Dos centenares de personas arropan la creación de la romería de la Magdalena

Salida desde el pueblo en romería con la Magdalena en un carro tirado por un burro.
Salida desde el pueblo en romería con la Magdalena en un carro tirado por un burro. / Marjés

La bendición de romeros, antes de llegar a El Pinalejo, se inició con la participante más pequeña, María

MARÍA JESÚS GUTIÉRREZEl Maíllo

Dos centenares de personas de todas las edades arroparon ayer la creación de la I Romería de La Magdalena, una idea que surgió de los jóvenes de la Asociación El Pinalejo que fue respaldada tanto por el Ayuntamiento como por los vecinos del municipio, así como por distintas empresas del mismo.

Un evento que se inició en la noche del pasado viernes, cuando los vecinos se dieron cita a las 23:00 horas para cantar la alborada por el pueblo a oscuras, tan sólo iluminado por las velas, y con un recorrido hasta la iglesia para sacar a la santa. Fue en el templo donde también se llevó a cabo la bendición de los cordones de romeros y el reparto de éstos y de las camisetas hechas para la ocasión.

Ya en la jornada de ayer, la romería se inició a las nueve y media de la mañana con la salida desde el pueblo en procesión y con la imagen de La Magdalena en un carro tirado por un burro, aportado por el señor Eloy. A medio camino, los casi 200 participantes realizaron un alto para llevar a cabo, en la ribera, la bendición de los romeros; un acto que el párroco de El Maíllo, Alfredo Ramajo, inició por la participante más pequeña, en esta caso fue María la primera en ser bautizada como romera.

Antes de proseguir el camino hasta El Pinalejo, destino final de esta romería, hubo un almuerzo, del que disfrutaron todos los participantes.

Una vez alcanzada la meta, el paraje de El Pinalejo, se llevó a cabo la eucaristía, oficiada por el párroco que estuvo acompañado en el altar habilitado para la ocasión por los niños participantes.

Fue este lugar el que también acogió la comida campestre, a base de patatas meneás, panceta, melón y sandía, que fue degustada por los participantes en grupos de amigos y familiares, que posteriormente disfrutaron de la tarde al aire libre, en la que no faltó el acompañamiento musical.

Sobre las 20:00 horas, tras una tarde de asueto, todos los participantes iniciaron el camino de vuelta hasta el casco urbano de El Maíllo, para continuar por la noche esta actividad con una discoteca móvil en la Plaza, con lo que se daba por concluida una jornada que se convirtió en una verdadera fiesta.

Fotos

Vídeos