Una corona imperial y barroca para Caridad y Consuelo

María Santísima de la Caridad y del Consuelo con la nueva corona que lucirá el Domingo de Ramos. /WORD
María Santísima de la Caridad y del Consuelo con la nueva corona que lucirá el Domingo de Ramos. / WORD

La Virgen de Jesús Despojado estrena esta pieza de orfebrería con elementos propios de Salamanca

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

María Santísima de la Caridad y del Consuelo estrenará una nueva corona en su estación de penitencia del próximo Domingo de Ramos, que ayer fue bendecida en la iglesia de San Sebastián por el vicario de la Diócesis de Salamanca, Florentino Gutiérrez.

Testigo de ese momento único en la historia de la Hermandad de Jesús Despojado fue el autor de esta pieza de orfebrería, Joaquín Ossorio, cuyo taller está en Sevilla, y que confesaba que es un día especial, «es lo más gratificante, porque cuando estás en el taller durante muchas horas siempre tienes el pellizco de ver cómo le queda, pero está muy bien».

En su trayectoria como orfebre, a lo largo de 25 años, ha hecho muchas coronas, y la de la Virgen de la Caridad y del Consuelo es la número 52. Sus obras están repartidas por todo el territorio español pero es la primera que hace para una hermandad de Castilla y León. «Procuro hacerlas muy diferentes porque siempre hay que adaptarse a la imagen, porque aunque parezca una tontería, no a todas las imágenes les sienta lo mismo». El proceso de realización lleva varios meses, y el primer paso es hacer un diseño previo con las indicaciones de la hermandad:«Ellos querían una idea con estilo barroco salmantino de Churriguera, por eso tiene las columnas salomónicas, y en la parte de abajo, donde está la Cruz, tiene un templete que está basado en el que hay en la iglesia de la Purísima», relata.

Y nadie mejor que su autor para describir cada detalle de la nueva corona de esta imagen mariana salmantina, que tiene varios elementos arquitectónicos del templo donde inician su estación de penitencia. Asimismo, destaca diversas alegorías marianas. En el frontal del canasto tiene un esmalte azul con la imagen de la Inmaculada Concepción, «a la izquierda tiene el símbolo de la caridad, que es una cruz con un corazón en llamas, y a la derecha, un barco en el mar, que es el símbolo del consuelo de la Virgen», precisa Ossorio.

En la parte trasera de la corona está representada la puerta del Cielo, «que es la de la nueva sede de la hermandad, la iglesia de San Sebastián», además de otros alegorías de La Inmaculada como el sol y la luna. «Todo tiene su significado», precisa este orfebre.

La pieza también tiene aplicaciones de lapislázuli (piedra semipreciosa de color azul) en varias zonas de la corona, como la Cruz o en la parte central. «El número de estrellas tampoco es casual, son las doce estrellas que aparecen en el Apocalipsis, símbolo de las doce tribus de Israel, los doce apóstoles...», añade. El puñal que lucirá es a juego con la corona y también con lapislázuli.

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