El Ayuntamiento sopesa no buscar ningún sustituto para el medallón de Franco

    Un ciudadano pasea por la Plaza Mayor al lado de dos medallones, uno de ellos sin tallar.
    Un ciudadano pasea por la Plaza Mayor al lado de dos medallones, uno de ellos sin tallar. / Word
    • La indefinición del Consistorio contrasta con las propuestas lanzadas para reemplazar la efigie

    El dictamen adoptado el pasado miércoles por la ComisiónTerritorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, que daba luz verde al Ayuntamiento para la próxima retirada del medallón que glorifica en el Pabellón Real de la Plaza Mayor al general ferrolano y jefe del Estado español entre los años 1939 y 1975, Francisco Franco Bahamonde, no solo ha desatado la euforia entre los detractores del régimen franquista, sino que ha reabierto una oleada de especulaciones y una incesante rumorología sobre la personalidad que inspirará el futuro medallón que podría colocarse en sustitución de la controvertida efigie, que permanece colocada desde hace 80 años en los arcos del citado pabellón, el primero por el lateral que confluye con el Pabellón Consistorial.

    Precisamente, en relación sobre los posibles sustitutos en el lugar que quedará vacío, o posibles incorporaciones a otras enjutas de la Plaza sin personaje, algunos partidos políticos y colectivos ya han mostrado sus preferencias o candidatos. Por ejemplo, ya en 2013, el Centro de Estudios Salmantinos sugirió la incorporación de García de Quiñones y Juan de la Enzina, lo que supondría recuperar la labor de ir completando la iconografía, según informa la agencia Europa Press. Las últimas nueve incorporaciones tuvieron lugar a la vez en el año 2005.

    Otras posibilidades han sido verbalizadas por los concejales de Ciudadanos, que ya han mostrado su apoyo a incorporar al actual Rey de España, Felipe VI, o una alegoría de la Transición española. En este caso, no sería la primera, pues ya hay dos alegorías en referencia a la Iy II República, que también fueron añadidas con motivo de la celebración del 250 aniversario de la Plaza Mayor.

    Desde el dictamen refrendado el miércoles con el voto unánime de los miembros de la ComisiónTerritorial de Patrimonio, no han faltado referencias a otras figuras como Alfonso IX de León, al que el Colectivo Ciudadanos del Reino de León (CCRL) ha recordado como posible medallón alternativo por ser «quien fundó la Universidad de Salamanca en 1218 y que, paradójicamente, carece de estatua alguna en la ciudad ni de medallón en la Plaza Mayor».

    En cambio, el Ayuntamiento se muestra especialmente hermético y no ha querido aventurar ninguna propuesta. De hecho y según apuntaron fuentes municipales, el grupo municipal de gobierno del PP está sopesando muy seriamente la hipótesis de no colocar ningún nuevo medallón en sustitución de la efigie de Francisco Franco, dejando vacío el espacio.

    Precedentes históricos

    La historia del ágora monumental permite descubrir que, en realidad, Francisco Franco no es el único personaje histórico que abandona definitivamente la Plaza Mayor. Monarcas como Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma, así como Alfonso XII y su madre, la Reina Isabel II, también perdieron las efigies que se erigieron en honor a ellos tras el ocaso de sus reinados. En estos casos, sus rostros iban en hornacinas en el PabellónConsistorial y fueron retirados finalmente.

    No obstante, sus imágenes, salvo la de la mujer de Carlos IV, volvieron a la Plaza Mayor en 2005. Este retorno, ya como medallones, tuvo lugar con motivo del 250 aniversario del emblemático conjunto monumental, una decisión que trató de añadir efigies a nueve medallones vacíos con personajes de la realeza ausentes hasta el momento.

    Pese a todo ello, actualmente una veintena de los 90 medallones existentes siguen sin tallar. De ese primer bloque, hay uno de ellos que llama especialmente la atención. El motivo de esa singularidad es que es el único de ellos que tuvo inquilino, además de por la peculiar forma de retirar su imagen. En este caso se trata del dedicado a Manuel Godoy, que estaba junto al arco del Corrillo y que en 1808 fue quitado a golpe de piqueta, a petición de estudiantes contrarios a sus políticas y con autorización oficial para hacerlo.

    De ese momento, solo queda la huella de cómo fue arrancado de su lugar. De hecho, actualmente se pueden ver las señales de esa piqueta que acabó con el relieve. Así pues, la salida del medallón de Franco de la Plaza Mayor no será la primera, ya ha habido otras, pero la intención del Consistorio, al igual que la de los distintos colectivos que se oponían a su presencia en la Plaza Mayor, es que la imagen se retire sin deterioro tanto para el ágora monumental como para la propia figura, pues podría ser trasladada a un espacio expositivo sobre la historia de España.

    Desde diferentes filas, como la asociación Memoria y Justicia y el PSOE, se ha planteado que el mejor emplazamiento para el medallón de Franco sería el Centro Documental de la Memoria Histórica, ubicado en la plaza de Los Bandos, depositándose en la sección dedicada a la historia del franquismo. Por el momento se trata de una conjetura más. Antes de todo ello deberá desmontarse el medallón y, hasta el momento, el Ayuntamiento se ha mostrado especialmente cauto desde el pasado miércoles y no ha querido adelantar ninguna posible fecha para acometer estos trabajos.

    En cambio, el Consistorio se apresuró a manifestar el pasado miércoles a través de un comunicado oficial, justo unos minutos después de que la ComisiónTerritorial de Patrimonio hiciera pública su decisión, que procederá a elaborar un proyecto que remitirá a ese mismo órgano para que «informe sobre las condiciones técnicas que deben guiar los trabajos de retirada de medallón con el fin de garantizar que no se produzca ningún daño en la Plaza Mayor, monumento declarado Bien de Interés Cultural en 1973 y bajo la protección de la Unesco».