Los conductores salmantinos pierden 10 horas cada año atrapados en atascos

Varios vehículos circulan por la puerta de Zamora.
Varios vehículos circulan por la puerta de Zamora. / MANUEL LAYA
  • Los expertos destacan el gran crecimiento de la ciudad y piden «cuidar» a los peatones

Cada conductor salmantino pierde una media de 10 horas al año en atascos, según el último informe de la empresa de servicios de internet y aplicaciones móviles Inrix. Ésta estudia el tráfico y la circulación rodada en países de todo el mundo y elabora distintos estudios con sus conclusiones. Uno de ellos, el ‘Inrix Traffic Scorecad’, revela cuáles son las 1.000 ciudades del mundo con más atascos. Salamanca ocupa el puesto 32 entre las españolas, el 450 entre las europeas y el 757 a nivel mundial (en 2015 era la 678 y en esta lista, cuanto más alto, peor). Hay que destacar que el estudio no analiza el tráfico de países superpoblados como la India, China o Japón, en los que los atascos son casi una forma de vida.

De acuerdo al informe de Inrix, los salmantinos pierden unas 10 horas al año metidos en su coche y sin poder avanzar. Inrix calcula que esas 10 horas suponen el 6% del tiempo total anual que nos pasamos conduciendo.

El estudio señala cuáles son los peores momentos para circular por Salamanca. Así, la mayoría de atascos se producirían a última hora de la tarde y primera de la noche en el interior de la ciudad. Le seguirían las horas punta y las horas centrales del día. Por el contrario, los menores atascos se dan a última hora de la tarde en las carreteras de entrada y salida de la ciudad.

Además de Salamanca hay otras cuatro urbes de la región en esa lista: Valladolid (18ª de España, con 13,7 horas perdidas cada año), Zamora (23ª de España. 11,8 horas por conductor y año), León (38ª de España, con 7’8 horas) y Ávila (39ª de España. Cada abulense pierde 6,9 horas al año en atascos).

Las peores ciudades españolas son Madrid (39,6 horas), Cartagena (36,8 horas) y Barcelona (33,8 horas). A nivel mundial, el peor resultado se lo lleva Los Ángeles, con 104 horas, seguida por Moscú y Nueva York.

Más suelo y la misma gente

El experto en movilidad Fermín Rozas opina que «el crecimiento espacial de Salamanca» a lo largo de las últimas décadas «ha sido muy grande, con un porcentaje de nuevo suelo ocupado muy grande pero prácticamente la misma población. Hay mucho espacio, hay más distancias y se invierte más tiempo». Ahora bien, esa inversión en espacios y en tiempo para recorrerlos ¿es practica? «Creo que ese pierde tiempo. Tenemos los mismos habitantes y mucho más espacio, los recorridos se alargan y se pierde más tiempo para desplazarse al trabajo, los polígonos...». Y añade que «no hablamos de la ciudad real», que comprendería a Salamanca y su alfoz. Más kilómetros. «Hemos aumentado las distancias, que en Salamanca no tiene sentido porque no hay más población y es tiempo que se pierde. Y si se invierte en estar en un coche no hay beneficio de ningún tipo. Si al menos se usase la bici o se fuese andando».

Es llamativo que Salamanca aparezca en un estudio mundial sobre tráfico. Según Rozas «y lo es aún más porque afortunadamente el porcentaje de viajes en coche es bajo, comparado con ciudades de nuestro tamaño». Fermín Rozas calcula que «entre el 22% y el 24%» de los desplazamientos se producen en coche. «El gran valor de Salamanca es que los viajes andando suponen más del 60%» del total de los desplazamientos. Es algo «muy valioso y que se debe de cuidar. Hay que hacer esfuerzos para cuidar eso».

¿Cómo? Lo normal sería pensar en más carriles bici y más transporte público. Según Rozas «está muy bien hacer apuestas por la bici, siempre y cuando sea como alternativa al coche. El esfuerzos no es quitar espacios a los peatones para poner bicis. El peatón es algo que se debe proteger».

Fermín Rozas concluye, sobre el problema de los atascos, que «no es especialmente alarmista. No hay que sacarlo de quicio, pero hay un problema que se puede corregir. Está ahí y no es difícil de solucionar». Eso sí, «hay que tomar medidas políticas», como ampliar los carriles bus o incluso «cortar calles para ponerle pegas al coche. Quitar pasos de peatones no ayuda. Podría ser relativamente fácil, pero hacen falta decisiones políticas».

La ventaja, según el experto, es que además de la contaminación, también podrían bajar los índices de contaminación y los atropellos.

Efectos colaterales

Fermín Rozas apunta que «lo mas preocupante» de la preponderancia del coche «son los efectos derivados» de los atascos, como la contaminación, ya que ésta podría agravar algunas dolencias. Rozas también lamenta que no haya más estaciones de medición de la contaminación y que los responsables no tengan más cuidado con la medición del ozono y sus efectos derivados.

Hablar de coches y de circulación también empuja a pensar, casi inevitablemente, en los atropellos y colisiones. Para el experto en movilidad, éstos son «un tema recurrente en Salamanca». Según sus registros, en 2002 se alcanzó la cifra más baja de los últimos años. Desde entonces «empieza a subir hasta picos de 2.000 accidentes». A partir de 2009 volvió a bajar «y ahora estamos otra vez en torno a los 1.600 accidentes». En cuanto a lesionados, rondamos los 500. «Estamos estancados y hay un problema evidente. Hay algo que no va bien».