Un cerdo en montanera gasta unos 1.200 kilos de bellota

Los 130 cerdos de la raza lampiño portugués -de color negro y sin pelo- cuentan con más de una hectárea de dehesa cada uno en la finca ubicada en Vecinos. /M. J. Gutiérrez
Los 130 cerdos de la raza lampiño portugués -de color negro y sin pelo- cuentan con más de una hectárea de dehesa cada uno en la finca ubicada en Vecinos. / M. J. Gutiérrez

Unos cien días es el tiempo que pasan los cochinos ibéricos puros 100% de raza lampiño portugués de Tomás Guinaldo en la finca Olmedilla

M. J. GUTIÉRREZ / WORDVecinos

Un buen producto, de una calidad excelente, necesita una buena materia prima y eso lo saben muy bien Tomás Guinaldo y Mercedes Martín, de Cárnicas Madroñal, que cuentan con unos 130 cochinos ibéricos puros cien por cien, de la raza lampiño portugués -que se caracterizan por ser de color negro y por no tener apenas pelo- en una de sus montaneras, que se alimentan «única y exclusivamente de bellota», recalca Tomás Guinaldo, en la finca Olmedilla, que está ubicada en el término municipal de Vecinos.

Unos cerdos que se encuentran en la finca desde principios del mes de octubre, donde permanecerán unos cien días, aunque es cierto que, como señala Tomás Guinaldo, no es hasta mediados de noviembre cuando los cochinos empiezan a templarse de bellota.

Hay que señalar que estos marranos entraron en montanera con unos 90-110 kilos y que durante todo el tiempo que estén allí se pondrán en los 180-190 kilos, comiendo unos 10-12 kilos de bellota diarios, lo que hace una media de 1.200 kilos de bellota por cochino durante el periodo que están en montanera.

Todos los primales que entraron en montanera proceden de la granja de selección de Tomás García González de la finca Aldeavieja, de La Fuente de San Esteban. Unos primales que tenían una edad entre 13 y 15 meses con un precio medio de 300 a 350 euros.

Tomás García González trabaja con la estirpe lampiño porque «estaba a punto de desaparecer y son unos animales con una característica principal para la deposición de grasa exterior e intramuscular, infiltración de grasa que es óptima para ganaderos y carniceros», explica el ganadero.

Por otro lado, hay que destacar que para toda esta campaña Cárnicas Madroñal no sólo cuenta con estos cerdos, sino que matará unos 300 marranos de bellota y otros 500 de cebo, en total unos 800 cerdos, con los que elaborarán sus embutidos y dejarán curar las paletas y jamones, los cuales tienen una gran demanda en el mercado.

Productos todos que comercializan en sus carnicerías de Tamames, La Alberca y Sotoserrano, pero también a través de envíos nacionales, junto a todo tipo de carnes, destacando la de morucha; quesos, aceites y vinos. Todo ello de producción propia.

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