El 50% de los emprendedores que abren un bar fracasan y lo cierran o lo traspasan

Decenas de personas conversan y toman un aperitivo en las terrazas de la Playa Mayor de la capital salmantina. /Manuel Laya
Decenas de personas conversan y toman un aperitivo en las terrazas de la Playa Mayor de la capital salmantina. / Manuel Laya

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESalamanca

La historia está salpicada de anécdotas que atestiguan que una parte importante de las revoluciones y los movimientos políticos y sociales que marcaron el devenir de la humanidad se cocieron y alumbraron en bares y tabernas, alrededor de un humeante café o un reconfortante té y también con la refrescante cerveza o el embriagador vino como indispensables cómplices. Los bares forman parte de nuestros periplos vitales, aunque en los tiempos actuales su inserción obedezca, fundamentalmente, a motivaciones lúdicas y emocionales.

En el caso de la capital salmantina, resulta absolutamente imaginable otear e imaginar a la urbe delTormes sin la marabunta de bares que pueblan sus arterias urbanas. Precisamente, el último informe publicado por la compañía Coca Cola resulta especialmente elocuente para la capital delTormes, dado que la catapulta a la segunda posición en el ‘ranking’ español en número de bares, con una envidiable media de 4,22 bares correspondientes a cada millar de habitantes.

El estudio de Coca Cola ubica a Salamanca en la cúpula de la pirámide, siendo únicamente superada por León, que asume el liderazgo de este singular listado, con nada más y nada menos que un promedio de 5,03 establecimientos de estas características por cada 1.000 habitantes de su municipio.

Resulta especialmente curioso en esta tabla clasificatoria que la medalla de bronce la ostente también otra capital de provincia perteneciente a la Comunidad deCastilla y León.Si León es primera y Salamanca segunda, en el tercer peldaño se aposenta la vecina capital de Zamora, con 4,14 locales correspondientes a idéntica ratio.

El informe de Coca Cola, que toma como bases los datos que maneja la Federación Española de Hostelería yRestauración y el Instituto Nacional de Estadística, no deja lugar a dudas ni a interpretaciones cuando proclama de forma palpable que etiquetar a España como un país poblado de numerosos bares no constituye ninguna exageración y refleja, de forma nítida, la peculiar idiosincrasia española y su inconfundible estilo de vida.

En cifras globales, España es un país de bares. Concretamente, posee 101.397 establecimientos. Esto supone 2,8 bares y cafeterías por cada mil habitantes.Se vislumbran en el informe de Coca Cola, por ejemplo, curiosidades de lo más sorprendentes, como el hecho de que haya más de mil municipios españoles que cuenten con un único bar. En cambio, León, Salamanca y Zamora ejemplifican a la perfección la otra cara de esta realidad.

En el cuarto puesto de las capitales de provincia irrumpe la ciudad de Ourense, que tiene 4,05 bares por cada millar de habitantes. En una posición especialmente meritoria emerge otra ciudad de Castilla y León, como es el caso de Palencia, que contabiliza una media de 3,6 bares por cada millar de personas residentes en su término municipal.

Desde un punto de vista estrictamente cuantitativo y sin extraer promedios o porcentajes, en el caso de la capital salmantina el estudio especifica que hay, exactamente, 612 bares en nuestra ciudad.

Todos estos datos, que inducen a pensar que el sector de la hostelería, concretamente los bares y los cafeterías, constituyen un buen nicho laboral a la hora de generar puestos de trabajo, dado el elevado número de establecimientos de estas características que proliferan enSalamanca, se prestan a numerosos matices y reflexiones. Precisamente y frente al estereotipo acuñado y generalizado que considera que la apertura de un bar o de una cafetería se ha convertido en una buena alternativa para ganarse la vida para muchos emprendedores creando su propio negocio, lo cierto es que muchos de estos nuevos bares acaban fracasando. En este sentido, el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Salamanca,AlainSaldaña, puntualiza que «abrir un bar no es una panacea, como muchas veces se cree, e implica muchísimo trabajo y muchas horas de dedicación».

Elevada competencia

Por si fuera poco, en el caso específico de la ciudad delTormes existe una «enorme competencia» en el ámbito de los bares.Además, hace falta llevar a cabo un enorme esfuerzoen materia formativa, tal como recalca AlainSaldaña.Así se explica que «el 50% de las personas que se deciden a emprender abriendo un bar o una cafetería acaban cerrando el negocio o traspasándolo».

El contexto de la capital salmantina también viene marcado por otro rasgo especialmente acentuado, como es el alto número de bares que se distribuyen por los diferentes barrios y zonas de la ciudad.«La oferta esta sobredimensionada», matiza Alain Saldaña en este sentido.

El informe de Coca Cola permite ahondar en las cifras que irradian en este sentido en cada uno de los municipios que tamizan la orografía de la provincia. En este sentido, hay casos de los lo más variopintos. Por ejemplo, en el municipio de Mieza, por desconcertante que pueda resultar, se notifica una media de 8,85 bares por cada millar de habitantes. En el caso de la localidad salmantina de Fuenteliante esta cifra se dispara, con un promedio de 9,26 bares por cada mil vecinos.Eso sí, conviene aclarar que, en realidad, solo hay un bar en el citado pueblo.

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