Ganemos Salamanca pide un mayor presupuesto para Castro Enríquez

Gabriel de la Mora, ayer en la Diputación. /MANUEL LAYA
Gabriel de la Mora, ayer en la Diputación. / MANUEL LAYA

Propone convertir la finca en un centro orientado a la conservación y el desarrollo de la dehesa fría

M. JESÚS GUTIÉRREZ / WORDSALAMANCA

El diputado de Ganemos Salamanca, Gabriel de la Mora, presentó en la mañana de ayer a los medios de comunicación una serie de propuestas para la finca Castro Enríquez de la Diputación, las cuales, según explicó el diputado, ya las entregó hace cuatro o cinco meses al equipo de Gobierno con el fin de que alguna de ella se pudiera poner en marcha.

De la Mora explicaba ayer que Castro Enríquez es una finca con muchas posibilidades y «debemos recuperar los 30 años perdidos de gestión del Partido Popular». Con estas palabras comenzó a desgranar las propuestas que desde su grupo se hacen para convertir la finca en un «centro orientado a la conservación y desarrollo de la dehesa fría como explotación de modelo multifuncional y agroecología». Un centro que, como afirmó, debería contar con una «unidad de excelencia en la gestión de la dehesa fría», que es el tipo de dehesa que hay en Salamanca, Zamora y León; con un «centro de investigación agraria» puesto que lo que se hace ahora son cosas aisladas con la Universidad de Salamanca; y en tercer lugar, contar con una oficina de experimentación y extensión agraria, que permita poner en práctica investigaciones de otros lugares, experimentar con ellas y después extenderlas.

Para poder conseguir esto, Gabriel de la Mora explicó que hay tres modelos de aplicación: uno de ellos sería una gestión autónoma de la Diputación mediante la contratación de personal, al menos cuatro personas, y una «estable, suficiente y adecuada dotación presupuestaria». En este sentido, y como insistió en varias ocasiones en su intervención e independientemente del modelo de aplicación, se debería dotar de una mayor dotación presupuestaria a Castro Enríquez, ya que el 20% del presupuesto total agrario de la Diputación -que es lo que ahora se destina- es a todas luces «insuficiente», a su entender.

Teniendo en cuenta los datos económicos que baraja, señaló que «el déficit de Castro Enríquez en 2017 es de 481.000 euros. Un despilfarro lamentable», como lo calificó, ya que «una explotación privada, de idénticas características, debería tener un beneficio mínimo de 50.000 euros anuales», apostilló.

El segundo modelo de aplicación, que es por el que Gabriel de la Mora se decanta, es hacer un convenio de gestión con la Junta de Castilla y León, mediante la creación de un instituto autónomo, como es por ejemplo el de la carne en Guijuelo. En este caso, la financiación correría a cargo de Junta y Diputación.

Y el tercer modelo de aplicación sería el actual, con la incorporación progresiva de mejoras. En este sentido, Gabriel de la Mora presentó un decálogo de propuestas que incluye la contratación de un director técnico, «ahora no hay ningún ingeniero agrónomo ni director técnico experto en gestión»; redactar un plan de ordenación general de todas la actividades a desarrollar; introducir un sistema de control de las producciones mediante sistemas informatizados relacionados, al menos, con la gestión de cultivos, el monte y las distintas especies ganaderas; y convertir la finca a la producción ecológica, una medida señalada como de las más importantes por De la Mora.

Otras propuestas son mejorar la gestión forestal, conservando las masas existentes y realizando experimentos; introducir el porcino ibérico; abrir las bases de convocatoria de proyectos de investigación; promover líneas de investigación y desarrollo; establecer un plan de extensión y difusión agraria; y realizar cursos prácticos de especialización dedicados a la poda del encinar.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos