El Plan de la Ciudad Vieja exigido por la UNESCO se aprobará con 10 años de retraso

Vista panorámica captada desde la Catedral del casco histórico de la capital salmantina.
Vista panorámica captada desde la Catedral del casco histórico de la capital salmantina. / WORD
  • El alcalde quiere aprobarlo en las próximas semanas en el marco del pacto sobre el patrimonio que desea rubricar con la oposición

El Plan de Gestión de la Ciudad Vieja –un requisito indispensable exigido por la UNESCO para garantizar la protección y la puesta en valor del patrimonio del casco histórico– se aprobará en «las próximas semanas». De esta forma zanjó ayer el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, los retrasos y los incumplimientos en los plazos de una de sus principales asignaturas pendientes en su gestión al frente del Ayuntamiento de Salamanca.

El regidor municipal reconoció el complejo proceso que ha jalonado la redacción del plan, dado que para ello han tenido que celebrarse nada más y nada menos que 18 reuniones de trabajo de la Comisión Técnico Artística, un órgano del que forman parte expertos en patrimonio y arquitectura. Pese a su esperanzador anuncio, Mañueco no quiso aportar ninguna pincelada ni adelantar los contenidos del plan, durante su comparecencia de ayer ante los periodistas. En cambio, sí avanzó que la el Plan de Gestión de la Ciudad Vieja será presentado el próximo 15 de febrero en la sesión de trabajo que celebrará el Consejo Sectorial de Urbanismo.

Directamente ligado al Plan de Gestión de la Ciudad Vieja aparece el Plan Especial de Protección del Casco Histórico, dado que éste se encuentra condicionado por la ratificación del anterior. Sin embargo, las hemerotecas evidencian el considerable retraso que arrastran ambos documentos. No en vano, el Plan de Gestión debería haberse aprobado un año después de la entrada en vigor del actual PGOU, es decir, hace una década. Sin embargo, este hecho nunca se materializó y solo tuvo lugar una presentación del mismo, con especial resonancia mediática, en diciembre de 2013, en el marco de los actos conmemorativos del 25 aniversario de la declaración de Salamanca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO.

Las explicaciones sobre ambos documentos fueron resaltadas por el alcalde durante la presentación de la veintena de propuestas que auspicia el grupo municipal de gobierno del Partido Popular para proteger y poner en valor el patrimonio histórico durante este mandato. Estas 20 actuaciones vertebran uno de los cuatro grandes pactos que ofreció a los partidos de la oposición en el Debate sobre el Estado de la Ciudad, celebrado el pasado mes de septiembre. Precisamente, este primer pacto se centra en la protección del valioso patrimonio de la ciudad.

Mañueco enfatizó que se trata de una propuesta abierta al diálogo y a las sugerencias de los grupos municipales para cosechar el consenso en torno a un aspecto tan importante para Salamanca, declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1988.

El alcalde puntualizó que las medidas diseñadas para proteger el patrimonio se centran en intervenciones concretas y limitó su plazo temporal, aunque podría prorrogarse, hasta mayo de 2019 para que sea «una herramienta eficaz» y la hoja de ruta del Ayuntamiento.

El regidor concretó que la propuesta del gobierno municipal incluye actuaciones en la que se está trabajando o que están ya avanzadas, pero hay que seguir desarrollando, «novedosas intervenciones» y también «necesarios documentos de planificación».

Torre de los Anaya

Entre las acciones ya iniciadas de alguna forma se encuentran la rehabilitación de la Torre de los Anaya, conocida también como Palacio de Abrantes, para convertirlo en un centro cultural y expositivo, cuyo proyecto está muy avanzado y tiene una partida económica de 200.000 euros para poder comenzar las obras este mismo año, así como la recuperación de nuevos tramos de la Muralla; o la rehabilitación del cucero de San Cebrián para su traslado a un museo y la colocación de una réplica en su ubicación original, en la plaza de Carvajal.

Esta propuesta para llegar, «desde el diálogo y el entendimiento», a un acuerdo sobre el patrimonio histórico, abarca también la restauración, adecuación museográfica y apertura al público del Palacio de Monterrey, de nuevos espacios del Convento de los Padres Dominicos y del Pozo de las Nieves, cuyas obras se están ultimando y se incorporará al programa de visitas guiadas de la Sociedad de Turismo.

Se prevé, asimismo, continuar con las actuaciones de recuperación, investigación arqueológica y exposición del Cerro de San Vicente a través de un plan integral, que incluya, como ejemplo, nuevos sondeos arqueológicos, la mejora de la accesibilidad y la iluminación, así como nuevas exposiciones.

Se contempla también la implantación de la señalización turística, de la que se están elaborando los pliegos para su contratación tras recibir el visto bueno de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural.

A estas medidas se suman otras «más novedosas» como la mejora de la imagen de los solares del Casco Antiguo mediante su limpieza y la colocación de trampantojos; la adecuación del solar del Patio Chico –que EspañaDuero cedió gratuitamente al Ayuntamiento de Salamanca– como una zona ajardinada con visitas a uno de los espacios monumentales más importantes de la ciudad; o la recuperación del patrimonio arqueológico con actuaciones como la creación y señalización de rutas arqueológicas o la propuesta de recuperación del solar del Botánico en colaboración con la Universidad de Salamanca.

Se plantea también intervenir para la eliminación de humedades, sea en la vía pública o en el interior de los inmuebles, en la iglesia de Capuchinos, convento de las Claras, Úrsulas y Agustinas de Monterrey.

Un único color

En relación a la Plaza Mayor, según especificó el alcalde, se está ultimando un estudio de las vigas tras la cesión de una de ellas en los soportales y también se está analizando la mejora de las juntas del solado para facilitar la accesibilidad. Estas actuaciones están encuadradas en el documento inicial presentado por el grupo municipal de gobierno del Partido Popular, que propone igualmente la uniformidad del color de la carpintería. También se contempla el Plan Especial del río Tormes para ampliar la protección a nuevos elementos, como la pesquera de Tejares o el dique rehabilitado con ocasión de la recuperación de la Calzada Romana.

Asimismo, se realizarán maquetas tiflológicas para facilitar la accesibilidad de las personas con discapacidad visual al patrimonio, de forma que puedan conocer mejor y de primera mano los principales monumentos de la urbe.

Finalmente, se inserta dentro de la veintena de propuestas la iluminación artística de la fachada sur de la Casa Lis, el Mercado Central y los edificios situados en la plaza de Los Bandos.