El Norte de Castilla

La familia Reparaz reclama cartas que no se incluyeron en las 61 cajas que recibió

Josep Cruanyes y María del Carmen Reparaz.
Josep Cruanyes y María del Carmen Reparaz. / Laya
  • Su abogado reclamará la documentación pendiente al Ministerio de Cultura y, en el caso de que éste no acceda, volverá a pleitear en los tribunales

Las 61 cajas que le fueron entregadas el pasado 5 de noviembre en el Archivo de la Guerra Civil a María del Carmen Reparaz, que recogían la documentación incautada por el franquismo a su abuelo, el insigne geógrafo Gonzalo de Reparaz Rodríguez (1860-1939), y a su padre, Gonzalo de Reparaz Ruiz (1901-1984), estaban incompletas. Finalmente se ha quedado en el Archivo salmantino la correspondencia epistolar –una decena de cartas– de la abuela de María del Carmen Reparaz que, incomprensiblemente, no se introdujeron en las cajas. Este dato fue aportado ayer por el abogado de María del Carmen Reparaz, el letrado catalán Josep Cruanyes, quien acompañó a su defendida en noviembre cuando ésta se desplazó desde Perú a Salamanca para recuperar la documentación de sus antecesores. Cruanyes avanzó que reclamarán la documentación pendiente al Ministerio de Cultura y, en el caso de que éste no acceda a sus peticiones, volverán a pleitear en los tribunales.

La colección de documentos y libros de la familia Reparaz constituye un valioso y fidedigno testimonio de dos siglos de historia española, dado que algunos de ellos se remontan al año 1860. Entre la documentación expoliada en 1939 figuraban libros que pertenecieron a la colección de la Reina Isabel II y que fueron adquiridos por el abuelo en una subasta pública. También se localizan partituras que compuso el bisabuelo Antonio de Reparaz, un destacado músico del siglo XIX.

La entrega de las 61 cajas se hizo ejecutando la sentencia que dictó el Tribunal Supremo en marzo de 2016, que daba la razón a la familia Reparaz tras ocho años de una larga odisea en los tribunales, que arrancó en 2008 con la reclamación que tramitaron los descendientes ante la Comunidad de Madrid. Después de 77 años, los herederos pudieron recuperar los documentos que estaban almacenados desde el fin de la Guerra Civil enel Palacio de San Ambrosio, poniendo fin al calvario judicial que soportaron.Cruanyes lamentó, con motivo de la entrega de noviembre, «la falta de voluntad para restituir los documentos» que demostraron tanto el Ministerio de Cultura como la Comunidad de Madrid.