El censo de estorninos se cuadruplicó en solo tres años y alcanzó los 290.000

Una bandada de estorninos sobrevuela varios edificios en un día otoñal./EFE
Una bandada de estorninos sobrevuela varios edificios en un día otoñal. / EFE

Los últimos estudios del Ayuntamiento ponen de relieve que predominan en los parques y jardines y son menos frecuentes en los monumentos

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

Esa inabarcable biblia enciclopédica que consultan diariamente millones de personas en Internet en todo el planeta, que responde al nombre de Wikipedia, define al estornino pinto, también conocido como estornino europeo o estornino común, como una especie de ave paseriforme que pertenece a la familia de los estornidos. Mide unos 20 centímetros de largo y se le reconoce por su plumaje de color negro iridiscente, con un brillo púrpura o verde, salpicado de blanco.

Los estorninos se han convertido en los últimos años en una constante preocupación para el Ayuntamiento de Salamanca, que contrató hace ya más de una década a una empresa especializada para ahuyentarlos ante las molestias que generaban, especialmente por la proliferación de sus excrementos en parques, jardines y monumentos.

Los últimos datos que maneja el Consistorio ponen de relieve que el número de estorninos que vuelan por encima de nuestros edificios se ha cuadruplicado en solo tres años. Los datos hablan por sí solos. En el año 2013 el Ayuntamiento tenía contabilizados unos 70.000 estorninos. Tres años después –en 2016– esta cifra se disparó, alcanzando nada más y nada menos que los 290.000 euros. En las anualidades de 2011 y 2012 había unos 100.000, descendiendo a los citados 70.000 correspondientes al año 2013. En 2014 se incrementaron hasta situarse en unos 80.000 aproximadamente. En 2015 se pasó de 70.000 a 220.000 hasta llegar a los 290.000 del pasado ejercicio.

Todos estos datos fueron detallados en una de las últimas reuniones que ha celebrado la Comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento, con el fin de que los ediles analizaran la campaña de control de estos pájaros que se viene desarrollando.

Todos los años la particular cruzada que emprende el Ayuntamiento contra las bandas de estorninos arranca en los primeros días de octubre. Los técnicos de Locus Avis, que es la empresa que tiene contratada el Ayuntamiento para hacer frente a esta marabunta de aves, se tienen que emplear a fondo en estas fechas.

En realidad, la batalla contra estas bandadas de pájaros se remonta al año 2002. En ese ejercicio se desató una gran alarma social, cuando se contabilizaron unos 80.000 estorninos en la zona de la Catedral. Fue entonces cuando las autoridades municipales decidieron contratar a una empresa para hacer frente a esta nueva problemática. La metodología empleada en este programa de control consiste en la elaboración de un censo y se está detectando que actualmente predominan más en los parques y jardines que en los monumentos. Una vez que dicho censo está ultimado, se procede a ahuyentarlos durante 15 días seguidos, siempre en horarios nocturnos. Posteriormente, el personal de la empresa se encarga de hacer un estricto seguimiento y un control semanal y, en el caso de que los pájaros reaparezcan, se repite la operación para volver a ahuyentarlos.

Zonas más habituales

Con estas campañas se pretende que el estornino busque fuera de la ciudad de Salamanca dormideros donde poder reposar. De esta forma, se consiguen evitar las importantes molestias que generan por las noches para los vecinos y, en especial, una de sus manifestaciones más preocupantes y dañinas, como son los excrementos que producen con sus defecaciones.

La experiencia de pasados años pone de relieve las zonas más visitadas por los estorninos, como son el paseo de Torres Villarroel, sobre todo en las proximidades del acuartelamiento General Arroquia, así como la avenida de Reyes de España, el parque de San Francisco y el barrio trastormesino de San José.

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