La empresaria salmantina investigada en el caso Lezo estudia denunciar una posible estafa de la mujer de González

La empresaria salmantina investigada en el caso Lezo estudia denunciar una posible estafa de la mujer de González
  • Los abogados de Carmen Pazos solicitan su personación ante el Juzgado que instruye las diligencias«lo antes posible»

La empresaria salmantina Carmen Pazos, una de las investigadas en la pieza separada por blanqueo de capitales en el caso Lezo, estudia iniciar acciones penales por estafa contra su socia Lourdes Cavero, mujer del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González.

Los abogados de Pazos acaban de solicitar su personación ante el Juzgado que instruye las diligencias de este caso para comparecer ante el juez «lo antes posible», de forma voluntaria sin esperar al 4 de octubre que es cuando está citada, con la intención de resolver los problemas de funcionamiento empresarial que le acarrea su situación procesal, informó a Efe la defensa.

La vinculación empresarial de ambas se remonta a enero de 2017 cuando, junto a otros inversores, la mujer de González y Pazos constituyeron la ahora investigada sociedad Chickies para gestionar una red de guarderías que previamente explotaba la empresaria salmantina.

Los letrados de esta empresaria salmantina han argumentado que la sociedad investigada, en la que figuran Pazos, Cavero y otros asociados, «se encuentra incursa en causa de nulidad» porque ella prestó un «consentimiento viciado» y denuncia que ha sido «objeto de una posible estafa».

En un comunicado difundido ayer, Pazos ha sostenido que su «única responsabilidad» es «haber buscado un inversor que le permitiese engrandecer» su empresa y que «la esposa del señor González» se cruzase en su camino.

Recuerda en el escrito que la intención de la personación es «poder resolver la situación e iniciar las acciones que correspondan para reclamar los daños personales, económicos y profesionales» que le ha deparado lo que considera como un «desgraciado asunto».

En este sentido, Pazos ha presentado su dimisión «incondicional e irrevocable» como miembro del Consejo de Administración y ha comunicado su desvinculación de Chickies, la sociedad que fue constituida en enero del presente año «sin que hasta el momento presente tenga una actividad significativa».

Para su constitución, Pazos aportó la unidad productiva de su red de centros infantiles, valorada en unos 400.000 euros, mientras que el resto de socios, entre ellos la mujer del expresidente madrileño y otros familiares, eran inversores que aportaron cantidades de dinero que no superaron los 90.000 euros, según el comunicado.