Defensa del Patrimonio pide convertir a Salamanca en una ciudad arqueológica

Restos del Botánico. / MANUEL LAYA

Creen que hay que salvar los restos patrimoniales y opinan que éstos, además, atraerían turismo cultural

DANIEL BAJO / WORDSALAMANCA

Salamanca podría estar perdiendo una gran oportunidad para reinventarse como ciudad turística y para poner a salvo una parte importante de su patrimonio. Todo el mundo conoce y visita la Plaza, la Universidad o las Catedrales, pero pocas personas saben la historia del Botánico y menos aún sabrían ubicar los restos del convento de San Francisco o de las sinagogas medievales. Están ahí y, según la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio, podrían convertirse en una nueva fuente de promoción para la ciudad.

Según explica la vicepresidenta de la agrupación, María Victoria Rascón, Salamanca «debería trabajar más en la arqueología» y rescatar los restos bajo nuestros pies. No sólo tienen un evidente interés artístico e histórico, sino también turístico. Rascón cita los restos de las guerras napoleónicas, las construcciones medievales perdidas o los castros de los que nació la ciudad. «Todo eso podría desenterrarse y ponerse en valor. Salamanca podría ‘vender’ su historia y ligarla con las guerras del siglo XIX y con la historia de España. Tenemos un entorno muy valorable y habría que ensalzarlo».

El ejemplo tipo es el Pozo de las Nieves. La Asociación llevaba «10 ó 12 años» pidiendo una intervención para recuperarlo. «Ha llegado ahora y es una puesta en valor importante para Salamanca. Lo que se ha hecho es muy interesante». Una vez recuperado, el Pozo se ha convertido en un nuevo punto de interés. Defensa del Patrimonio cree que Salamanca tiene potencial para convertirse en un destino para el turismo arqueológico. «Daría mucha vida a la ciudad. Tendríamos que vivir del turismo cultural y no de otro. No caigamos en ese error. Salamanca debe defender su patrimonio cultural y de calidad. Y hay personas muy cualificadas y con conocimientos y estudios para ensalzar ese patrimonio».

Para conseguirlo, eso sí, hace falta que las administraciones y las instituciones públicas se impliquen, algo que por ahora no siempre sucede. Por cada Pozo de las Nieves hay un Seminario de Carvajal o un Colegio de Pan y Carbón. O ambos. Defensa del Patrimonio cree que «poco a poco» las administraciones empiezan a prestar atención a ese otro patrimonio perdido «quizá por miedo a quedar mal ante otras ciudades que sí lo van trabajando. Aún hay muchas restos que poner en valor y en los que invertir».

Después de recuperar el Pozo, el Ayuntamiento también quiere restaurar parte de la muralla castreña de la cuesta de Carvajal y crear un centro de interpretación de las fortificaciones defensivas de la ciudad. Las ideas del Ayuntamiento «son buenas, pero del dicho al hecho hay un trecho muy grande». Creen que «hay que teorizar menos y ejecutar las ideas».

Zonas críticas

Defensa del Patrimonio tiene una lista muy larga de restos arqueológicos que se merecen una recuperación como la del Pozo, pero hay un par de ellos que destacan: el entorno de la Cueva de Salamanca y el Botánico.

En el primer caso, la Asociación ha llegado incluso a pedir que se cierre a cal y canto porque no tiene demasiada vigilancia y cada pocas semanas aparecen pintadas y basura. Hay palomas que depositan sus excrementos y restos al aire libre y sin protección. «Es un problema de educación cívica y de vigilancia. Estamos dejando morir ese patrimonio», lamenta la vicepresidenta de la Asociación.

El Botánico es el otro gran rincón de la ciudad que se merecería una intervención a fondo. Defensa del Patrimonio critica que los restos estén a la intemperie y al alcance de cualquiera. «Aún tienen solución, pero hay que tomar medidas ya», afirman. La protección que se le dio en su día es «insuficiente». Los restos «no están bien protegidos. Están sometidos al expolio y al gamberrismo».

La Asociación anima a la Universidad a que aproveche el VIII Centenario para intervenir en la zona y salvar los restos de colegios mayores y conventos. «En alguna ocasión hemos apuntado que seria bueno acondicionar un aula arqueológica que sirviera para alumnos implicados en arqueología para hacer prácticas allí. Lo revitalizaría y lo recuperaría. Estaría bien darle ese uso», proponen desde la Asociación.

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