El voluntariado avanza en la Usal con la adhesión este curso de 168 estudiantes

Sesión práctica del Servicio de Asuntos Sociales, basada en el lenguaje de signos y destinada a los alumnos con discapacidad auditiva.
Sesión práctica del Servicio de Asuntos Sociales, basada en el lenguaje de signos y destinada a los alumnos con discapacidad auditiva. / MANUEL LAYA
  • El Servicio de Asuntos Sociales canaliza el compromiso de los alumnos y sus colaboraciones con las ONG

  • El SAS impulsa desde la prevención de las agresiones sexuales y la lucha contra las novatadas hasta la atención psicológica y psiquiátrica

¿Te bloqueas cuando estudias un examen o cuando lo estás realizando?... ¿El alcohol u otras sustancias tóxicas se están convirtiendo en un problema?... ¿Necesitas apoyo por tu discapacidad?... ¿Te gustaría conocer la participación social y el voluntariado?... Son algunas de las apasionantes interrogantes que lanza y plantea cotidianamente el Servicio de Asuntos Sociales (SAS) de la Universidad de Salamanca a los estudiantes de la institución académica.

Dependiente del Vicerrectorado de Atención al Estudiante y Extensión Universitaria que dirige la profesora Cristina Pita, el SAS se ha convertido en el buque insignia y en uno de los máximos exponentes de esa encomiable vocación social de la Universidad. El SAS se asienta sobre dos grandes pilares, según subraya su director Antonio Fuertes, como son su configuración como un servicio de constante apoyo a los miembros de la comunidad universitaria –desde los propios estudiantes hasta los profesores pasando por el personal de administración y servicios– y las acciones que despliega para fomentar y estimular conceptos tan sugestivos como la cooperación y el voluntariado.

Dentro del área de apoyo a la comunidad universitaria se encuadra la Unidad de Atención Social, que tiene como función principal intervenir ante cualquier situación o problemática social en el que un miembro de la comunidad académica precise de información y asesoramiento. La unidad abarca un variado y amplio abanico de competencias, como proporcionar información general de los diferentes recursos y servicios sociales, realizar seguimientos e intervenciones en coordinación con servicios de la propia universidad y con otras entidades externas, como la red pública de servicios sociales y organizaciones sin ánimo de lucro.

También se encarga esta unidad de organizar las campañas de donaciones de sangre en los campus y la celebración del Día del Donante Universitario, además de elaborar informes sociales dirigidos a la sección de becas y a los jurados de selección de becarios para la evaluación de situaciones especiales que puedan suponer una situación de desventaja para un alumno en una convocatoria.

Colaborar activamente con el Programa Usaludable en actividades de promoción de hábitos saludables y en las campañas de prevención de patologías como la ETS, el VIH y las agresiones sexuales asociadas al consumo de alcohol en las fiestas de los centros son otras líneas de trabajo de esta unidad del SAS. También se interviene para mediar en conflictos interpersonales en la propia institución académica y se participa en comisiones municipales especializadas en cuestiones como la lucha contra la violencia de género y el ocio de calidad.

Pero todavía hay más. Desde la citada unidad se aporta orientación a los estudiantes extranjeros, con información sobre las modalidades de estancia y residencia, además de atenciones en materia de asistencia sanitaria –convenios internacionales, coordinación con centros de salud y hospitales, seguros médicos privados- y ayuda sobre cuestiones relativas a la nacionalidad, el empadronamiento, las inscripciones consulares y la escolarización de los menores.

El SAS también ha destacado, gracias a su Unidad de Atención Social, con sus intervenciones con solicitantes de protección internacional, colaborando con asociaciones como Salamanca Acoge y ACCEM. También trabaja coordinado con otros centros universitarios que cuentan con alumnado extranjero, como el Centro de Estudios Brasileños o Cursos Internacionales.

La sensibilidad social de la Usal irradia otras manifestaciones especialmente llamativas. En el capítulo referido a la participación y el voluntariado, este curso se están cosechando unos gratificantes logros, dado que el SAS tiene inscritos a 168 estudiantes voluntarios. Parte de ellos están desarrollando su sacrificada actividad en organizaciones externas, como las ONG con las que tiene suscritos convenios de colaboración la Universidad, pero también hay otros que lo hacen dentro de secciones de la propia institución académica, encargándose de la ayuda y la atención a otros alumnos matriculados que presentan diferentes grados de discapacidad.

La estructura del SAS engloba también la Oficina de Cooperación, que se marca como objetivo, desde su creación en el año 2007, potenciar las iniciativas y programas vinculados a la cooperación para el desarrollo tanto dentro de las facultades como en el marco de su acción exterior, y convertirse en plataforma para canalizar y apoyar las iniciativas en materia de cooperación de la comunidad universitaria. Para ello, anualmente gestiona la convocatoria de las Becas Manuel Andrés Sánchez (MAS) y de diversos proyectos universitarios. Este curso, por ejemplo, se cuenta con nueve becarios MAS.

Además, este curso vuelve a detectarse una positiva respuesta gracias el Programa de Alojamientos Compartidos entre estudiantes y personas mayores, facilitando la estancia de los alumnos en el domicilio de las personas mayores, promoviendo así la convivencia intergeneracional. El citado programa es fruto de la colaboración entre la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, los Ayuntamientos de Ávila y Zamora y la Universidad de Salamanca. Durante el presente periodo académico hay doce experiencias de convivencias en pisos entre estudiantes universitarios y personas mayores.

Por otro lado, la Unidad de Atención Psicológica sigue desarrollando una importante labor este curso. Ubicada en la Facultad de Psicología esta unidad ofrece una atención personalizada a los miembros de la comunidad universitaria en relación a las preocupaciones y dificultades vinculadas a la salud mental, emocional y sexual.

Por una senda similar a la anterior se encamina la Unidad de Atención Psiquiátrica, que ofrece también una atención personalizada en relación con las preocupaciones y dificultades vinculadas a la salud mental, emocional y sexual de los universitarios, pero utilizando como herramienta de trabajo la consulta psiquiátrica. Se encuentra situada en la Facultad de Medicina, en pleno Campus Miguel de Unamuno.