La capital salmantina incrementa su lista de vecinos ilustres

La turronera de la plaza del Mercado. /LAYA
La turronera de la plaza del Mercado. / LAYA

‘La turronera de La Alberca’ y el poeta Remigio González ‘Adares’ protagonizan las dos últimas esculturas de bronce

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

‘La turronera de La Alberca’ y el poeta Remigio González ‘Adares’ protagonizan las dos últimas esculturas de bronce que lugareños y visitantes se pueden encontrar si pasean por las calles de Salamanca.

En apenas diez días, en los últimos de 2017, el Ayuntamiento de la ciudad ha sumado estas dos piezas. La primera, obra de Gonzalo Coello, es un homenaje a las turroneras del municipio serrano de La Alberca, unas mujeres que desde siglos atrás llegan cada año a la capital para vender sus turrones.

En cuanto a la segunda, se trata de una obra en bronce de gran tamaño, en la que el artista Agustín Casillas -fallecido hace un año- muestra al poeta ‘Adares’ caminando, con sus libros guardados, hacia la Plaza del Corrillo.

Ambas piezas se encuentran muy próximas a la Plaza Mayor y se suman al recuerdo que la ciudad quiere mantener tanto de las mujeres del siglo XIX que llegaban a Salamanca para vender sus turrones - sus descendientes siguen haciéndolo- como del literato, que escribió más de una treintena de poemarios y que falleció hace casi 17 años.

Así, ‘la turronera’ y ‘Adares’ se han sumado a distintas esculturas que, dispersas por Salamanca, la ciudad acoge. Entre ellas está, por ejemplo, el Lazarrillo de Tormes junto a su amo, en recuerdo a la obra del mismo nombre y de autor desconocido que llevó a Salamanca a lo más alto de la literatura universal.

Numerosas esculturas de personajes destacados salpican las calles de la ciudad

Sobre el grupo escultórico del Lazarillo, se da la circunstancia de que es obra también de Agustín Casillas, el mismo creador que la obra de ‘Adares’ y de otras muchas como la Celestina del Huerto Calixto y Melibea, y también Medalla de Oro de la Ciudad de Salamanca en 2015, un reconocimiento que Agustín Casillas recogió junto a sus compañeros de profesión Fernando Mayoral y Venancio Blanco.

Y, precisamente, estos dos artistas, Mayoral y Blanco, también crearon en sus talleres escultoras en bronce, piedra y otros materiales de personajes históricos de Salamanca que se pueden ver por sus calles, asegura Europa Press.

En el caso de Mayoral, de su taller salieron creaciones como la imagen de Gonzalo Torrente Ballester, sentado en el café Novelty, el conjunto escultórico con Alberto de Churriguera en las inmediaciones de la Plaza Mayor, el recuerdo del poeta Pepe Ledesma junto a la muralla o el busto al mecenas Germán Sánchez Ruipérez en la Plaza de la Fuente.

Y, respecto a Venancio Blanco, es autor del ‘Vaquero Charro’ en la Plaza de España, del monumento a Gerardo Gombáu en la Plaza de San Julián o de la imagen de San Francisco de Asís en el Campo de San Francisco, entre otras.

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