El Ayuntamiento plantea una revisión del catastro tras subir el IBIun 37% en 11 años

El alcalde toma notas y escucha las indicaciones de la edilCarmenSánchez Bellota ante la mirada del portavoz socialista JoséLuis Mateos.
El alcalde toma notas y escucha las indicaciones de la edilCarmenSánchez Bellota ante la mirada del portavoz socialista JoséLuis Mateos. / Manuel Laya

El Ayuntamiento plantea una revisión del catastro tras subir el IBIun 37% en 11 años

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESalamanca

Las refrescantes sensaciones vacacionales del periodo estival de agosto comenzaron a palparse y otearse ayer, aunque fuera de forma tímida y velada, en la matinal sesión plenaria que celebró la corporación municipal en el Ayuntamiento de Salamanca. El alcalde Alfonso Fernando Fernández Mañueco deseó unas felices vacaciones a los miembros de los cuatro grupos políticos, poniendo el distendido colofón a una descafeinada y breve reunión ordinaria del pleno del Consistorio que duró, exactamente, dos horas y doce minutos.

Desde luego, la cita de ayer no tuvo nada que ver con las maratonianas y casi interminables reuniones del pleno consistorial, con las que se ha prodigado a lo largo del curso político la corporación municipal, para hastío de los periodistas que acostumbran a cubrir informativamente este tipo de sesiones, y que han llegado a prolongarse con horarios vespertinos.

Las cuatro fuerzas políticas con representación en el Ayuntamiento –Partido Popular,PSOE, Ciudadanos y Ganemos– arrinconaron sus tradicionales divergencias y sepultaron temporalmente sus constantes discrepancias, al votar al unísono la aprobación de una moción conjunta, en la que quedó patente que el socorrido Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) registró un sustancial incremento a lo largo de los últimos once años de, nada más y nada menos, que el 37,5%.En el texto de la moción, redactado y auspiciado por los concejales socialistas y que fue defendido y argumentado por su portavoz municipal, José Luis Mateos, se especificaba también que la previsión inicial de la recaudación del IBI en el presupuesto municipal de este ejercicio se eleva a los 45,8 millones de euros para los inmuebles de naturaleza urbana y 20.000 euros para los de naturaleza rústica, lo que representa el 31% de los ingresos previstos en su recaudación por las arcas delAyuntamiento.

Ciudadanos caldeó los debates que envolvieron la moción, cuando recordó que la Agencia Tributaria sitúa a Salamanca como la séptima capital de provincia con el IBI más caro de toda España. El portavoz municipal del PP y concejal de Hacienda, Fernando Rodríguez, refutó las tesis del dirigente de la formación naranja, negando este hecho y subrayando que Salamanca arroja unas cuantías en materia del IBI que se localizan en «la media nacional» de las capitales de provincia de todo el territorio nacional.

La moción socialista, que cosechó el beneplácito de los cuatro grupos políticos, aboga por establecer un calendario, en el seno de la comisión informativa de Economía, Hacienda y Régimen Interior, para «el estudio de las posibilidades de reforma del Impuesto de Bienes Inmuebles». El PSOE tiene muy claro que una hipotética revisión catastral no debe desembocar, en ningún caso, en un incremento del impuesto para los contribuyentes, y considera que con estas modificaciones se podría conseguir «que pague más el que más tiene», un jugoso planteamiento con el que comulga plenamente el grupo deGanemos, tal como lo verbalizó su concejal Gabriel Risco.

Fernando Rodríguez tildó de «racional» el contenido de la moción, pero advirtió de que una hipotética revisión catastral podría aparejar un aumento del tributo, una posibilidad que no se contempla en ningún caso en las perspectivas del grupo de gobierno del PP, puesto que el alcalde se ha comprometido a mantener congelado el IBI hasta el final de su segundo mandato, es decir, hasta el año 2019, un estancamiento que se viene repitiendo desde 2015.Además, subrayó que una parte importante de las políticas sociales y las inversiones del Consistorio vienen condicionadas por los ingresos que obtienen las arcas municipales a partir de tributos como el IBI. El PSOErememoró que la última revisión catastral ejecutada en elAyuntamiento se remonta a hace 21 años, ya que se llevó a cabo en 1996.

Caos y guaguas venezolanas

En cambio, la moción abanderada por Ganemos para constituir un grupo de trabajo para la implementación de mejoras en la prestación del servicio municipal del transporte urbano de viajeros no prosperó, al chocar con la negativa del PP y la abstención de los ediles socialistas y naranjas.

El rifirrafe dialéctico generado en torno a la moción de Ganemos concentró los momentos más tensos de un pleno especialmente apacible. El edil de Ciudadanos, Fernando Castaño, censuró la estrategia desarrollada por Ganemos al apuntar que en sus intervenciones siempre utiliza la palabra ‘caos’. Arturo Santos, en representación delPSOE, también cargó contra Ganemos y el primer teniente de alcalde, Carlos García Carbayo, defendió la calidad del autobús urbano de Salamanca y matizó que los autobuses urbanos están funcionando bien, ironizando que «no son como las guaguas venezolanas».

La agrupación de electores retiró finalmente la moción que iba a presentar para que los presupuestos delEstado doten con 120 millones de euros la partida de transferencias a las corporaciones locales para el servicio de atención social, psicológica y jurídica a las víctimas de la violencia de géneros. Ganemos tomó esta decisión después de que las fuerzas políticas suscribieran a escala nacional un pacto de Estado contra la violencia de género.

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