Lectura del manifiesto.
Lectura del manifiesto.

La Plataforma de Hepatitis C recuerda que este virus «mata»

  • En un manifiesto vuelve a denunciar que el tratamiento no llega a todos «por intereses con las industrias farmacéuticas»

La Plataforma de Afectados por Hepatitis C de Salamanca, con sus camisetas rojas que identifican su lucha, volvió a salir a la calle para defender los intereses de estos enfermos, que a día de hoy, «es recibir el tratamiento para curarse», detalló la portavoz, Esther Mate. En el Día Internacional del Activista frente a la Hepatitis C, leyeron un comunicado entre varios integrantes de la plataforma para que nadie olvide su lucha en defensa de los más desprotegidos, en este caso, centrada en los infectados con el virus de hepatitis C.

Para Esther Mate, las industrias farmacéuticas son las que están dirigiendo el sistema nacional de salud, «venden fármacos caros y hay puertas giratorias».

Por otra parte, subrayó que desde la plataforma, no van a parar de hacer la función, «que debería de hacer el Ministerio de Sanidad, como son las campañas de prevención, porque esta enfermedad mata, esto no es un catarro, que te va deteriorando y acabas por necesitar un trasplante, y no todo el mundo accede a ello», lamentó.

Respecto a la postura de la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, Esther Mate consideró que sigue el dictamen del Ministerio, «y tampoco se puede obviar que tienen un presupuesto a dividir entre muchas cosas». En este sentido, la portavoz insistió en que los presupuestos para la hepatitis C «son una ridiculez, no pueden sacar pecho cuando se está tratando a un mínimo por ciento de la población afectada, o no se están buscando a la población enferma, y esto es un problema de salud pública que se puede acabar en el momento que les de la gana, pagando un precio justo, o el genérico».

En cuanto al compromiso de esta plataforma, como concretó Mate, «seguiremos en la calle y dando ‘caña’ a las administraciones, entre otras iniciativas, volviendo a solicitar el acceso a la cárcel de Topas para poder entrar a dar charlas informativas a los presos».