Retención de vehículos en la plaza del Oeste.
Retención de vehículos en la plaza del Oeste. / MANUEL LAYA

Zoes estudia la implantación paulatina de los Caminos Escolares en el Barrio del Oeste

  • Dentro de su alcance, la asociación quiere involucrar al comercio para intentar devolver la calle a los alumnos y reducir los atascos

La Policía Local estudia cómo poner en marcha la propuesta de Caminos Escolares que se aprobó en el pleno de octubre de 2016. Una moción, presentada por Ciudadanos y apoyada también por el resto de grupos políticos, que recoge las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico para terminar con la temida ‘hora escolar’ en las ciudades.

Salamanca es buen ejemplo de las consecuencias que puede acarrear la concentración de coches en las horas de entrada y salida de los colegios. Dobles y triples filas en las principales arterias de la ciudad, vehículos aparcados en las aceras, en pasos de peatones y, en general, en cualquier lugar, bloquean el tráfico y provocan molestias a propios y extraños. Atrás quedan los tiempos en los que los niños podían ir andando al colegio, sin mayores problemas. El dominio del coche es tan amplio que no queda resquicio para aquella libertad.

La asociación de vecinos del Barrio del Oeste, Zoes, fue la primera en valorar el proyecto de la DGT de los Caminos Escolares para implantarlo en sus calles. Tal y como relata la presidenta Inma Cid, en el programa ‘Vivir la ciudad’ de Radio Oeste, los problemas que acarrean los atascos no son sólo de movilidad, sino que también alcanzan a otras esferas. «Repercuten en la calidad de vida, en la salud, cada vez hay más enfermedades pulmonares…».

De igual modo, que los niños tengan que acudir siempre al colegio en esas condiciones los hace menos autónomos, más sedentarios, y contribuye a aumentar la sensación de soledad y aislamiento, por no hablar de la «pérdida de espacio y tiempo libre». De ahí que los Caminos Escolares sean vistos no sólo como un modo de descongestionar el tráficos de las ciudades, sino también como una forma de recuperar lo perdido, de devolver a los niños y niñas de hoy en día la calle, de hacerlos más libres y más independientes.

En la puesta en marcha de los Caminos Escolares deben colaborar todos los implicados, desde el propio Ayuntamiento, hasta las asociaciones de madres y padres, pasando por el comercio de la zona. Desde el Barrio del Oeste se solicita a las instituciones que fomenten la participación en la puesta en marcha de este proyecto en Salamanca y reclaman que su zona sea la primera en la que se establezcan estas rutas.

De hecho, ya planean, dentro de sus competencias y posibilidades, comenzar, poco a poco, a desarrollar estos Caminos Escolares. Hay que recordar que en el Oeste los mayores problemas se concentran en la calle Fray Luis de Granada, donde confluye el tráfico derivados de las entradas y salidas de alumnos a los dos colegios del barrio, el público Juan Jaén y el concertado de las Trinitarias.