La Charrada cumple con las expectativas y reúne a lo más puro del folclore

La Plaza Mayor contó con numeroso público desde por la mañana para ver las distintas actuaciones./S. G.
La Plaza Mayor contó con numeroso público desde por la mañana para ver las distintas actuaciones. / S. G.

El artesano Manuel Pérez recibió el premio Encina Charra por su aportación a la tradición, en este caso como artesano

Silvia G. Rojo
SILVIA G. ROJOCiudad Rodrigo

La Fiesta de la Charrada de Ciudad Rodrigo volvió a convertirse en esa gran cita de la exaltación del folclore más puro en la que estuvieron representadas las diferentes comarcas de la provincia con sus bailes más característicos y vestimentas propias.

Desde primera hora de la mañana los tamborileros llevaron sus ritmos por los barrios de la ciudad para anunciar que era día de fiesta. Posteriormente, llegó la inauguración de un mercado de productos charros, una de las novedades de este año con la que se ha querido reconocer la tradición en la alimentación y artesanía salmantina.

Los charros a caballo también ocuparon los fosos de la rúa del Sol mostrando algunas de sus destrezas y a continuación, comenzó el desfile de todos los grupos locales desde esos fosos hasta la Plaza Mayor, donde se celebró la primera gran cita de la jornada. Quedó patente que el folclore está muy vivo entre gente de todas las edades pues los grupos eran de lo más variados y se va apreciando, año tras año, los progresos de todas esas alumnas que aprenden bailes charros.

Tras esa primera parte y con el tiempo dando una tregua, por la tarde se celebró el festival propiamente dicho con la actuación de varios grupos de la provincia, de Portugal y también de Huelva, pues los promotores han buscado similitudes con otras partes en las que se utilizan la flauta y el tamboril a pesar de que los ritmos sean distintos.

No faltaron tampoco otros clásicos como el pandero cuadrado de Peñaparda, perfectamente identificado en la ‘tocadora’ Isabel Ramos; o el conocido Poldo que acudió en representación de La Alberca y que bailó con Esther, de Las Casas del Conde, según explicó el coordinador de la fiesta, el folclorista José Ramón Cid Cebrián.

En el transcurso de estas actuaciones se hizo entrega del premio Encina Charra, con el que se reconoce la aportación al folclore salmantino de los galardonados. En esta ocasión y por primera vez en los 39 años que se lleva celebrando esta actividad, se concedió a un artesano, Manuel Pérez, que a lo largo de su trayectoria ha elaborado más de 4.000 flautas. Como muestra de su buen hacer, hizo entrega al alcalde, Juan Tomás Muñoz, de una flauta de hueso.

Además, se dio la circunstancia de que el premiado tocó varias piezas con la gaita y el tamboril que fueron bailadas por su hijo y su nieta, lo que quiere decir que se juntaron en el escenario de la Plaza Mayor tres generaciones.

La afluencia de público a lo largo de todo el día fue notable, y las sillas que se colocan en la Plaza Mayor estuvieron prácticamente llenas durante la mañana y la tarde.

De manera complementaria, la exposición ‘Tamboril por gaita’, ubicada en el Palacio de los Águila, se pudo visitar a lo largo de todo el día. En esa muestra se recogen los instrumentos más propios de la tradición salmantina, además de algunas partituras y reconocimiento a personajes.

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