Pistoletazo a la carrera por el Rectorado

  • La vicerrectora María Ángeles Serrano y el decano de Derecho Ricardo Rivero confirman sus candidaturas en las elecciones de la Universidad de Salamanca, mientras Corchado, otra alternativa, guarda silencio

La rumorología académica que proliferaba desde hace meses en los despachos de las facultades, en los departamentos y en los bares contiguos al Rectorado experimentó ayer un salto cualitativo al transformarse los cotilleos, las especulaciones y las murmuraciones en realidades palpables. Los nombres de los tres catedráticos que aspiran a suceder a partir de finales de año a Daniel Hernández Ruipérez al frente del Rectorado de la Universidad de Salamanca se han convertido ya en firmes candidatos oficiales, a falta de la confirmación definitiva de uno de ellos.

La vicerrectora de Internacionalización, María Ángeles Serrano –cuyo nombre figuraba desde hace semanas en todas las quinielas académicas como candidata al Rectorado– decidió mover ficha en la mañana de ayer y romper su silencio ante la creciente escalada de las conjeturas académicas. Lo hizo en el Centro de Investigación del Cáncer con motivo de la inauguración de la exposición ‘Hitos femeninos en las ciencias biomédicas’.

Serrano confirmó, en unas breves declaraciones a los periodistas, que iba a presentar su candidatura en los próximos comicios rectorales. Respecto a la filosofía académica que inspira su candidatura, confesó estar dispuesta «a todo» lo que esté en su mano para favorecer la conciliación y para «una definición más estable de la carrera investigadora».

Si finalmente Serrano lograra el refrendo mayoritario de la comunidad académica en la decisiva cita electoral del próximo mes de noviembre, se convertiría en la primera mujer rectora a lo largo de los ocho siglos de fecunda trayectoria académica del Estudio salmantino. Hasta ahora solo ha habido un caso de una mujer que ha dirigido el Rectorado, aunque fue de una forma muy temporal, como fue la catedrática María Dolores Gómez Molleda en la década de los años 80.

La postulación de Serrano como candidata materializa los augurios académicos que proliferaban en los últimos meses. Serrano viene desempeñando funciones vicerrectorales desde hace más de siete años, siempre dentro del equipo de Daniel Hernández Ruipérez.

Finalmente queda descartada la posible candidatura que se barajó el año pasado, procedente también de las filas del equipo rectoral, como es el caso del catedrático de Historia Contemporánea y vicerrector para la Conmemoración del VIII Centenario, Mariano Esteban de Vega. Esteban había sido vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado y su designación como máximo responsable del nuevo Vicerrectorado para la Conmemoración del VIII Centenario, que tuvo lugar en diciembre de 2015, fue interpretada en los círculos universitarios como una decidida y expresa apuesta del rector por la figura de Mariano Esteban, dado que pasó a asumir un vicerrectorado clave y capital para el futuro inmediato de la institución docente, como es la celebración del VIII Centenario en 2018. Sin embargo, la posible opción encarnada por Mariano Esteban se fue eclipsando con el paso de los meses e irrumpió con fuerza el nombre de María Ángeles Serrano.

Nacida en Valladolid en el año 1954, Serrano es catedrática de Bioquímica y Biología Molecular. Ha sido vicerrectora de Investigación con Ruipérez durante el primer mandato de éste (2009-2013) y en este segundo periodo capitanea el Vicerrectorado de Internacionalización. Además, destaca especialmente el hecho de que sea la persona que sustituye al rector cuando éste se encuentra fuera de Salamanca debido a los compromisos y las gestiones de su apretada agenda.

Mientras Serrano está catalogada como una persona de plena confianza de Ruipérez y encarna, al menos teóricamente, el continuismo en la gestión del equipo rectoral, la antítesis la personifica el decano de Facultad de Derecho y catedrático de Derecho Administrativo, Ricardo Rivero (Palencia, 1969), quien ayer no ocultó, ante la presencia de los periodistas, que presentará su candidatura a los próximos y apasionantes comicios rectorales. Eso sí, Rivero aclaró que por el momento no quiere hacer pública y oficial su candidatura, reservándose las próximas semanas, con un plazo máximo de un mes, para proceder a la presentación oficial de su opción rectoral ante la comunidad universitaria, acompañado por las personas que integrarán su propuesta de equipo de gobierno.

Rivero no es nuevo en estas lides. En el otoño de 2013, con motivo de las anteriores elecciones en la Usal a las que concurrió en solitario Daniel Hernández Ruipérez como único aspirante, sopesó muy seriamente presentarse, aunque al final no consumó sus intenciones. La retirada de Rivero, un virtual candidato que finalmente prefirió no personarse en la arena electoral, allanó el camino y facilitó la contundente victoria de Ruipérez en las urnas, al tratarse del único candidato, asegurándose su reelección.

El tercer ‘rectorable’, a falta de su confirmación personal definitiva , es el vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado. Desde hace meses su nombre irrumpe en una posición relevante en todas las cábalas académicas. Pertenece también al equipo rectoral de Ruipérez pero su perfil difiere radicalmente de Serrano. Mientras que ésta ha sido encasillada como la candidata institucional y la sucesora oficial del rector, Corchado se ha caracterizado desde el primer momento de su llegada a su Vicerrectorado por aportar un estilo propio y una impronta personal en su gestión, volcándose en el impulso a las políticas de potenciación de la investigación y en la captación de fondos, así como en el desarrollo y el crecimiento del Parque Científico en su condición de director del complejo científico de Villamayor.

Por si fuera poco, en los comicios de 2013 Corchado se incorporó, tras las pertinentes negociaciones y conversaciones académicas, al equipo de Ruipérez, aunque hasta entonces había estado vinculado a la corriente encabezada por Ricardo Rivero.

En medio de esta vorágine preelectoral, el rector ha garantizado en varias ocasiones que agotará su mandato y que no habrá, en ningún caso, anticipo electoral.