El director Jonathan Cenzual asegura que «la ignorancia es no querer saber»

EMILIO NARANJO / EFE

La película del realizador salmantino se estrena el viernes en España, tras recibir buenas críticas internacionales

MAGDALENA TSANIS / EFEMADRID

Un pastor solitario en un pueblo de Salamanca que se resiste a vender sus terrenos a unos promotores inmobiliarios ante la incomprensión de sus vecinos. La historia de ‘El pastor’, tercer largometraje de Jonathan Cenzual, resulta tan familiar que casi no sorprende, pero debería, opina su director.

«No es que Anselmo -el pastor- no quiera vender su tierra, es que no quiere vender su vida; y no es que los demás no lo comprendan, es que no quieren hacerlo. La ignorancia no es no saber, porque la sabiduría es infinita y todos sabemos poco: la ignorancia es no querer saber», ha subrayado Cenzual en una entrevista con Efe.

‘El pastor’ es una de esas películas hechas desde los márgenes de la industria, pero no es una película pequeña, aclara el director, medio inglés, medio salmantino y que también es el productor de la cinta y su distribuidor en España. «Una película es pequeña si la idea es pequeña», apunta.

No es el caso de este drama áspero, rodado en la Salamanca rural, en la comarca de la Armuña, con una cuidada fotografía de paisajes inmensos que empiezan transmitiendo una sensación de libertad pero derivan en claustrofóbicos a medida que la trama se vuelve más y más densa.

Se vio por primera vez en el pasado Festival de Montreal y se ha estrenado en Inglaterra antes que en España, adonde llega este viernes precedida por buenas críticas internacionales.

La película se vio por primera vez en el pasado Festival de Montreal

«Me interesaba la figura del pastor por lo que tiene de ancestral y de arraigo a la tierra, como antítesis de la avaricia», explica el director y guionista. «Y también por la actitud despectiva que los demás tienen hacia él, como si saliera gratis pisarle y presuponer que por ser del campo es burro y paleto».

El retrato de la verdadera ignorancia está en el centro de este canto antimaterialista, pero también la imposibilidad de mantenerse ajeno a lo que sucede alrededor.

Especulación inmobiliaria

«Nadie es una isla», dice Cenzual citando a Hemingway. «Anselmo no quiere saber nada del proyecto inmobiliario, pero el poder corrosivo de la avaricia le tocará tarde o temprano», precisa.

El hecho de que la especulación inmobiliaria haya pasado a formar parte de «la normalidad» en España en las últimas décadas no debería hacernos bajar la guardia, advierte el director: «La injusticia debería chocarnos a diario, nos estamos deshumanizando, no nos afecta el dolor ajeno, y eso es un camino peligroso».

Aunque ‘El pastor’ es el tercer largometraje de Cenzual (Salamanca, 1980), es el primero que ha rodado con presupuesto. Debutó con ‘El alma de las moscas’ en 2009. «La hicimos entre siete personas, uno actuaba y a la vez sujetaba el reflector», asegura.

Pese a ello y después de pasarse meses intentándolo en festivales más pequeños, su ópera prima fue admitida en el Festival de Karlovy Vary y distribuida en cines en el Reino Unido. «Debe de ser la película más barata de la historia del festival», comenta.

En 2013 estrenó su segundo largo, ‘El año y la vida’, pero hasta ahora ha tenido que compaginar el cine con otros trabajos.

«Se puede hacer cine sin dinero pero no se debería», subraya Cenzual. «Esto no es un ‘hobby’, es una industria como la jamonera o la que hace sillones y, mientras no se considere como tal, las cosas no van a cambiar», advierte.

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