Yolanda García, de azul, rodeada de Ainara, Rebeca y Aída, tres jóvenes voluntarias.
Yolanda García, de azul, rodeada de Ainara, Rebeca y Aída, tres jóvenes voluntarias. / MANUEL LAYA

Los voluntarios se unen en la búsqueda de más X sociales en la Declaración de la Renta

  • El 27% de los salmantinos no marca la casilla social, un gesto que no excluye marcar la X de la Iglesia católica ni implica pagar más impuestos

La Red de Voluntariado Social de Salamanca, organismo formado por una treintena de asociaciones de ayuda y voluntariado que trabajan en la capital y en la provincia, presentó ayer la campaña ‘Rentaterapia’, con la que pretenden concienciar de la importancia de marcar la casilla 106 de Actividades de Interés Social en la Declaración de la Renta. Todavía hoy un 27% de los contribuyentes salmantinos no marcan ninguna casilla cuando realizan su declaración fiscal anual, ni la social ni la que destina fondos a la Iglesia católica.

Yolanda García, secretaría técnica de la Red de Voluntariado Social, insistió, durante la rueda de prensa celebrada en el centro municipal Julián Sánchez ‘El Charro’, que marcar una casilla no excluye la posibilidad de marcar la otra, y que este gesto no tiene ninguna repercusión en lo que paga o se le devuelve al contribuyente. «Se trata de decidir que el 0,7% de los impuestos van destinados a fines sociales, o, si se marcan las dos casillas, el 0,14%», subrayó.

Aunque las cifras de recaudación por esta vía aumentan año a año, es cierto que aún existe, a nivel estatal, un 44% de contribuyentes que no marcan la casilla social, bien porque dejan ambas en blanco, un 30%, o porque sólo marcan la de la Iglesia católica, un 14%. A ese 44% de la población va dirigida esta campaña, que hace especial énfasis en todo lo que se consigue con el dinero que el Estado destina a las asociaciones de ayuda y asistencia social a través de lo recaudado en el Impuesto de la Renta. Así, en el año 2016 se ayudó a más de 10 millones de personas gracias a este dinero, que se repartió en casi 500 organizaciones que desarrollaron 1.378 programas sociales. Y aunque el pasado año hubo una cifra histórica de recaudación por esta vía, 300 millones de euros, tal cantidad «no supone ni la tercera parte de lo solicitado por las asociaciones para cubrir las necesidades de la sociedad».

Y, reiteró García, marcar la casilla social no es excluyente de marcar la casilla de la Iglesia católica, ni implica ningún efecto para el contribuyente. A su lado, Rebeca, Ainara y Aída, tres jóvenes voluntarias de asociaciones salmantinas que reciben fondos de esa X social. Las tres explicaron en qué consisten sus trabajos con organizaciones como la fundación Absis, que presta apoyo escolar a niños entre seis y doce años de familias sin recursos o la fundación Afim, que trabaja para mejorar el desarrollo de las personas con discapacidad. Un factor muy importante, señalaron, es la formación del propio voluntariado, tarea en la que también se emplea el dinero que se recibe del Estado.