Los enchufes que pidieron los alumnos al rector para el nuevo centro generaron las bromas de Ruipérez, que aparece en la imagen con Cristina Pita.
Los enchufes que pidieron los alumnos al rector para el nuevo centro generaron las bromas de Ruipérez, que aparece en la imagen con Cristina Pita. / LAYA

Peñuelas de Blas se convierte en un espacio estudiantil para el trabajo en grupos

  • La remodelación del antiguo comedor universitario ha supuesto cuatro meses de obras y una inversión superior a los 200.000 euros

El antiguo comedor universitario de Peñuelas de San Blas se ha transformado en un nuevo centro multiusos, pensado especialmente para su uso y disfrute por la comunidad estudiantil. El rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, acompañado por los vicerrectores de Atención al Estudiante y Extensión Universitaria, Cristina Pita, de Economía, Ricardo López, y de Internacionalización, María Ángeles Serrano, inauguraron ayer el remozado acondicionamiento de las dependencias del que, a partir de ahora, pasa a denominarse Complejo de Peñuelas de San Blas.

Los más de 700 metros cuadrados de los que disponía el comedor con los que, desde principios de la década de 1970, contaba este singular edificio de la zona de la Vaguada de la Palma se han rehabilitado para dotar a los estudiantes universitarios de nuevas zonas de estudio y de trabajo en grupo.

La inversión ejecutada en los trabajos de remodelación ha superado los 200.000 euros. Las nuevas zonas permiten destinar al trabajo en grupo más de 350 metros cuadrados y al estudio más de 120 metros cuadrados, lo que supone una capacidad de cerca de 300 estudiantes, que podrán disfrutar de estas nuevas instalaciones, concretamente a partir de hoy, 7 de febrero, desde las 08:00 horas de lunes a viernes.

Esta intervención fue dirigida por el arquitecto de la Unidad Técnica de Infraestructuras de la entidad docente, Eduardo Dorado, y se ha desarrollado durante cuatro meses. Los trabajos realizados sirven para complementar los que ya se efectuaron en 2009. En aquella ocasión, y con una inversión cercana a los 250.000 euros, se dotó al edificio de unas modernas salas de acondicionamiento físico.

Con este nuevo espacio recuperado para el estudio y el trabajo en grupo, al que pronto seguirá una cafetería, Peñuelas de San Blas se convierte en un espacio que responde a las demandas de la comunidad universitaria, transformándose en un centro moderno en un espacio singular que aguarda, ahora, a que los estudiantes de la Universidad de Salamanca le den uso, tal como quedó patente en las intervenciones del rector y de los vicerrectores Cristina Pita y Ricardo López, durante la presentación de las nuevas instalaciones a los periodistas.

En esta ocasión, las principales actuaciones acometidas en el Complejo de Peñuelas de San Blas incluyeron la demolición interior integral, principalmente en la antigua zona de cocina y cafetería, una actuación integral en la cubierta en 800 metros cuadrados, reponiendo la teja en su totalidad y dotándola de impermeabilización y aislamiento térmico-acústico, la instalación a todo el complejo de climatización de frío y calor y renovación de aire, una nueva instalación eléctrica con tomas eléctricas y datos en las zonas de trabajo en grupo y estudio e iluminación con pantallas led más eficientes energéticamente. También se habilitó una nueva instalación de detección y extinción contra incendios y de seguridad, con cámaras de vigilancia interiores y exteriores, y nuevos revestimientos en solados, paredes y mampara de vidrio, falsos techos y vidrios de la fachada.

Además, la Usal emprendió una mejora en los accesos del nuevo inmueble estudiantil, dotando de una segunda entrada accesible en la planta baja, así como del aspecto exterior del edificio y su entorno, con actuaciones en la iluminación exterior, el acondicionamiento de vuelos del edificio, ajardinamiento y una actuación en la rejería exterior.

Con estas intervenciones el actual Complejo de Peñuelas de San Blas se configura como un espacio integral de aproximadamente 1600 metros cuadrados para el estudio, trabajo en grupo, mantenimiento físico y cafetería, según los datos facilitados ayer por la Universidad.