Desafío a la lluvia para demostrar la solidaridad en la Operación Bocata

Los alumnos y profesores del CEIP Miguel de Cervantes comieron sus bocadillos en el propio centro escolar. /WORD
Los alumnos y profesores del CEIP Miguel de Cervantes comieron sus bocadillos en el propio centro escolar. / WORD
GUIJUELO

Las voluntarias de Manos Unidas venden 1.200 bocadillos a pesar del mal tiempo

REDACCIÓN / WORDGUIJUELO

Guijuelo volvió ayer a demostrar su solidaridad. Ni la lluvia ni el viento impidieron que los guijuelenses cumplieran con una tradición que casi cumple cuatro décadas: la Operación Bocata. Aunque la convivencia que se crea entorno a esta iniciativa y que otros años llena la Plaza Mayor de familias y grupos de amigos no pudo celebrarse este año debido a las torrenciales lluvias, eso no fue un impedimento para que Guijuelo volviera a volcarse con los más necesitados.

Los soportales de la Plaza eran más demandados que nunca incluso para el reparto de bocadillos. Allí los voluntarios, entre los que se encontraban los párrocos de Guijuelo, preparaban desde primera hora de la mañana 1.200 bocadillos y recibían la felicitación del alcalde guijuelense, Julián Ramos, quien junto a varios miembros del equipo de Gobierno, como Yolanda Alonso y Ángel Picado, quiso compartir ‘su causa’ adquiriendo su ‘bocata solidario’.

Tras la tradicional fotografía de grupo, los voluntarios, entre los que se encontraba la concejala de Cultura, Mª Jesús Moro Tejedor, continuaban con su labor, que a la hora de salida de los colegios y el instituto se multiplicaba ante la llegada de los escolares.

Pero antes, al mediodía, en el tiempo del recreo, los voluntarios de Manos Unidas llevaron hasta el CEIP Miguel de Cervantes los bocadillos adquiridos con antelación y aunque los chicos no pudieron salir al patio, sí pudieron participar en esta iniciativa solidaria y disfrutar de su bocadillo, al igual que lo hizo el profesorado del centro.

Por otro lado, la responsable de la delegación de Manos Unidas en Guijuelo, Toñi de Vega, quiso agradecer durante la jornada el trabajo de los voluntarios así como la respuesta de Guijuelo, que como siempre «ha sido impresionante». Junto a ella, la presidenta de Manos Unidas Salamanca, Mercedes Marcos, que reconocía «lo emblemático» de una iniciativa como ésta en Guijuelo. «Es una de las primeras localidades que comenzó a celebrar esta cita», apuntaba, recordando que ya son 37 años de Operación Bocata gracias a «la solidaridad no solo de los guijuelenses sino también de los industriales que han hecho posible el éxito, una vez más, de esta iniciativa», añadía, alabando el hecho de que «a pesar del día que está, la gente no ha parado de pasar, fieles a la llamada de Manos Unidas» y recordando que lo recaudado se destinará al desarrollo de una comunidad indígena de Guatemala.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos