Desciende un 20% el número de prematuros que nacen por debajo de los 1.500 gramos

Parte del equipo de la unidad de Neonatologia, formado por médicos, enfermeras y auxiliares. /MANUEL LAYA
Parte del equipo de la unidad de Neonatologia, formado por médicos, enfermeras y auxiliares. / MANUEL LAYA

En la unidad de Neonatología también se atienden a los recién nacidos a término críticos por diferentes motivos

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

La unidad de Neonatología del Complejo Asistencial de Salamanca forma parte del servicio de Pediatría ya que es una de sus 14 áreas de capacitación. Como apunta el jefe del servicio,Pedro Gómez de Quero, es una de las más importantes, «en cuanto al número de personal y su complejidad».

En concreto, de los 31 especialistas de la plantilla orgánica, hay 7 neonatólogos en la unidad, a los que se suman 24 enfermeras y 13 auxiliares. Además de la unidad y la UCI Pediátrica, estos neonatólogos realizan asistencia a los recién nacidos en la planta de maternidad (Obstetricia), y en el paritorio.

En la unidad de Neonatología disponen de 22 puestos para recién nacidos desde el año pasado, cuando llegaban a 30. Este descenso se debe, según explica Gómez de Quero, por el índice de ocupación, que suele rondar el 50%. «Hay menos niños porque se dan menos partos múltiples, hay menos fecundación in vitro o cuando se realiza no se dan tantos casos de trillizos», advierte el jefe de servicio.

La actual responsable de la unidad es la neonatóloga Ana Remesal Escalero, que recuerda que la atención de cuidados intensivos al nacer data en Salamanca del año 1974, cuando lo puso en marcha la doctora Carmen Pedraz.«En aquella época salían adelante niños de 28-30 semanas de gestación, que con los recursos técnicos y humanos se ha ido implementando», destaca esta neonatóloga. En sus inicios, la unidad de Neonatología fue de referencia para toda Castilla y León por ser la pionera en tener un neonatólogo de atención continuada las 24 horas.

Cabe recordar que en la unidad neonatal es donde se atiende al recién nacido de menos de 28 días de vida, donde destaca por su mayor volumen la prematuridad. La doctora Remesal Escalero confirma que el gran prematuro requiere de una atención especial dentro de estas unidades, en especial, aquel que nace entre la semana 23 y 26 de gestación (prematuridad extrema), aunque también se dan casos de gran prematuridad (entre la 26 y la 30), o la moderada, de la 30 a la 34.

Por otro lado, los neonatólogos atienden al denominado prematuro tardío, entre la semana 34 y 36, pero intentan que sea en la propia planta de maternidad y no tengan que ser ingresados en la unidad, «para no hacer la separación ni romper el vínculo con los padres».

Años atrás, en la unidad atendían a una media de 50 niños por debajo de los 1.500 gramos de peso, pero en la actualidad, como precisa la responsable de la unidad, se ha producido un descenso del 20% de este tipo de bebés prematuros, «también en parte por la crisis económica», pero que detrás de esa bajada también puede estar una mejora de la asistencia obstétrica que disminuye el riesgo de prematuridad, «y es positivo porque la mejor prevención para estos niños es que nazcan a término». Sin embargo, todavía se dan casos de prematuros porque en ocasiones no se pueden controlar, y como enumera esta neonatóloga, existen múltiples causas, como los partos múltiples o las infecciones. En la actualidad, atienden una media de 40 niños al año por debajo de esos 1.500 gramos de peso.

La unidad tiene 22 puestos que atienden siete neonatólogos, 24 enfermeras y auxiliares

Los ingresos totales que atienden anualmente es de unos 400, porque además dar cuidados a los prematuros, se suman los neonatos que requieren de alguna atención médica especial, como en el caso de la encefalopatía hipóxico-isquémica, las sepsis o la ictericia.Respecto a estas últimas, se ha producido una novedad en el último año y medio, ya que como adelanta Ana Remesal, «damos la fototerapia en la planta de maternidad, salvo los que presentan cifras más elevadas, y de esta forma no separamos al recién nacido de sus padres, fomentando así la lactancia materna». En la planta de maternidad suelen tratar con fototerapia por ictericia una media de uno o dos al mes. De esta forma, lo que pretenden es evitar ingresos «innecesarios» en la unidad.

En cuanto a los avances, en la actualidad, en este tipo de unidades de Neonatología se centran, según esta especialista, en la humanización y los cuidados en el desarrollo. «Se ha visto que no solo es que estos niños tengan supervivencia, que se ha incrementado y mucho, sino que tengan una supervivencia sin secuelas, sobre todo evitar las neurológicas, y se ha demostrado que para ello hay que hacer una neuroprotección, del cerebro de estos niños». Y dentro de esa neuroprotección juegan un papel destacado los propios padres, y ese es uno de los motivos por los que esta unidad es abierta para ellos,«para que se impliquen en el cuidado de su hijo, como por ejemplo, con el método canguro del contacto piel con piel, en prematuros, que se ha visto que mejoran las constantes de los niños, su confortabilidad, y a mayores, es positivo para la seguridad de los padres en la atención a estos niños una vez que están en el domicilio», añade Remesal. Asimismo, otros aspectos que cuidan en la unidad es el mantenimiento de la intensidad de la luz y el ruido, «porque dentro del útero están amortiguados, y hay que adaptarse a esas condiciones según su edad gestacional, y a medida que avanza, cambiarlo».

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