, conforme a dicha normativa, el certificado de los 17 primeros autorizados inicialmente.

Durante los nueve años que ha durado este riguroso programa, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea ha venido trabajado coordinadamente con los gestores de los aeropuertos «para finalizar en tiempo y forma los 35 procesos que afectaban a los aeropuertos españoles». Para ello, la Agencia ha verificado documentalmente ‘in situ’ sobre el cumplimiento de los requisitos técnicos de diseño y operación establecidos para el conjunto de las infraestructuras y sus equipos, tal como exige la normativa europea de certificación.

Los procesos de certificación de aeródromos son el fruto de la cooperación transversal entre unidades y servicios con diferentes ámbitos de conocimiento, incluyendo también aspectos relativos al plan de emergencias, la protección de las radioayudas a la navegación y la gestión de la seguridad operacional, recalcó la agencia en su comunicado.

En lo referente a este último ámbito, los técnicos de AESA comprobaron que los respectivos gestores aeroportuarios tienen implantado un sistema de gestión de la seguridad operacional acorde a los requisitos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) en los aeródromos. En el transcurso del programa participaron, por parte de la agencia, más de 60 expertos técnicos en los distintos ámbitos aeroportuarios y del transporte aéreo.

Los 35 aeropuertos españoles que han sido certificados de forma favorable son los de San Sebastián, Alicante-Elche, Almería, La Palma, Lleida-Alguaire, Fuerteventura, Girona-Costa Brava, Castellón, Burgos, El Hierro, Lanzarote, Asturias, Melilla, Barcelona-El Prat, Vigo, Santiago, Palma de Mallorca, Tenerife Norte, Pamplona, A Coruña, Gran Canaria, Valencia, Jerez, F.G.L Granada-Jaén, Tenerife Sur, Ibiza, Málaga-Costa del Sol, Adolfo Suarez Madrid-Barajas, Vitoria, Seve Ballesteros-Santander, Logroño-Agoncillo, Reus, Menorca, Bilbao y Sevilla. El certificado sitúa a estas 35 instalaciones en el primer nivel de los estándares internacionales de seguridad, ya que para obtenerlo el gestor tuvo que adaptar sus sistemas de gestión y sus infraestructuras para dar cumplimiento a los requisitos establecidos.

Por otro lado, los últimos datos estadísticos corroboran el acentuado declive que viene soportando la terminal salmantina. Durante los once primeros meses de 2017 el aeropuerto de Matacán contabilizó un total de 14.880 pasajeros, lo que supuso un descenso de 551 viajeros –una caída del 3,5% – en comparación con el mismo periodo de 2016, cuando se computaron 15.431 pasajeros. Además, durante este invierno tres aerolíneas -Air Nostrum, Vueling y Ryanair- ofrecen tan solo conexiones con Barcelona y Sevilla desde León y Valladolid, por lo que los aeródromos de Burgos y Salamanca se quedan sin actividad regular.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos