El Ayuntamiento acaba en el juzgado por mantener a Franco en el salón de plenos

Imagen de Franco en el salón de plenos del Ayuntamiento.
Imagen de Franco en el salón de plenos del Ayuntamiento. / LAYA

La vista se suspende por la confusión generada en torno al monumento de Salesas y la demanda tramitada por IU en 2014 se eterniza al aplazarse sus trámites a septiembre

Ricardo Rábade
RICARDO RÁBADESALAMANCA

El controvertido medallón que glorificaba la memoria del general ferrolano y jefe del Estado español entre los años 1939 y 1975, Francisco Franco Bahamonde, desapareció el pasado 9 de junio de los soportales de la Plaza Mayor.

Sin embargo, la imagen pictórica del polémico estadista, denostado por sus detractores e idolatrado por sus nostálgicos y acólitos seguidores, continúa permaneciendo inalterable en el salón de plenos del Ayuntamiento salmantino. Precisamente, éste fue uno de los motivos por los que el abogado del Consistorio tuvo que personarse ayer en los juzgados de la plaza de Colón, al ser citado en la fase final del procedimiento judicial abierto en el año 2014 por Izquierda Unida y su entonces coordinador provincial, Domingo Benito, contra el Ayuntamiento por la permanencia de símbolos franquistas en diferentes plazas y calles de la ciudad, cuya máxima expresión era el medallón colocado en el año 1937, en plena contienda bélica, en el pabellón real del ágora monumental, que fue trasladado el pasado 9 de junio a las vanguardistas salas del edificio Domus Artium (DA2).

Finalmente, la vista oral no se celebró ayer, debido a que ambas partes llegaron a un acuerdo de posponer la lectura de las conclusiones finales a septiembre, ya que el abogado del Consistorio planteó sus dudas sobre el requerimiento de Benito, representado en este procedimiento por el abogado y también exdirigente de IU, Gorka Esparza, sobre el monumento levantado en el parque de Salesas para rememorar el decreto de unificación dictado por Franco en abril de 1937 en la zona nacional.

«El monumento de Salesas no ha desaparecido, pese a que el Ayuntamiento decía en un documento que aceptaba su retirada», puntualizó Domingo Benito. Además, «el letrado del Ayuntamiento nos dijo que no tenía clara la postura de su defendido sobre el Monumento de la Unificación de Salesas y que tenía que consultar al Ayuntamiento, por lo que las dos partes, de mutuo acuerdo, decidimos que no se celebrara la vista y que la lectura de las conclusiones se dejara para septiembre, dado que agosto no es un mes hábil desde el punto de vistas judicial», matizó Benito.

Respecto al rostro pictórico de Franco que pervive aún en el salón municipal de plenos, Domingo Benito matizó que «de todos los lugares, el menos apropiado probablemente para que haya una imagen de Franco es el salón de plenos, donde se reúne la corporación municipal, elegida de forma democrática».

La demanda judicial tramitada en el año 2014 por Domingo Benito e IU ha desembocado, finalmente, en que el Consistorio haya retirado la mayor parte de la simbología franquista de la ciudad. Aspectos como el cambio del nombre de la calle del cardenal Pla y Deniel, la Cruz de los Caídos de Tejares o la simbología de la Casa de la Juventud de Garrido figuraban en la demanda iniciada. Sin embargo, las dos grandes asignaturas pendientes, según recalcó Domingo Benito, son el mencionado Monumento de la Unificación del parque de Salesas y el rostro pictórico de Franco en el salón de plenos.

Actuaciones

Por su parte, el Ayuntamiento recordó ayer que el alcalde Alfonso Fernández Mañueco firmó en marzo de 2016 un decreto para cumplir con la memoria histórica y retirar los símbolos franquistas de la capital. Entre ellos figuraban el escudo nacional de la fachada de la Casa de la Juventud del barrio de Garrido, la placa conmemorativa de la base de la Cruz de los Caídos ubicada en el barrio de Tejares, el rótulo de la avenida del general Mola localizado en el Paseo de la Estación y la placa de la calle Juan Pérez Almeida de la actual avenida de los Comuneros. A ellos se unen los símbolos de los rótulos con el nombre de diversas calles de los barrios de San Bernardo y El Carmen.

Además, el texto recogía otras actuaciones ya realizadas como instalar una nueva placa en la base de la Cruz de los Caídos, situada en el barrio de Tejares, con el texto siguiente: «A todas las mujeres y a todos los hombres que a lo largo de la historia dieron su vida por España». Del mismo modo incluía modificar el nombre de las calles Alcalde Francisco del Valle y Cardenal Pla y Deniel, sustituyéndolos respectivamente por los de San Ildefonso y Benedicto XVI.

El decreto también contemplaba, según el informe técnico encargado, mantener en su estado actual los murales históricos situados en el salón de plenos de la Casa Consistorial, realizados por el artista Ramón Melero, por su carácter artístico.

Por otro lado, en el Monumento a la Unificación, situado en Salesas, del escultor José Luis Núñez Solé, se quitaron en su momento «los elementos necesarios» en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, según la versión municipal.

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