El cáncer de mama aumenta hasta un 7% el gasto sanitario de una familia

Mesa informativa con motivo del Día contra el Cáncer de Mama, en la plaza del Liceo. /WORD
Mesa informativa con motivo del Día contra el Cáncer de Mama, en la plaza del Liceo. / WORD

En el Área de Salud de Salamanca se han contabilizado 1.452 casos con una media de 65 años

ANA SANTIAGO Y EVA CAÑASSALAMANCA

Tras celebrarse ayer el Día Mundial contra el Cáncer de Mama es importante repasar aspectos que rodean esta enfermedad. Incluso el despido. Y sin llegar a tanto la estigmatización por parte de la empresa y los compañeros, cambios en sus funciones o simplemente dificultad para mantener el ritmo laboral por posibles bajas temporales o permanentes o por el cansancio y ansiedad que produce la propia enfermedad. Y ello, sin una legislación específica que regule y apoye al trabajador –ni qué decir de los autónomos– o de las posibles incapacidades o discapacidades derivadas de las secuelas de este tipo de patologías. Cuando la palabra cáncer llega, lo hace a toda una familia, a todo un entorno y todos los apoyos son pocos.

Y no es solo la dureza de los tratamientos, la frecuencia de las terapias, los efectos secundarios, los de la quimioterapia... la invasión de emociones y miedos sino que el impacto llega incluso hasta el bolsillo, un factor que no se suele entrar a valorar. El cáncer provoca el incremento de un 3% a un 7% del presupuesto dedicado a sanidad de una familia y cuando los ingresos son bajos o están en el paro puede ser incluso imposible hacer frente a este gasto sin renunciar a otros también básicos. Es la estimación que maneja la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

Los ingresos además descienden por las bajas laborales y la posible pérdida de empleo y la asunción de nuevos gastos relacionados con la medicación, frecuentes desplazamientos, posibles ayudas técnicas, alimentación variada, ejercicio con apoyos... suma angustias al ya suficientemente marcado, desde las emociones, diagnóstico de un cáncer.

Así bajo el lema #TuLuchaEsMiLucha, mesas informativas o la iluminación en edificios públicos han recordado que la investigación es fundamental para mejorar resultados y avanzar en los tratamientos.

Y si algo, pese a polémicas sobre las edades más idóneas o las frecuencias más adecuadas, recomiendan especialistas médicos y esta ONG y si algo los primeros estudios y datos evidencian como efectivo es la detección precoz del cáncer de mama, de cualquier tipo de tumor.

El cribado y los avances terapéuticos pueden citarse como los responsables de que, desde hace veinte, cada año la supervivencia mejore el 1,4%. El principal objetivo del mismo es disminuir la mortalidad al diagnosticar de forma temprana este tumor en el pecho. La historia natural de un cáncer de mama permite detectarlo pronto; ya que, en la mayoría de tumores, existe una fase preclínica detectable de entre uno, tres e incluso más años y la mamografía sigue siendo la prueba con una efectividad ampliamente probada. Así lo recoge una revisión científica del Instituto de Salud Pública de Navarra. Es más, destaca que los resultados del metaanálisis de ocho ensayos clínicos en distintas partes del mundo permiten afirmar que el cribado mamográfico reduce la mortalidad por cáncer de mama entre el 20% y el 30%.

Gran Canaria es la comunidad con peores resultados en este sentido y Navarra en la que registra un descenso de la mortalidad más acusado y probablemente no sea casualidad que sea la primera que implantó, en 1990, este programa de diagnóstico precoz. En Castilla y León se realiza desde 1992 y está implantado en las nueve provincias. Salud Pública realiza esta prueba entre los 45 y los 69 años y, en el cerrado ejercicio 2016, realizó 117.318 mamografías; de las que 7.521, el 6,4%, resultaron positivas y se derivaron a Especializada por sospecha.

En Salamanca, se efectuaron 14.113 pruebas, las que arrojaron hasta 930 sospechas, que supone un 6,6%. En la Comunidad, el porcentaje de positivos varía desde el 5,3% de Palencia al 9,6% de Segovia y en Valladolid es del 6,5%, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad.

En cuanto a los diagnósticos, los datos registrados por Sacyl recogen 1.452 casos anuales en Salamanca– con una edad medias de 65,02 años.

Y mientras las tasas de mortalidad descienden, debido sobre todo a un mejor resultado de los tratamientos y a la detección precoz de esta neoplasia, el número de casos y las tasas de incidencia aumentan lentamente y en ello influyen un estilo de vida menos saludable ligado a la obesidad, el tabaco y el alcohol; pero también al aumento de mujeres –y hombres, aunque en este caso el cáncer de mama es muy bajo– de mayor edad.

El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta con la edad y es más común entre las mujeres con más de 50 y 60 años, donde se producen el 80% de los casos. En Castilla y León se diagnostica un tumor de este tipo al año por cada 33.000 mujeres de entre 20 y 29 años y una por cada 625 entre los 60 y 69 años.

Numerosas investigaciones permiten ya identificar algunos factores que contribuyen a un aumento de riesgo pero, no obstante, hasta en el 50% de los casos no hay ningún factor reconocible más allá de la edad y el sexo. También hay tendencias genéticas, pero no es un rasgo definitivo.

Algunos síntomas son una señal de consulta como detectarse un bulto o zona engrosada en el pecho; un cambio en el tamaño o la forma; o en la piel, aparición de eczemas y hundimiento del pezón. Sin embargo la autoexploración no es el método adecuado de detección precoz.

La AECC también recuerda hoy que durante la administración de los tratamientos «está totalmente desaconsejado quedarse embarazada; ya que estos fármacos pueden causar malformaciones en el feto» y explica que «el fallo de la función del ovario en pacientes sometidas a tratamiento hormonal o quimioterapia puede ser transitorio o definitivo, y es difícil predecir si el potencial de fertilidad de la mujer ha finalizado hasta que ha pasado un periodo de tiempo prolongado». Por eso, «es aconsejable que siempre se hable con el médico de referencia y se solicite consejo especializado tras los tratamientos, en caso de desear tener hijos», recomienda.

También hay mujeres que optan por la congelación de óvulos lo que facilita poder afrontar la maternidad después del tratamiento oncológico.

Una de las psicólogas de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) de Salamanca, Pilar Carretero, insistía ayer en el lema elegido este año #TuLuchaEsMiLucha, «apoyando a los enfermos de cáncer de mama, donde también incluimos a los hombres, aunque hay menos casos, y en la asociación hemos tenido alguno».

En la mesa informativa que instalaron ayer en la plaza del Liceo repartían información sobre algunos de sus servicios para los afectados, como la atención psicológica para los casos de mama, el programa de primer impacto para los que estén recién diagnosticados, «que es uno de los momentos más delicados de la enfermedad», añadía la psicóloga de la AECC, además de acercar todo el apoyo que realiza esta asociación, «que está para cualquier cosas que puedan necesitar», como la atención social, porque como relataba, también se dan problemas laborales en pacientes jóvenes sobre todo, «que a veces tienen que dejar de trabajar o sus ingresos se ven disminuidos mientras están con la enfermedad».

Junto a la mesa informativa colocaron un tablón donde se podían dejar mensajes de ánimo para las afectadas que están en el hospital.

Fotos

Vídeos