Advierten de los efectos de un nuevo edificio sobre la vista monumental

Imagen de la parcela y los edificios que podría ocultar. /WORD
Imagen de la parcela y los edificios que podría ocultar. / WORD

Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio exige que se valore el impacto de una residencia en la vaguada del río sobre el entorno

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

El pasado mes de octubre la asociación Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio presentó alegaciones (las cuáles todavía no han sido contestadas) contra la solicitud de licencia ambiental para la construcción de un «establecimiento destinado a colegio mayor de estudiantes» en la finca sita en Calle Cordel de Merinas número 40, por tratarse de un proyecto contrario a los valores históricos, culturales y paisajísticos de Salamanca e instó al Ayuntamiento de Salamanca a recabar cuantos informes considerase oportunos y realizar cuantas medidas prescriptivas considere oportunas a fin de asegurar que el edificio el cual finalmente se proyecte no cause un impacto negativo a la ciudad monumental.

Segúne sta asociación, el proyecto en cuestión pretende levantar en una parcela, sita en uno de los principales accesos a Salamanca, en las inmediaciones del Río Tormes, un edificio de nueva planta; desde una zona que permite contemplar y ubicar una serie de edificios relevantes de la ciudad histórica así como los perfiles de la misma. «Dicho proyecto, cuanto menos, requiere prudencia y que las decisiones sean convenientemente sopesadas y avaladas por cuantos estudios y organismos sean necesarios», afirman desde Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.

«La construcción proyectada, por su volumen, forma y diseño, afectará negativamente al paisaje urbano y cultural de Salamanca ya que ocultará las vistas a un buen número de edificios de interés: Cerro de las catedrales, convento de los Dominicos, cerca de la ciudad y pozo de la nieve, el colegio de la Concepción o de los Huerfanos, la fábrica de Mirat (restos del convento de Ntra. Sra. de la Victoria) y la granja-Escuela de la Vega donde se sitúa la iglesia de la Vega y el conjunto de edificaciones de la Fundación Rodríguez Fabrés, desde distintas ubicaciones y, en todo caso, servirá para descontextualizarlos dado que el edificio proyectado no pretende integrarse en una ciudad monumental y sí distinguirse por ser manifiestamente contemporáneo», advierten.

Ese nuevo edificio, tal y como aparece en la memoria descriptiva, «puede afectar a la percepción de la imagen de la ciudad teniendo en cuenta que se encuentra en el Ámbito Central de Protección del Plan de Gestión Integral» por ello el Ayuntamiento podrá exigir «la aportación de los análisis del impacto sobre el medio en que se localiza». Lo que, a juicio de la asociación, debe presentarse con suficientes simulaciones o recreaciones sobre el impacto visual desde distintas ubicaciones de la vía pública que permitan evaluar la afección al paisaje; nada de esto aparece en la documentación expuesta a información pública a fin de evaluar su impacto.

La parcela en cuestión, de 11.513 metros, es «suelo urbano no consolidado» para uso dotacional general privado; no en vano, según la documentación expuesta públicamente, el edificio «busca el mayor aprovechamiento de las condiciones del solar, tendente a conseguir la máxima edificabilidad».

Administraciones

«Ahí se presenta el principal problema el cual desde la Administración no se quiere abordar, aun presumiendo de que Salamanca cuenta con un documento titulado Plan de Gestión Integral de la Ciudad Vieja de Salamanca, ya que la gestión sigue careciendo de sensibilidad para con la conservación y la protección de la ciudad monumental así como la idoneidad (o adecuación a las características propias de Salamanca) del planeamiento urbanístico vigente. En definitiva, el urbanismo, sus intereses y derechos, siguen primando sobre la protección del patrimonio, que también es un derecho y lo es por interés general» insisten desde Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio.

La nueva edificación tendría cuatro plantas y 15 metros de altura (baja y tres plantas más peto en la cubierta) y casetón para instalaciones, con planta en forma de peine y diseño contemporáneo. «Con sus dimensiones, y teniendo en cuenta el retranqueo con las parcelas colindantes, la afección al paisaje urbano y natural de Salamanca es negativa ya que contribuye notablemente a colmatar la urbanización y la edificación en las inmediaciones del Río Tormes y su vaguada». afirman, al tiempo que recuerdan que este proyecto no se entiende en una ciudad que cuenta con numerosas viviendas y edificios vacíos o infrautilizados.

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