El acusado de intento de asesinato asegura no recordar cómo sucedió

  • Los hechos, por los que la Fiscalía pide 11 años de prisión, sucedieron en 2015 en el parque de San Francisco

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El acusado de un intento de asesinato ocurrido en 2015 en el Campo de San Francisco de Salamanca, una zona habitual entre toxicómanos e indigentes, ha reconocido ayer haber asestado un navajazo a un amigo pero no recuerda cómo ocurrió el suceso, por el que la fiscalía pide once años de prisión. Durante la vista oral que se celebró ayer en la Audiencia Provincial de Salamanca, el acusado, G. A. A., de 31 años, aseguró durante su comparecencia: «recuerdo que hice eso, pero no sé como ocurrió», según recoge Efe.

La noche del 26 de junio de 2015, y según la versión del Ministerio Fiscal, G. A. A. asestó un navajazo, con un arma de grandes dimensiones, a su antiguo amigo C. R. C. R., quien resultó herido muy grave y que, «gracias a la rápida intervención sanitaria» según los médicos forenses, no murió, pero eran «heridas que le podrían haber producido la muerte».

Ante ello, la representante del Ministerio Fiscal mantuvo ayer su petición de 11 años de prisión por los delitos de intento de asesinato y de robo con violencia en grado de tentativa; mientras que la acusación particular le reclamó nueve años por intento de asesinato. La defensa, por su parte, pidió dos años por un delito de lesiones y, de forma subsidiaria, cinco por intento de homicidio con la atenuante de drogadicción.

Testimonios

Durante la vista oral se intentó, por todas las partes, deducir el motivo real por el que G. A. A. asestó la puñalada a su amigo C. R. C. R., con el que había convivido, y con el que había trabajado, según manifestó la víctima.

Sin embargo, mientras que el acusado insistió en varias ocasiones en reconocer los hechos (que asestó una puñalada), negó recordar qué ocurrió la noche del día 26 de junio, bajo el argumento de que «iba muy mal, muy bebido y muy drogado».

La víctima ofreció una visión pormenorizada de todo lo que ocurrió aquel día y a su llegada a la sala de vistas de la Audiencia Provincial mantuvo su mirada hacia el acusado, por lo que ha sido llamado al orden por el presidente de la Sala.

C. R. C. R. ha declarado que su amigo le «lloró como una nena», que se «le abrazó llorando» aquella noche y de pronto, «con un cuchillo que tenía escondido», se abalanzó sobre él, le acuchilló y cuando vio que le había herido, «al sentir el frío» dentro, salió de allí «corriendo a buscar un hospital».

También relató que el acusado iba detrás de él, aunque esta versión no fue ratificada por el resto de testigos.

Por su parte, varios policías que comparecieron como testigos reconocieron el «estado irritado y violento» en el que se encontraba el acusado, quien llegó a romper una ventana del coche policial.