El Banco de Tumores del hospital guarda 29.300 muestras de 5.600 pacientes

Parte del personal de Anatomía Patológica, donde trabajan 13 patólogos y 16 técnicos de laboratorio, entre otros. /MANUEL LAYA
Parte del personal de Anatomía Patológica, donde trabajan 13 patólogos y 16 técnicos de laboratorio, entre otros. / MANUEL LAYA

El mayor volumen de actividad de este servicio son las biopsias, donde ya han atendido a 22.000 personas

EVA CAÑAS / WORDSALAMANCA

El servicio de Anatomía Patológica es el gran desconocido y a la vez de vital importancia para obtener el diagnóstico definitivo de gran parte de las dolencias que tiene los pacientes, tanto de los ingresados como los ambulatorios.

Así lo confirma su responsable, la doctora María Dolores Ludeña, quien además recuerda que también tienen el Banco de Tumores, donde llega el material que sobra del diagnóstico de aquellos pacientes que lo autorizan, «se congela y se guarda para poder hacer estudios e investigaciones. Una de las patólogas del servicio es la responsable del banco, que cuenta con el mayor número de muestras de toda la red de biobancos de Castilla yLeón.

En la actualidad tienen registradas, según confirma la doctora Ludeña, que también es catedrática, un total de 29.295 muestras de 5.623 pacientes donantes. «De cada persona podemos tener varias muestras», aclara. Además, destacar que han sido solicitadas al Banco de Tumores 3.425 muestras para 51 proyectos de investigación.

¿Y qué hacen en el servicio de Anatomía Patológica?, su responsable lo detalla:«Aquí hacemos estudios de citologías, que se obtienen de líquidos de todos los orificios naturales que puedan aportarnos células», precisa María Dolores Ludeña. Además, realizan la punción aspiración con aguja fina, denominada con las siglas PAAF, «en aquello que es palpable, y de ese pinchazo obtenemos células y nos van a servir a nosotros para verlas al microscopio».

Pero sin duda, el mayor volumen de trabajo de este servicio es por las biopsias, ya que como argumenta la jefe de servicio, «siempre que se quita algo a un paciente, desde un grano pequeño hasta una pieza quirúrgica grande de recesión de órganos, todo eso se tiene que analizar y procesar en Anatomía Patológica, y el patólogo lo diagnostica con el microscopio.

En biopsias, este año ya contabilizan a 22.000 pacientes, con una media de entre tres y cuatro muestras analizadas por cada uno de ellos lo que puede suponer más de 88.000. Por servicios, el mayor volumen de muestras llega desde la Unidad de Endoscopias del servicio de Aparato Digestivo, y este año iban a realizar unas 18.000, que como insiste Ludeña, «todas las muestras tienen que pasar por Anatomía Patológica». Después, también destaca Dermatología o las uropatologías, entre otras.

Y dentro de los avances de los últimos años, esta catedrática de la Universidad de Salamanca destaca los relacionados con la patología molecular, que en su servicio asume los diagnósticos en ese sentido de pacientes con cáncer. Con su laboratorio de biología molecular son centro de referencia para toda Castilla y León para el estudio del test de mama, en concreto, para el tratamiento y el pronóstico del carcinoma de mama.

«Aquí nos llega el tejido de sospecha del cribado, los bloques de parafina, con las células, donde obtenemos el RNA o el DNA, lo que sea preceptivo para el estudio y en el caso del test genómico de mama obtenemos una serie de resultados que son fundamentales para el oncólogo», subraya. De ese modo, en Oncología reciben el informe del patólogo, que será fundamental para el tratamiento más adecuado en cada caso.«Hoy en día, vamos hacia el diagnóstico y tratamiento oncológico personalizado», sentencia.

La biopsia líquida

Dentro de la patología molecular quieren estar en la último del mercado, y en parte es gracias al respaldo de las industrias farmacéuticas, «que nos facilitan los medios para poder tener lo último». Entre esa tecnología puntera está la denominada biopsia líquida, que es el control a través de un simple análisis de sangre, donde obtienen el DNA y si hay células tumorales. «Antes teníamos que rebiopsiar al paciente, y ahora con un simple análisis de sangre vemos el DNA, y eso se hace en muy pocos hospitales, pero aquí se hace, en el servicio de Anatomía Patológica», concreta.

Este tipo de biopsia líquida se hace de forma rutinaria en el cáncer de pulmón, donde ven la mutación de un gen para que el existe un tratamiento específico. Asimismo, se está utilizando, aunque de forma menos rutinaria, en cáncer de colon y en el de próstata.

Por otra parte, en este servicio también son centro de referencia en la inmunoterapia para la determinación del PD-L1, que es una molécula que está relacionada con el sistema inmunitario, «y cuando nosotros lo vemos en las células, el tratamiento con inmunoterapia va a ser muy efectivo». Cuando se dan ese tipo de casos, los patólogos se lo comunican al oncólogo, que tiene PD-L1 positivo, «y fundamentalmente se está haciendo en cáncer de pulmón, y se está empezando en otros».

Otra tarea que realizan los patólogos (13 en este servicio) son las autopsias, aunque como asegura María Dolores Ludeña, cada vez se hacen menos, «porque los métodos diagnósticos han avanzado mucho, pero aún así, siguen aportando muchos conocimientos al avance del diagnóstico y de la Medicina».

Y como el Complejo Asistencial de Salamanca es de nivel 4, sus patólogos están superespecializados, de tal manera que tienen dividido el servicio por unidades diagnósticas (unas 10), entre ellas, de mama, de ginecología, uropatologías, de linfoide, hematopatología, patología respiratoria, cardiaco y vascular, etc., que dan cobertura a todo el hospital. Todo aquel servicio que tenga una muestra para analizar y diagnosticar viene a Anatomía Patológica. Y dentro de esas unidades, hay patólogos que ven varias áreas, como mama y ginecología, o la respiratoria y de corazón.

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