«El comprador de charolés quiere pureza y mejora genética, lo último»

María Corredera, junto a uno de los ejemplares macho que saldrá hoy a subasta.
María Corredera, junto a uno de los ejemplares macho que saldrá hoy a subasta. / LAYA

Esta ganadera salmantina, de Castillejo de Salvatierra, llegó a Salamaq con cinco ejemplares, dos de ellos para la subasta de hoy

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

Nadie mejor para conocer la situación de la raza charolesa como aquel que dedica cuerpo y alma en conseguir los mejores ejemplares. En esta última edición de Salamaq han estado varias ganaderías salmantinas volcadas en ello, como la de Teresa Barrado, de Castillejo de Salvatierra, en la zona de Guijuelo. Con ella es sencillo repasar el presente y futuro de una raza de ganada puro esencial en esta provincia y el resto de España.

En su explotación cuenta con unas 50 madres nodrizas, de ahí sacan todo para venta de vida. «No tenemos cebadero pero vendemos a la gente que luego hace cruce», precisa María Corredera, que compatibiliza su labor como funcionaria con la ganadería de sus padres.

Como ella misma recuerda, la raza charolesa, de origen francés, lo que aporta es carne, «y lo que hacen es cruzar con machos charoleses otras razas que son menos cárnicas y tienen otras actitudes, como rusticidad, que se defienden mejor en el campo». Lo que le aporta el charolés es carne «y de eso, lo que sale del cruce, es lo que va al cebadero».

En la exposición de ganado puro de Salamaq, María Corredera llevó cinco animales, «que está en la media que suele traer cada ganadero». En concreto, dos machos que son para subasta y tres novillas. «De los machos de subasta resaltar que uno de ellos es de los únicos que tienen un gen especial, el gen culón (hipertrofia muscular hereditaria), que lo tienen mucho pocos animales y es muy importante porque la descendencia va a ser culón, y aunque estos animales ya son cárnicos de por sí, si tienen ese gen, es más puntero todavía, y tiene más carne», argumenta esta joven ganadera.

¿Y por qué su pasión por la raza charolesas? Quizás en el caso de María Corredera en parte por tradición familiar, porque su abuelo es el que inició su explotación de vacuno, con limusín y charolés. «Empezamos con muy poquitos y vas viendo que si le vas introduciendo mejora genética vas obteniendo una calidad increíble, y la gente busca eso.», advierte.

Carta genealógica

Corredera añade que el comprador «quiere pureza y genética, lo último». A nivel informativo, cada animal a subasta tiene visible su carta genealógica, con el nombre de sus padres, abuelos y los padres de sus abuelos. «Con ver el nombre paterno, saben si ese toro te aporta mucho desarrollo esquelético y mucha carne», precisa.

En cuanto a la sequía que está sufriendo España este año, en esta ganadería también lo han notado bastante:«Las cosechas no han sido muy buenas, y de forraje han salido pocos paquetes, y ello hay que sumar el gasto de agua», lamenta esta joven. Además, han tenido que enfrentarse al incremento del precio de la paja, y cree que en invierno se notará. «El otoño a ver si viene con lluvia que nos permita aguantar los pastos y resurjan un poco», confía.

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