Aguirre afirma que será «absolutamente imposible» lograr un Pacto de Estado por la Educación

Esperanza Aguirre, junto al director del colegio San Agustín de Salamanca, Fernando Martín/David Arranz-ICAL
Esperanza Aguirre, junto al director del colegio San Agustín de Salamanca, Fernando Martín / David Arranz-ICAL

La exministra y expresidenta de la Comunidad de Madrid ha patricipado en una mesa redonda en Salamanca

ICALSalamanca

La exministra de Educación, Cultura y Deporte y expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha afirmado este lunes que será «total y absolutamente imposible» lograr un Pacto de Estado por la Educación, puesto que «hay una diferencia fundamental entre quienes pensamos que la educación es transmitir conocimiento y quienes piensan que educar es dirigir y manipular al alumno».

Durante su visita a Salamanca, donde participó en la mesa redonda 'Ciencia política: estudio y profesión' dentro de la II Semana de Formación 'Enseñar educando' del Colegio San Agustín, Aguirre vio inviable el pacto por «aquellos que, en lugar de formar el sentido crítico del alumno, quieren hacerle ver solo una parte de la verdad», y recordó que en su etapa al frente del Ministerio de Educación ya advirtió del «adoctrinamiento terrible en Cataluña» al respecto.

Aguirre realizó estas declaraciones en respuesta a una de las preguntas de los alumnos congregados, a quienes recomendó que, si quieren estudiar Ciencia Política, lo hagan «en Salamanca, no en la Complutense donde la Facultad de Ciencias Políticas está tomada por el populismo».

Durante su intervención, la expresidenta de la Comunidad de Madrid reveló que para ella «la política es servicio público, inquietud por mejorar el marco de convivencia, en una ciudad, una Comunidad Autónoma o nuestra nación, que es España». En ese sentido, señaló que «en esa inquietud por mejorar el marco de convivencia, uno puede optar por ser funcionario o por dedicarse a la política».

En este segundo apartado, explicó varias cuestiones que consideró «importantes» para el ejercicio político, señalando que «no creo que la política tenga que ser una profesión, sino atraer a los mejores de cada uno de los diferentes campos de nuestra vida», afirmando no gustarle nada «esa moda de que lleguen a la política chavales de 19 o 20 años porque están en las áreas juveniles de sus partidos y les hacen concejales de un municipio, ganando más que los que han estudiado Medicina después de 10 u 11 años de preparación».

«Hoy, si miramos en el Congreso de los Diputados, hay casi un 30 por ciento de los diputados que no tenían un salario antes de llegar a la política», continuó Aguirre, para quien «a la política tienen que ir los mejores a ofrecer unos años de su vida al servicio público y luego volver a su profesión», puesto que «ya han demostrado una capacidad y serán independientes», frente a «esos políticos que solo se han dedicado a la política y que dicen a todo que sí porque si dejan la política, no tienen donde ir».

También recomendó a los presentes que «una vez forjada una profesión, necesitáis ofrecer proyectos y propuestas atractivas a los ciudadanos, porque en España te tienen que votar», y aseguró que «para que te voten, tienes que pertenecen a un partido político porque en España es raro el político independiente, como Macron en Francia».

Los ministros «mandan poco»

Recordando su propia trayectoria política, Esperanza Aguirre afirmó que los puestos que le dieron más satisfacciones fueron «como concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, porque pude plantar muchos árboles frutales, que tienen flor», y el de presidenta de la Comunidad de Madrid, dejando así de lado su etapa como ministra de Educación, Cultura y Deporte porque, reveló, «en la España de hoy, los ministros mandan poco».

Aguirre recordó así que cuando fue ministra de Educación, Cultura y Deporte, quiso «mejorar los planes de estudio de Secundaria para que todos los chicos españoles conocieran la literatura, la geografía y la historia de una manera más universal, porque las editoriales se habían empezado a regir por criterios localistas, pero los nacionalistas y los socialistas votaron en el Congreso para retirar el proyecto de Real Decreto» presentado por el Gobierno de José María Aznar, entonces en minoría.

«Sí lo pude hacer como presidenta de la Comunidad de Madrid», afirmó Aguirre, quien también recordó como quiso «meter unas evaluaciones para saber el nivel de los alumnos que no pude hacer como ministra y sí en Madrid, con unas pruebas de conocimientos y destrezas que permitieron a la Comunidad subir en el Informe Pisa de Educación al nivel de Castilla y León».

Por todo ello, la ministra de Educación, Cultura y Deporte consideró «más gratificante ser presidenta de la Comunidad de Madrid porque logré cambiar muchas cosas, como la libertad de los padres para elegir colegio a través de establecer una zona única, o la libertad para los comerciantes para abrir cuando quieran, cosas que en Castilla y León no habéis cambiado», concluyó.

Maduro, «nefasto para su país»

Por último, y aprovechando la llegada al auditorio de Leopoldo López Gil, padre del opositor venezolano Leopoldo López, Esperanza Aguirre aseguró que López fue «encarcelado por el político más nefasto que ha tenido Venezuela», en referencia a Maduro, y se dirigió a López Gil para mostrarle su apoyo y alegar que «Venezuela necesita resurgir, recuperar la libertad frente a ese proyecto populista y totalitario que os la ha quitado».

Junto a Aguirre, se situaron en la mesa redonda la profesora titular de Ciencia Política de la Universidad de Salamanca, Fátima García, y el director general del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás, quien señaló durante su intervención que «la España constitucional es muy fuerte y las cosas acabarán saliendo bien», en referencia a Cataluña.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos