Las denuncias por el exceso de ruidos generaron 227 expedientes en 2017

Agentes de la Policía Local vigilan una zona de ocio nocturno en la capital salmantina. /WORD
Agentes de la Policía Local vigilan una zona de ocio nocturno en la capital salmantina. / WORD

Casi 170 casos se refieren a vulneraciones de la ordenanza municipal localizadas en viviendas

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Las denuncias tramitadas por las posibles vulneraciones de la normativa municipal que regula la emisión de ruidos en la ciudad no cesaron a lo largo del pasado año. Esta conclusión se desprende de los datos oficiales que hizo públicos ayer el Ayuntamiento de Salamanca, relativos a los expedientes abiertos entre los meses de enero y diciembre de la anterior anualidad por este concepto.

En términos generales 2017 se saldó sin apenas variaciones significativas respecto a las grandes cifras que marcaron este capítulo durante el ejercicio anterior. Si en 2016 se tramitaron 233 expedientes, en 2017 se detectó una ligera disminución, ya que se contabilizaron, conforme a los datos que maneja el Consistorio, un total de 227 expedientes de estas características. Con todo, todos estos datos se prestan a matizaciones, ya que no significan necesariamente que desembocaran en sanciones y multas, debido a que la idiosincrasia de cada caso mereció un tratamiento específico, que bien pudo desembocar en una multa o bien se pudo traducir en el archivo de la denuncia. En la práctica totalidad de estos casos tuvieron que intervenir los agentes de la Policía Local.

Los expedientes se pueden archivar o desembocar en multas entre 750 y 3.000 euros

En relación a los 227 expedientes del pasado año, el grueso más importante fueron los procesos referidos a incumplimientos de la ordenanza municipal por exceso de ruidos en las viviendas, un amplio abanico donde se encuadran, por ejemplo, las intervenciones policiales que se llevaron a cabo por el excesivo ruido generado por la celebración de fiestas estudiantiles nocturnas en pisos de la ciudad. El apartado de las viviendas englobó 168 casos, de los que 88 correspondieron a expedientes muy graves, 61 a expedientes graves y 19 a expedientes leves.

Muy por detrás figuran las infracciones que se cometieron por exceso de ruidos en bares y restaurantes de la capital. De los 19 casos, 12 fueron catalogados como expedientes graves, seis como expedientes leves y uno fue etiquetado como expediente muy grave.

Un tercer apartado dentro de las infracciones por emisiones de ruido engloba los siete expedientes vinculados a comunidades de propietarios, desglosándose con tres expedientes graves, tres encasillados como leves y uno más como muy grave.

Finalmente, el elenco de infracciones por superación de los niveles de ruido permitidos por la legislación vigente se completa con los expedientes relativos a comercios y establecimientos, con tres casos únicamente, de los que dos fueron expedientes graves y uno muy grave.

En el elenco vinculado al año 2017 hay que mencionar también 30 expedientes más, que se refieren a denuncias que carecían de la pertinente acta o presentaban defectos de forma.

La comparación con las grandes cifras que marcaron 2016 –entonces fueron 233 expedientes– pone de relieve que entonces hubo 170 expedientes asignados a viviendas en las que se sobrepasaron los baremos máximos legislados en la emisión de ruidos, de los que 97 fueron situaciones muy graves, 47 más fueron definidas como infracciones graves y los 26 expedientes restantes como infracciones leves.

Curiosamente, en 2016 se produjo un empate técnico entre los expedientes relativos a infracciones por exceso de ruido en bares y restaurantes y los casos referidos a comercios y establecimientos, con 13 casos en cada apartado. La información que obra en poder del Consistorio saca a la luz que en 2016 solo fue necesaria la tramitación de cuatro expedientes por denuncias referidas a las comunidades de propietarios, con dos casos muy graves y otros dos determinados bajo al denominación de graves. Además, hubo 33 denuncias que carecían de actas o presentaban diversos defectos de forma.

La ordenanza municipal número seis de protección del medio ambiente contra la emisión de ruidos y vibraciones estipula, en el caso de locales y establecimientos que superen los baremos máximos permitidos de ruido, multas de hasta 750 euros con posible clausura del local por un periodo de tiempo no superior a 15 días si se trata de infracciones leves, así como sanciones de hasta 1.500 euros si se considera que son infracciones graves con idéntico periodo de tiempo de clausura del local. Pero si la infracción es etiquetada como muy grave, la multa se podría disparar hasta los 3.000 euros y posible clausura del local por un periodo de tiempo no superior a los seis meses. Idénticas cuantías están previstas en la ordenanza por sanciones para vehículos de motor que exceden también sobre el nivel de ruidos.

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