Agustín Casillas recibe un homenaje póstumo con una exposición

Una de las obras de Casillas expuestas en La Salina./Manuel Laya
Una de las obras de Casillas expuestas en La Salina. / Manuel Laya

La muestra, que se exhibe en la sala de exposiciones La Salina, está comisariada por los dos hijos del artista y cuenta con piezas inéditas realizadas durante su último año de vida

ICALSalamanca

El reconocido escultor salmantino Agustín Casillas recibe hasta el próximo 21 de enero un homenaje póstumo en forma de exposición con la que, a través de 70 piezas, se recorre su obra y su legado escultórico. La muestra se encuentra dividida entre la sala de exposiciones La Salina y el patio del palacio del mismo nombre, sede de la Diputación de Salamanca que, junto al Ayuntamiento de la ciudad, son copartícipes de la exposición.

La muestra está comisariada por los dos hijos del artista, Lidia y Antonio, y que supone, como explicó el segundo, «un resumen por décadas de la obra» de Casillas, que recorre desde sus primeras piezas escultóricas de los años 40, como los bustos dedicados a sus padres, hasta las tres últimas obras realizadas en su último año de vida y que aún se encuentran sin cocer.

En el medio, una selección de las piezas más representativas de la obra de Agustín Casillas, como la 'Virgen de la Soledad', 'La actriz' (1974), 'Cabeza de Torres Villarroel' (1975), 'Tamborilero charro' (1977) o 'Cabeza de Unamuno' (1990), así como fotografías de las obras del escultor salmantino que se encuentran diseminadas por las calles de Salamanca, como 'Lazarillo y ciego' (1971), 'Cabeza de Picasso' (1984), 'La Celestina' (1986) o 'El príncipe Juan' (1996), entre muchas otras.

Se trata, no obstante, de la «décima parte de su obra en el mundo y de un tercio de la que se encontraba en su taller». Y es que, no obstante, Agustín Casillas es uno de los artistas más prolijos de la escultura salmantina y castellano y leonesa, siendo el autor con «más obras diseminadas por las calles de Salamanca», como aseguró el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco.

Es de hecho, la de Casillas, una figura «ligada a Salamanca, pues con su escultura ha modelado y modificado el paisaje urbano de la ciudad» con obras dedicadas al Lazarillo, Miguel de Cervantes o Rafael Farina, «reescribiendo nuestra historia desde su taller» con un legado que, según anunció Fernández Mañueco, «se enriquecerá en próximas fechas con la colocación de la estructura dedicada al poeta Adares».

Por ello, el regidor salmantino consideró «un placer participar en una exposición antológica que sirve como entrañable homenaje a Casillas en el aniversario de su fallecimiento» y que le muestra como «uno de los grandes artistas de Salamanca y Castilla y León» que posibilitó la «época dorada de la escultura» en la provincia charra.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, señaló como «un honor abrir esta sala y este patio a uno de los artistas contemporáneos salmantinos más relevantes» en un homenaje realizado «con toda la ternura y en un momento magnífico para exponer las obras que muestran la magnitud del artista».

Así, la exposición 'Agustín Casillas' permitirá a La Salina «sumarse al museo a cielo abierto sobre el escultor salmantino que son las calles de Salamanca» donde «nada se resistió a su creatividad». Además, y para completar la muestra, el patio de la Diputación de Salamanca albergará un misterio de terracota para conformar el Belén navideño de este año de la institución provincial salmantina, compuesto por piezas que, aunque creadas en 1990, se exponen por primera vez.

La presentación de la exposición también contó con la intervención de Lidia Casillas, hija del autor salmantino, que recordó a su padre ligado a momentos de su infancia.

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