Educadores Paula Salas y Mariano Lorenzo.
Educadores Paula Salas y Mariano Lorenzo. / MANUEL LAYA

El área de Inserción Laboral de Cáritas plantea una formación en comercio

  • El 1 de febrero comienza el curso de Operaciones básicas de cocina y la formación en soldadura y carpintería metálica

Una de las labores del área de Inserción Laboral de Cáritas es la formación profesional a través de cursos que capacitan a personas para la adquisición de competencias que el mercado laboral demanda. Una de las novedades que se plantean para este año será una formación en comercio, si surge la demanda suficiente, tal y como dan a conocer los educadores Mariano Lorenzo y Paula Salas. Por otro lado, las preparaciones más inmediatas serán las de formación en soldadura y carpintería metálica, cuyo educador es Mariano Lorenzo, y el curso de operaciones básicas de cocina, cuya educadora es Paula Salas. Ambas formaciones están enfocadas a personas en desempleo, que ya han superado el proceso de selección.

Estos cursos son ya tradicionales en Cáritas, no obstante, desde esta entidad se imparten otras especialidades durante el año. El año pasado en concentro, se realizaron un total de cinco cursos: dos de los cuales de cocina;uno de carpintería;otro de camarero;otro de agricultura ecológica. En todos ellos participaron 60 personas, entre las cuales, hasta diciembre se registraron 16 inserciones laborales.

Estas formaciones están «abiertas a todas las personas en situación de paro, que tengan ganas de formarse, quieran y puedan», según explica Mariano Lorenzo. Eso sí, siempre tendrán prioridad «las personas que tengan más dificultades para acceder a una formación más regularizada», añade.

Estos cursos tienen un formato especial, ya que pretenden «formar a las personas en el menor tiempo posible».

El fin fundamental es que los participantes encuentren un medio para que puedan obtener ingresos por sus propios medios. Cada una de las formaciones cuenta con un educador y con un monitor profesional. El papel de Cáritas es «favorecer una buena salida laboral», aunque, como dice Mariano Lorenzo, «no podemos garantizar la inserción en una empresa». En este sentido, una de las cuestiones que facilita el acercamiento a la empresa son las prácticas en empresa, «con el fin de poner en práctica todo lo aprendido en el curso».

Tal y como explica Paula Salas, «intentamos trabajar que aprendan ese oficio en concreto, desde las habilidades y actitudes, hasta la parte profesional del puesto de trabajo».

Al tratarse de personas que llevan mucho tiempo fuera del mundo laboral, en estos cursos se pretende aproximar todo al ambiente de trabajo real. Empezando por el horario del curso, muy próximo al que hay que respetar en un puesto profesional. El papel del educador es decisivo en este sentido para mejorar, «actitudes, hábitos de higiene, horarios, orden, formas de trabajar, modos de relacionarse con los compañeros,..».

Entre las cuestiones aprendidas por los alumnos de Cáritas que Paula y Mariano destacan, se encuentran «la confianza y seguridad adquirida, porque después de hacer un curso no salen con tantos miedos ni temores y se reactivan en la búsqueda de un empleo porque tienen más conocimientos que les refuerzan y les motivan».